Las células T del intestino muestran una inesperada capacidad híbrida en la inmunidad humana

Un estudio, publicado en Science Advances, describe una población de linfocitos T CD4 capaz de responder tanto a antígenos como a señales inflamatorias

células T

Las células T del intestino muestran una capacidad de adaptación inesperada. Un equipo de investigadores del Instituto Karolinska ha identificado nuevas propiedades en las células T CD4 positivas presentes en el intestino y el hígado humanos. El hallazgo, publicado en la revista Science Advances, revela que estas células combinan características propias tanto del sistema inmunitario adaptativo como del innato.

Tradicionalmente, las células T CD4+ se han considerado células auxiliares clave de la inmunidad adaptativa, esenciales para coordinar la defensa frente a nuevas infecciones. Sin embargo, el nuevo estudio apunta a que estas células poseen una versatilidad mucho mayor de la que se pensaba hasta ahora.

Los investigadores identificaron una población concreta de linfocitos T CD4 en el intestino y el hígado que había adquirido propiedades típicas de la inmunidad innata, aunque manteniendo al mismo tiempo sus funciones adaptativas. Según el trabajo, esta identidad híbrida parece desarrollarse tras una exposición prolongada a antígenos persistentes, como el citomegalovirus.

«Nuestros resultados muestran la gran amplitud y flexibilidad de las células T CD4 humanas. Son capaces de adaptarse al entorno de los tejidos donde encuentran antígenos persistentes», explicó Johan Sandberg, profesor del Departamento de Medicina de Huddinge del Instituto Karolinska.

La población celular identificada mostró una elevada funcionalidad y capacidad de respuesta tanto frente a antígenos como ante señales inflamatorias. Los autores consideran que estas células podrían desempeñar un papel importante en el control de virus y microorganismos que permanecen de forma constante en los tejidos del organismo.

Hasta ahora, las células T CD4 se asociaban principalmente a su actividad en los ganglios linfáticos, donde ayudan a generar respuestas inmunitarias específicas. Sin embargo, los nuevos resultados indican que también pueden adaptarse a las condiciones particulares de tejidos periféricos como el intestino o el hígado.

Posibles implicaciones en enfermedades intestinales

Aunque se trata de una investigación básica, los hallazgos podrían ayudar a comprender mejor algunos procesos patológicos. En concreto, los investigadores observaron que este tipo de linfocito T aparece en menor cantidad en muestras intestinales de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal activa.

«Esto podría aportar nuevas pistas sobre qué falla en la regulación del sistema inmunitario de la mucosa intestinal en este tipo de enfermedades», señaló Sandberg.

Como siguiente paso, el equipo pretende investigar qué señales impulsan el desarrollo de estas células T CD4 y cómo consiguen mantener su funcionalidad pese a la exposición continua a antígenos persistentes.

El estudio se llevó a cabo en el marco del proyecto IHOPE, utilizando muestras de tejido procedentes de donantes de órganos y biopsias intestinales. El primer autor del trabajo es Tobias Kammann, antiguo estudiante de doctorado del grupo de investigación de Johan Sandberg, con el apoyo de la doctoranda Isabel Voigt.


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