Un análisis de sangre permite anticipar el riesgo de recaída en cáncer de pulmón operable

El GECP demuestra que un análisis de sangre capaz de detectar enfermedad mínima residual (MRD) permite predecir con gran precisión el riesgo de recaída tras la cirugía en cáncer de pulmón

cáncer de pulmón

Un sencillo análisis de sangre puede mejorar de forma notable la predicción del riesgo de recaída en pacientes con cáncer de pulmón operable, según un estudio del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), «Minimal Residual Disease Enhances Prognostic Stratification Beyond Pathological Response in Resectable Non-Small Cell Lung Cancer«, publicado en la revista Clinical Cancer Research.

La investigación, realizada en el marco del ensayo clínico NADIM II, y que ha incluido un total de 60 pacientes, demuestra que la detección en sangre de restos mínimos de ADN tumoral tras la cirugía, denominada ‘enfermedad mínima residual (MRD)’, identifica con gran precisión a los pacientes con mayor probabilidad de que el cáncer reaparezca.

Según los resultados del estudio, la presencia de MRD multiplica significativamente el riesgo de recaída o fallecimiento tras la cirugía. Aunque solo el 9,6% de los pacientes analizados presentó MRD positiva, todos ellos acabaron desarrollando una recaída, en muchos casos hasta casi 8 meses antes de que esta pudiera detectarse mediante las pruebas de imagen habituales.

«Este análisis de sangre nos permite identificar de forma temprana qué pacientes mantienen enfermedad microscópica tras la cirugía y, por tanto, tienen un riesgo muy elevado de recaída, incluso mucho antes de que sea visible en los escáneres», explicó Mariano Provencio, presidente del GECP y principal investigador del estudio.

Por el contrario, los pacientes con dos análisis consecutivos negativos de MRD mostraron un pronóstico muy favorable: todos seguían vivos al final del seguimiento y prácticamente no se registraron recaídas, incluso entre aquellos que no habían logrado una respuesta completa al tratamiento previo a la cirugía. Solo se observó una excepción, un paciente con progresión en el sistema nervioso central, una localización en la que la biopsia líquida presenta limitaciones técnicas.

Nuevos indicadores de pronóstico

Hasta ahora, la respuesta del tumor al tratamiento antes de la operación era uno de los principales indicadores de buen pronóstico. Sin embargo, este estudio demuestra que ese criterio no siempre es suficiente. «Estamos viendo que algunos pacientes que no alcanzan una respuesta patológica completa pueden tener, sin embargo, un riesgo muy bajo de recaída si los análisis de MRD son negativos», señaló Atocha Romero, directora del Laboratorio de Biopsia Líquida del Hospital Puerta de Hierro e investigadora del GECP.

De este modo, incluso con una o dos muestras de sangre tras la cirugía, la MRD permite identificar pacientes con buen pronóstico que, según los criterios clásicos, podrían considerarse de mayor riesgo. «La biopsia líquida aporta una información más precisa y personalizada, y nos ayuda a reconocer a pacientes que evolucionan bien, aunque no hayan alcanzado una respuesta patológica completa», añadió Romero.

Los autores destacan que la información aportada por la MRD complementa y mejora la evaluación tradicional tras la cirugía, permitiendo una clasificación más precisa del riesgo de cada paciente.

En este sentido, Provencio subrayó que «si estos resultados se confirman en estudios más amplios, podremos adaptar mejor los tratamientos después de la cirugía, evitando terapias innecesarias en pacientes con muy buen pronóstico y concentrando los esfuerzos en quienes realmente tienen más riesgo».

Para el GECP, estos hallazgos suponen un paso importante hacia una medicina más personalizada, en la que los análisis de sangre ayuden a anticiparse a la evolución del cáncer y a tomar decisiones terapéuticas más ajustadas a cada paciente.


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