El cáncer de pulmón continúa siendo la principal causa de muerte por patología oncológica a nivel mundial. En los últimos años, la aparición de la inmunoterapia ha supuesto un cambio de paradigma, ofreciendo una esperanza real y prolongando la vida de miles de personas. Sin embargo, esta «bala mágica» no es infalible: las estadísticas clínicas revelan que entre un 20% y un 45% de los pacientes no obtienen ningún beneficio terapéutico de estos tratamientos. El gran desafío actual no es solo tratar, sino saber a quién tratar para evitar procedimientos ineficaces y efectos secundarios innecesarios.
Ante esta necesidad médica no cubierta, un consorcio de investigadores de Málaga, liderados por el IBIMA (Instituto de Investigación Biomédica de Málaga) y el Hospital Virgen de la Victoria, ha desarrollado un método pionero que utiliza la biopsia líquida y la inteligencia artificial para personalizar la inmunoterapia con una precisión sin precedentes.
El enfoque multiómico: analizando las capas ocultas del tumor
La clave de este avance radica en un enfoque denominado multiómico. A diferencia de las pruebas convencionales que analizan un solo marcador, este sistema integra distintas capas biológicas del tumor, como la metilación del ADN libre de células (cfDNA) y los microARNs de vesículas extracelulares, extraídas simplemente de una muestra de sangre.
A través del uso de algoritmos de inteligencia artificial, los investigadores han logrado procesar esta compleja amalgama de datos para clasificar a los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP), que representa el tipo más frecuente de la enfermedad.
«Este análisis permite reducir drásticamente la incertidumbre diagnóstica y avanzar hacia una medicina de precisión donde cada tratamiento se ajusta al perfil biológico único del paciente»
El «DNI» molecular: tres caminos hacia la supervivencia
El hallazgo más disruptivo del estudio, liderado por la investigadora Isabel Barragán (IBIMA) y el oncólogo Antonio Rueda Domínguez (Hospital Virgen de la Victoria), es la identificación de lo que han bautizado como el «DNI molecular» del tumor. Al analizar muestras de 79 pacientes con cáncer de pulmón metastásico, el equipo identificó tres perfiles distintos que permiten anticipar la evolución de la enfermedad desde sus etapas iniciales:
- Perfil de excelente pronóstico. Pacientes cuya firma biológica indica una alta probabilidad de respuesta positiva, pudiendo alcanzar una supervivencia superior a los 40 meses.
- Perfiles de alta agresividad. Otros dos perfiles identifican tumores con un comportamiento mucho más hostil y una resistencia intrínseca a la inmunoterapia.
Esta clasificación no solo se limita al momento del diagnóstico. Gracias a la naturaleza no invasiva de la biopsia líquida, los facultativos pueden realizar un seguimiento en tiempo real, observando cómo cambia el tumor bajo la presión del tratamiento sin necesidad de someter al paciente a biopsias de tejido repetidas o cirugías agresivas.
Este proyecto es un ejemplo de éxito de la transferencia de conocimiento desde el laboratorio a la cama del paciente. Ha sido posible gracias a la sinergia entre el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y Plataforma en Nanomedicina (IBIMA Plataforma BIONAND), el Hospital Universitario Virgen de la Victoria, el Hospital Regional Universitario de Málaga y la Universidad de Málaga.
La solidez de los resultados, que ya han sido validados en otros grupos de pacientes para confirmar su fiabilidad clínica, ha permitido su publicación en la revista científica Journal for ImmunoTherapy of Cancer. Además, la investigación ha contado con el respaldo institucional y financiero del Instituto de Salud Carlos III, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).