¿Qué es Babesia hegotelforum? La nueva especie de parásito zoonótico identificado por el ISCIII

Investigadores del ISCIII analizan regiones clave del genoma del parásito que podrían influir en su virulencia y adaptación a distintos hospedadores

Babesia

El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha contribuido a ampliar de forma significativa el conocimiento sobre la babesiosis, una enfermedad parasitaria zoonótica emergente transmitida por garrapatas, gracias a la publicación de dos estudios que profundizan en la diversidad genética, evolución y mecanismos de adaptación de los parásitos del género Babesia. Los trabajos, desarrollados en el marco de colaboraciones internacionales, identifican una nueva especie capaz de infectar a humanos y analizan variaciones genómicas clave en una de las especies más relevantes desde el punto de vista clínico.

La babesiosis es una infección causada por protozoos intraeritrocitarios del género Babesia, que se transmite al ser humano principalmente a través de la picadura de garrapatas. Aunque en muchos casos puede cursar de forma leve o incluso asintomática, en otros provoca fiebre, anemia hemolítica y malestar general. En personas mayores, inmunodeprimidas o sin bazo, la enfermedad puede adquirir formas graves e incluso potencialmente mortales, lo que subraya la importancia de mejorar su diagnóstico precoz y comprensión biológica.

Identificación de una nueva especie zoonótica

El primero delos estudios, publicado en la revista Emerging Microbes & Infections, supone un hito en la investigación de enfermedades parasitarias zoonóticas al confirmar formalmente la existencia de una nueva especie denominada Babesia hegotelforum. Este organismo, previamente conocido como Babesia sp. MO1, había sido identificado en casos humanos desde la década de 1990 en Estados Unidos, pero carecía hasta ahora de una clasificación taxonómica oficial.

El trabajo se apoya en datos genómicos, filogenómicos y biológicos acumulados durante años para demostrar que este parásito constituye un linaje claramente diferenciado de Babesia divergens, una de las especies más relevantes en Europa por su asociación con cuadros graves en humanos.

Los análisis muestran que, aunque ambas especies comparten ciertas características estructurales —como un genoma de aproximadamente 11 megabases y tres cromosomas—, existen diferencias sustanciales en la composición genética, especialmente en regiones implicadas en la interacción con el huésped. En concreto, se han identificado divergencias en familias multigénicas y en regiones subteloméricas, así como una identidad nucleotídica inferior a la observada entre cepas de B. divergens, lo que respalda su clasificación como especie independiente.

Además, la evidencia epidemiológica y ecológica refuerza esta diferenciación. Babesia hegotelforum infecta eritrocitos humanos y de conejos de cola blanca (Sylvilagus floridanus) y se transmite por la garrapata Ixodes dentatus, a diferencia de B. divergens, que se asocia principalmente a ganado bovino y a otras especies de garrapatas. Esta especificidad en el ciclo biológico y en los hospedadores subraya su relevancia como patógeno zoonótico diferenciado en Norteamérica.

La designación formal de esta nueva especie conforme al Código Internacional de Nomenclatura Zoológica no solo tiene implicaciones taxonómicas, sino que también facilitará la armonización de la literatura científica y el desarrollo de futuras investigaciones sobre su biología, epidemiología y manifestaciones clínicas.

Claves genómicas de la adaptación del parásito

Por otro lado, el segundo estudio, publicado en International Journal of Molecular Sciences, se centra en la caracterización genética de Babesia divergens, con el objetivo de comprender mejor su evolución y capacidad de adaptación a distintos hospedadores.

En concreto, la investigación analiza el locus del factor de elongación 1 alfa (EF-1α), una proteína esencial en procesos celulares como la síntesis proteica y que ha sido propuesta como posible diana para el desarrollo de vacunas frente a parásitos. Los investigadores han estudiado la región intergénica (IG) asociada a este gen en distintos aislados procedentes de humanos y ganado bovino.

Los resultados revelan que, aunque la secuencia codificante de EF-1α es altamente conservada entre los distintos aislados —lo que indica su importancia funcional—, la región intergénica presenta una variabilidad significativa. En particular, se han identificado diferencias en el número de repeticiones de nucleótidos TA, así como en la longitud de la secuencia.

Este hallazgo es relevante porque estas regiones intergénicas contienen elementos reguladores, como promotores, que controlan la expresión génica. Las variaciones observadas podrían influir en la actividad transcripcional del gen EF-1α, modulando la cantidad de proteína producida y, en consecuencia, afectando a la biología del parásito.

Por ejemplo, el aislado analizado en el estudio presenta una expansión notable en el número de repeticiones TA, mientras que otras cepas muestran configuraciones más reducidas. Estas diferencias podrían estar relacionadas con la adaptación del parásito a distintos hospedadores —humanos o animales— o con variaciones en su virulencia y comportamiento clínico.

Además, los autores sugieren que estas regiones podrían desempeñar un papel en la estabilidad genómica y en la regulación de procesos clave durante el ciclo de vida del parásito. La identificación de estos elementos abre nuevas líneas de investigación para comprender cómo Babesia interactúa con sus hospedadores y cómo evoluciona en distintos entornos.

Los investigadores Luis Miguel González, Aitor Gil, Estrella Montero y Sergio Sánchez / ISCIII.

Implicaciones para la salud pública

En conjunto, ambos estudios refuerzan la idea de que la babesiosis es una enfermedad más completa de lo que se pensaba, con una diversidad genética y biológica significativa entre las distintas especies y cepas del parásito.

La identificación de Babesia hegotelforum como una nueva especie con capacidad de infectar a humanos tiene implicaciones directas para el diagnóstico, ya que permitirá desarrollar herramientas más precisas para distinguir entre diferentes agentes causales de la enfermedad. Esto es especialmente relevante en contextos donde coexisten múltiples especies de Babesia con características clínicas similares.

Por otro lado, los hallazgos sobre la variabilidad en el locus EF-1α de Babesia divergens podrían contribuir al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas y preventivas. Aunque la proteína EF-1α se perfila como un posible candidato para vacunas de subunidades, su alta conservación entre especies y con proteínas del huésped obliga a extremar la precaución y a identificar epítopos específicos que minimicen el riesgo de reacciones cruzadas.

Finalmente, estos avances ponen de relieve la importancia de la vigilancia de enfermedades zoonóticas en un contexto global marcado por el cambio climático y la expansión de vectores como las garrapatas. Comprender los mecanismos genéticos que permiten a los patógenos adaptarse a nuevos hospedadores será clave para anticipar riesgos emergentes y mejorar la respuesta de los sistemas de salud.


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