Asia refuerza los controles preventivos ante la alerta por el virus Nipah tras los casos en la India

Tailandia, Indonesia, Nepal, Taiwán, Malasia, Vietnam, Myanmar y China han comenzado a tomar medidas preventivas, desde controles fronterizos hasta reforzar la capacidad de testeo del virus Nipah

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La confirmación de dos casos del virus Nipah en el estado indio de Bengala Occidental ha activado las alarmas sanitarias en varios países asiáticos, que han comenzado a reforzar los controles en aeropuertos y pasos fronterizos para evitar la propagación de este patógeno emergente de alta letalidad. Aunque por el momento no se han detectado infecciones fuera de la India, las autoridades regionales han optado por anticiparse y recuperar medidas de vigilancia que se «popularizaron» durante la pandemia de COVID-19.

El Ministerio de Salud indio aseguró que los contactos estrechos de las personas infectadas han sido «identificados, rastreados, monitoreados y examinados» y que todos ellos permanecen asintomáticos. «La situación está bajo vigilancia constante y se han adoptado todas las medidas de salud pública necesarias», señaló el departamento, que insiste en que el brote está controlado. Sin embargo, la experiencia acumulada con epidemias anteriores ha llevado a los países vecinos a extremar la precaución.

Controles fronterizos

Uno de los primeros en reaccionar ha sido Tailandia, que ha comenzado a controlar a los pasajeros procedentes de Bengala Occidental en tres de sus principales aeropuertos internacionales: los dos de Bangkok y el de Phuket, un destino habitual de turistas indios. Las autoridades sanitarias exigen a estos viajeros la cumplimentación de declaraciones de salud y han intensificado los controles de temperatura corporal y las inspecciones visuales para detectar posibles síntomas compatibles con la infección.

«El objetivo es detectar de forma precoz cualquier caso sospechoso y evitar la transmisión comunitaria», explicó Jurai Wongswasdi, portavoz del Departamento de Control de Enfermedades, quien afirmó que las autoridades tailandesas están «bastante seguras» de poder prevenir un brote en el país. Además de los aeropuertos, el Gobierno ha ordenado reforzar la vigilancia en lugares muy concurridos y ha pedido a los visitantes que busquen atención médica inmediata si presentan fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor de garganta o tos.

Medidas similares se han puesto en marcha en Malasia, Indonesia y Nepal, donde los controles se extienden tanto a los aeropuertos como a los pasos fronterizos terrestres con la India. En el caso de Nepal, las autoridades han reforzado la vigilancia en el aeropuerto internacional de Katmandú, uno de los principales puntos de entrada al país, ante el temor de que el virus pueda cruzar la frontera por vía aérea o terrestre.

Taiwán, por su parte, estudia elevar el virus Nipah a la categoría 5 dentro de su sistema de clasificación de enfermedades contagiosas, un nivel reservado a infecciones emergentes o raras con un elevado riesgo para la salud pública. De aprobarse esta medida, se activarían protocolos de notificación inmediata y controles especiales, similares a los aplicados frente a otras grandes amenazas sanitarias.

La reacción no se limita al Sudeste Asiático. Myanmar ha desaconsejado los viajes no esenciales a Bengala Occidental y ha recuperado «todo el arsenal médico» desplegado durante la COVID-19, incluidos los test de laboratorio. Vietnam ha pedido extremar la seguridad alimentaria y ha reforzado los controles en pasos fronterizos y centros hospitalarios, mientras que China ha intensificado las tareas de prevención, aumentado su capacidad de testeo y comenzado a formar a su personal médico ante esta nueva amenaza.

El virus Nipah es una enfermedad zoonótica poco frecuente, que se transmite principalmente de animales a humanos, especialmente a través de murciélagos frugívoros, su reservorio natural. También puede contagiarse por contacto directo con personas infectadas o con alimentos contaminados. Aunque en algunos casos cursa de forma asintomática, la infección suele ser grave y puede provocar encefalitis y problemas respiratorios severos.

Por ahora, la alerta se mantiene en fase preventiva. Pero el refuerzo de los controles aeroportuarios evidencia la preocupación de las autoridades ante un virus con potencial epidémico y subraya la importancia de la vigilancia internacional para frenar su expansión antes de que cruce fronteras.


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