«El cáncer de pulmón es ya un paradigma de medicina personalizada»

Mariano Provencio, presidente del GECP, destaca, en declaraciones a GM, la inmunoterapia y los biomarcadores como claves que marcaron la agenda del WCLC 2025

cáncer de pulmón

La Conferencia Mundial de Cáncer de Pulmón (WCLC 2025), celebrada en Barcelona, ha reunido a miles de investigadores, oncólogos y especialistas de todo el mundo para compartir los avances más recientes en la lucha contra el tumor con mayor mortalidad a nivel global. El encuentro, organizado por la International Association for the Study of Lung Cancer (IASLC), se ha consolidado como la cita de referencia internacional para presentar resultados de ensayos clínicos y nuevas estrategias terapéuticas.

Entre los protagonistas de este año ha estado el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), que ha dado a conocer datos que consolidan el papel de la inmunoterapia combinada con quimioterapia en fases tempranas de la enfermedad. «Las principales novedades del WCLC 2025 incluyen resultados que refuerzan la integración de la quimio-inmunoterapia tras cirugía, como los resultados a tres años del estudio del GECP, NADIM-Adjuvant», explica Mariano Provencio, presidente del GECP, en declaraciones a este medio. «Los datos muestran una reducción del riesgo de recurrencia al añadir nivolumab a la quimioterapia adyuvante tras resección».

Avances en subgrupos moleculares y nuevas combinaciones

El congreso también puso de relieve el papel de las terapias dirigidas en subgrupos moleculares de pacientes. «Hemos conocido datos definitivos en subgrupos moleculares que cambian el abordaje en enfermedad avanzada. Por ejemplo, FLAURA2 con osimertinib más quimioterapia mostró mejora de la supervivencia global en EGFR-mutados», explica Provencio.

Asimismo, uno de los debates más vivos giró en torno a la irrupción de los anticuerpos conjugados (ADC, por sus siglas en inglés). Estos nuevos fármacos, que combinan un anticuerpo monoclonal con un agente citotóxico, han mostrado actividad significativa en distintos subtipos de cáncer de pulmón y en diferentes líneas de tratamiento. «Ha habido debates en torno al lugar que ocuparán los nuevos ADC y las combinaciones de terapias dirigidas en distintos subtipos de cáncer de pulmón», apunta el presidente del GECP.

Más allá de los tratamientos, el seguimiento de la enfermedad mediante nuevas herramientas diagnósticas ha sido otro de los grandes ejes de la WCLC 2025. El análisis de DNA tumoral circulante en sangre (ctDNA) y de enfermedad mínima residual (MRD) permite anticipar recaídas y adaptar las decisiones terapéuticas a cada paciente.

«También hemos presentado en esta línea diversos subanálisis de NADIM», recuerda Provencio. «Se trata de una herramienta con un enorme potencial para mejorar el seguimiento de los pacientes y personalizar aún más los tratamientos». El especialista también subraya el papel emergente de la inteligencia artificial (IA), que está empezando a aplicarse en el análisis de imágenes y en la interpretación de datos moleculares para afinar los diagnósticos.

Cáncer de pulmón, un modelo de medicina personalizada

Uno de los mensajes clave de la conferencia es que el cáncer de pulmón se ha convertido en un modelo de referencia para el desarrollo de la medicina de precisión. «Creo que, como se ha venido confirmando en los últimos años, el cáncer de pulmón es paradigmático en cuanto a la personalización de su tratamiento, bien combinando diferentes terapias en distintos momentos de la enfermedad, bien utilizando biomarcadores para mejorar el diagnóstico y el seguimiento», señala Provencio.

El GECP, además, ha aprovechado el congreso para aportar datos de la práctica clínica real a través de su Registro de Tumores Torácicos, un recurso que recoge información de miles de pacientes en España. «Gracias a estos datos hemos podido presentar la perspectiva de la coste-efectividad de los tratamientos, en este caso hemos demostrado la coste-efectividad de la quimio-inmunoterapia neoadyuvante», destaca el presidente del grupo.

Diagnóstico precoz, una asignatura pendiente

A pesar de los avances terapéuticos, uno de los grandes retos que persisten en el abordaje del cáncer de pulmón es el diagnóstico precoz. Según recuerda Provencio, «en la actualidad el 70% de los tumores se siguen diagnosticando en etapas avanzadas».

El cribado con TAC de baja dosis ha sido objeto de debate en el congreso, especialmente por la dificultad de establecer qué poblaciones se benefician más y cómo garantizar su coste-efectividad en sistemas de salud públicos. Paralelamente, el uso de biomarcadores en sangre se perfila como una alternativa prometedora. «Creo que es muy interesante el uso de ctDNA para identificar enfermedad temprana, pero esto todavía es precoz y necesitamos más investigación y recorrido para que en un futuro pueda implementarse en la práctica diaria», explica.

Desde el GECP se insiste en la necesidad de dar un paso más en la política sanitaria nacional: «Seguimos reclamando una estrategia nacional contra el cáncer de pulmón que establezca criterios unificados desde Atención Primaria hasta Especializada que permitan mucha más detección dentro del SNS», reivindica Provencio.

Los estudios académicos liderados por el GECP han sido claves para introducir cambios en la práctica clínica internacional. El ensayo NADIM, pionero en evaluar la combinación de quimioterapia e inmunoterapia en fases tempranas, ya había marcado un antes y un después en este campo. Ahora, los resultados del NADIM-Adjuvant refuerzan el valor de añadir inmunoterapia tras la cirugía en pacientes resecados.

«En el congreso se repasaron también los resultados a 5 años de CheckMate-816. Con NADIM Adjuvant hemos presentado datos para un potencial cambio en el manejo adyuvante», destaca Provencio.

De cara al futuro, el especialista subraya que la investigación debe ir acompañada de rapidez en los procesos regulatorios: «En los últimos años hemos avanzado mucho gracias a la incorporación de la inmunoterapia, que ya está cambiando la manera de tratar a muchos pacientes. Aun así, todavía queda margen de mejora, y por eso es clave mantener esta línea de investigación para que cada vez más pacientes se beneficien de estos progresos. Además, una vez que los beneficios de estos estudios se confirman científicamente, esperamos contar con agilidad regulatoria para que los nuevos tratamientos puedan incorporarse cuanto antes a la práctica clínica».

Un futuro con más opciones para los pacientes

La WCLC 2025 ha dejado claro que la investigación en cáncer de pulmón vive un momento de transformación. Nuevas combinaciones terapéuticas, herramientas de diagnóstico molecular y tecnologías emergentes como la inteligencia artificial están configurando un panorama en el que cada vez más pacientes pueden beneficiarse de tratamientos ajustados a su perfil tumoral y clínico.

Como resume Provencio, «los estudios académicos como los del GECP son fundamentales para seguir mejorando el tratamiento del cáncer de pulmón. Nuestro objetivo es que cada vez más pacientes tengan acceso a terapias eficaces y que estas lleguen a la práctica clínica lo antes posible».


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