La Fiscalía Anticorrupción ha confirmado a Gaceta Médica la apertura de una investigación tras recibir denuncias que apuntan a presuntas irregularidades en las cuentas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), órgano adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de Diana Morant. Según trasladan fuentes del órgano judicial, «se abren diligencias de investigación a raíz de las denuncias recibidas».
Además, destacan que esto se deba a que «se estima que los hechos denunciados tienen la suficiente entidad como para investigar un posible delito». Con esta declaración, la Fiscalía marca el primer paso formal para esclarecer el alcance real de las sospechas y determinar si existen responsabilidades penales. Recordemos que ya el 17 de noviembre se encontraba investigando varias denuncias de presunto lucro de varios altos cargos del CNIO a través de contratos irregulares.
La decisión llega en un momento especialmente sensible para el organismo, inmerso en un proceso de revisión interna desde hace meses. El movimiento judicial coincide, además, con una reorganización profunda en la estructura del CNIO que su órgano de gobierno considera necesaria para asegurar su funcionamiento futuro y la sostenibilidad administrativa del centro.
Ayer, el Patronato del CNIO aprobó en sesión extraordinaria una reordenación de la estructura organizativa en el área de Gerencia. La medida, según el propio órgano, busca «eliminar duplicidades y capas intermedias que no aportan valor diferencial» y avanzar hacia un modelo «más funcional y sostenible». La propuesta partió directamente del actual gerente y fue respaldada por unanimidad por todos los integrantes del Patronato.
El objetivo declarado de esta reestructuración es «avanzar en la simplificación y digitalización de procesos administrativos», «liberar recursos» y «garantizar la sostenibilidad presupuestaria». El Patronato ha autorizado que los cambios se ejecuten «de forma inmediata», en un contexto marcado por una evaluación exhaustiva del funcionamiento interno del instituto. Durante la reunión, el gerente informó además de la entrega en la Fiscalía de Madrid de un informe elaborado desde su toma de posesión el pasado 1 de septiembre y que recopila información obtenida hasta el 18 de noviembre.
El Patronato expresó su apoyo explícito a esta iniciativa y animó al directivo a continuar «en esa línea», subrayando su «colaboración total con la justicia» y su «absoluta determinación con cualquier tipo de irregularidades que se hayan podido producir». En su comunicado, el órgano de gobierno precisó que «a día de hoy, no tiene constancia de ninguna otra denuncia previa distinta de la interpuesta por el Director Gerente actual».
Esta revisión institucional forma parte del proceso abierto el pasado 29 de enero. Entonces, el Patronato acordó también por unanimidad el cese de la directora científica, María Blasco, y del gerente Juan Arroyo justificándolo en que el «ambiente que se vivía en el centro no era compatible con la excelencia científica requerida». El mismo día se convocó un concurso internacional para renovar la dirección científica y la gerencia, con el compromiso de revisar toda la documentación y los procedimientos del organismo durante los últimos 18 años.
Las cuentas del CNIO, recordaron desde su órgano de gobierno, se auditan cada año por la Intervención General del Estado. Además, el Tribunal de Cuentas está examinando los ejercicios 2022, 2023 y 2024 «en un ejercicio de transparencia» solicitado por el propio Patronato. En su mensaje final, el órgano subrayó su respaldo a «la excelencia científica del CNIO y la de sus investigadores e investigadoras», destacando que el centro es «el primer centro de investigación contra el cáncer en España, y el segundo más importante de Europa». Su objetivo, recalcaron, «ha sido, es y será trabajar para garantizar la estabilidad y el futuro del CNIO, y apoyar su excelencia».