El cáncer de pulmón de célula pequeña (CPCP) es una de las formas más agresivas de cáncer. Cada año se registran alrededor de 65.000 nuevos casos en Europa, y la mayoría de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, cuando la enfermedad ya ha progresado considerablemente. Esto se debe a que el CPCP se caracteriza por un crecimiento rápido y una alta capacidad de diseminarse a otras partes del cuerpo, lo que lo convierte en una de las formas de cáncer con peor pronóstico.
A pesar de los esfuerzos por mejorar el diagnóstico temprano y las opciones terapéuticas, las perspectivas para los pacientes han sido limitadas, lo que resalta la necesidad urgente de desarrollar nuevos tratamientos.
El abordaje principal para el CPCP en estadio avanzado incluye quimioterapia y radioterapia, pero los resultados suelen ser insatisfactorios, con tasas de supervivencia bajas. Aunque en un primer momento los pacientes responden bien al tratamiento inicial, recaen en un corto plazo. Es en este contexto de necesidad médica no cubierta que la combinación de Zepzelca (lurbinectedina) y Tecentriq (atezolizumab) ha mostrado resultados preliminares positivos y estadísticamente significativos en un ensayo clínico de fase III.
El ensayo, denominado IMforte, busca evaluar la eficacia de esta combinación como tratamiento en primera línea de mantenimiento para adultos con cáncer de pulmón de célula pequeña en estadio avanzado, tras una terapia inicial con carboplatino, etopósido y atezolizumab.
Los resultados preliminares obtenidos mostraron una mejora estadísticamente significativa en los objetivos primarios del ensayo, que incluyeron la supervivencia global (SG) y la supervivencia libre de progresión (SLP), en comparación con el tratamiento estándar habitual de atezolizumab en monoterapia.
La combinación de lurbinectedina y azetoluzumab muestra resultados preliminares positivos y estadísticamente significativos en un ensayo de fase III.
Más de 60.000 diagnósticos al año
«Cada año, entre 63.000 y 72.000 nuevos casos de cáncer de pulmón de célula pequeña son diagnosticados en Europa. La mayoría de estos pacientes son diagnosticados en un estadio avanzado, que es agresivo, a menudo difícil de tratar y con mal pronóstico», comentó Luis Paz-Ares, jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario 12 de Octubre en Madrid e investigador principal del ensayo IMforte.
En cuanto a la seguridad de la combinación de los fármacos, los primeros datos del ensayo muestran que la combinación de lurbinectedina y atezolizumab fue generalmente bien tolerada por los pacientes, sin señales de nuevos problemas de seguridad más allá de lo ya conocido de cada fármaco por separado.
Cada año se diagnostican en Europa más de 60.000 casos de CPCP, la mayoría en etapa avanzada.
Impacto y próximos pasos
Tal y como se ha anunciado recientemente, el próximo paso en este proceso será la presentación de la solicitud de registro de esta combinación ante las autoridades reguladoras de Estados Unidos, la FDA, para su aprobación, por parte de Jazz Pharmaceuticals, socio de PharmaMar en este país. Mientras que la compañía española hará lo propio a través un expediente de autorización de comercialización (MAA) ante la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), ambos en el primer semestre de 2025.
El tratamiento de lurbinectedina en monoterapia actualmente está aprobado en 16 países alrededor del mundo, incluyendo Estados Unidos, en segunda línea para pacientes con cáncer de pulmón de célula pequeña en estado avanzado.
Como detalló Javier Jiménez, director Médico de PharmaMar, «por el momento, en Europa, sólo está aprobado en Suiza, pero programas de acceso temprano y uso compasivo han permitido que numerosos pacientes europeos también se puedan beneficiar de lurbinectedina».
Investigación made in Spain para el CPCP
PharmaMar es una compañía biofarmacéutica española que está comprometida con la investigación de este tipo de cáncer y otros poco frecuentes, con el objetivo de ofrecer tratamientos innovadores a los afectados, que aunque menos numerosos, necesitan alternativas terapéuticas. Y lo hace investigando de una manera única, su plataforma terapéutica es el mar, considerando que este ecosistema alberga un potencial terapéutico inexplorado.
Desde expediciones marinas que identifican compuestos con propiedades antitumorales hasta su replicación en laboratorio, PharmaMar abarca todo el proceso, desde la investigación inicial hasta la llegada de los medicamentos a los pacientes.
Para respaldar su visión, la compañía ha invertido más de 1.000 millones de euros en investigación. Solo en 2023 destinó 86,3 millones, consolidándose como la empresa española que más invierte en I+D en proporción a sus ventas.
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