Variante «Frankenstein» de COVID, chikungunya y otros virus protagonistas de la primera mitad de 2025

La vigilancia epidemiológica y la cooperación internacional son claves para controlar las amenazas virales en la actualidad.

Nipah

El año 2025 continúa poniendo a prueba la capacidad de los sistemas de salud mundiales frente a virus que emergen o resurgen con distintas características y niveles de impacto. La aparición y evolución de patógenos virales de diversa naturaleza obligan a mantener una vigilancia epidemiológica rigurosa y a reforzar las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento.

En este contexto, varios virus han protagonizado la actualidad sanitaria: la nueva variante ‘Stratus’ o «Frankenstein» del SARS-CoV-2, el virus chikungunya, el virus Nipah, el virus del Nilo Occidental y el virus mpox, que sigue causando preocupación en algunos países del mundo y demanda de atención continua.

Variante Stratus de COVID-19

La pandemia de COVID-19, aunque estabilizada en gran parte del mundo, sigue evolucionando y en 2025 se ha identificado una nueva subvariante del SARS-CoV-2 conocida como ‘Stratus’ o XFG. Esta variante presenta mutaciones que podrían favorecer la evasión del sistema inmunológico, poniendo en alerta a las autoridades sanitarias. Además, su característica recombinante ha llevado a bautizarla como variante «Frankenstein».

La OMS ha clasificado a Stratus como variante bajo vigilancia, debido a su creciente detección en varios países y a la posibilidad de que pueda impactar en la efectividad de las vacunas actuales. Estudios preliminares indican que, si bien no se ha evidenciado un aumento sustancial en la gravedad de la enfermedad causada, la capacidad de transmisión y escape inmunológico exigen una monitorización estrecha.

En este sentido, la comunidad científica insiste en la importancia de mantener actualizadas las dosis de refuerzo de las vacunas, especialmente para las poblaciones más vulnerables, y de continuar con la vigilancia genómica para detectar nuevas mutaciones que puedan alterar el curso de la pandemia.

Virus chikungunya

A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una alerta urgente ante la rápida expansión del chikungunya, advirtiendo el riesgo de que se transforme en una nueva epidemia mundial. Pese a que las autoridades chinas corroboran que el ritmo de nuevos contagios del virus chikungunya comienza a desacelerarse, se ha puesto en marcha un amplio operativo de control para evitar que la epidemia se expanda a otras regiones. No obstante, ya se ha expandido a Brasil, Bolivia y diversas islas del océano Índico, así como Francia e Italia.

En China están tomando medidas como el empleo de redes mosquiteras, fumigaciones masivas con insecticida, eliminación de focos de agua estancada y despliegue de drones para detectar y tratar criaderos de mosquitos desde el aire. Además, han desplegado mosquitos “cazadores”, más grandes que los insectos portadores del virus, y han introducido peces que se alimentan de larvas de mosquito. En la actualidad, la mirada está puesta en si el denominado «nuevo coronavirus chino» podrá llegar a España o no.

Virus Nipah: la amenaza zoonótica con alto potencial pandémico

El virus Nipah representa una de las amenazas virales más serias de la actualidad debido a su elevada tasa de mortalidad, que puede superar el 70% en algunos brotes, y a su capacidad de transmitirse desde animales a humanos, así como de persona a persona. Originado en murciélagos frugívoros, que actúan como reservorio natural, este virus ha causado brotes localizados especialmente en países del sur de Asia como India y Bangladesh.

A lo largo de este año, las autoridades sanitarias han reforzado la vigilancia y las medidas de control tras detectarse nuevos casos en estas regiones, conscientes del alto riesgo que supone un contagio sin barreras. La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene a Nipah en su lista de virus con potencial para desencadenar epidemias severas y destaca la urgente necesidad de avanzar en el desarrollo de vacunas y tratamientos específicos, que todavía no están disponibles.

Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, dolor de cabeza y vómitos, pudiendo evolucionar hacia encefalitis grave, convulsiones y coma, lo que requiere un manejo clínico especializado. La rápida detección y el aislamiento de casos, así como la educación comunitaria para evitar el contacto con animales portadores, son esenciales para evitar una expansión más amplia.

Mpox: atención continuada tras la emergencia global

Tras el brote global de mpox (anteriormente conocido como viruela del mono) que alcanzó gran repercusión en 2022-2023, 2025 se caracteriza por un control más estable, aunque con casos esporádicos que mantienen la atención sanitaria.

El virus mpox, transmitido principalmente por contacto cercano y fluidos corporales, sigue siendo monitorizado por su capacidad de generar cuadros cutáneos y febriles con complicaciones en algunos casos. Las campañas de vacunación selectiva y las estrategias de educación sanitaria han sido clave para controlar su diseminación.

Los expertos continúan destacando la importancia de mantener protocolos de diagnóstico rápido, aislamiento y seguimiento de contactos para evitar nuevos brotes, especialmente en grupos con mayor riesgo de exposición.

Virus del Nilo Occidental: vigilancia activa en España y Europa

El virus del Nilo Occidental, un arbovirus transmitido por mosquitos del género Culex, sigue siendo motivo de atención en 2025, especialmente en zonas de clima cálido como Andalucía, donde las condiciones favorecen la proliferación de estos vectores.

Aunque la mayoría de las infecciones son asintomáticas o leves, algunas pueden derivar en cuadros neurológicos graves, como encefalitis o meningitis, que requieren hospitalización. Por ello, las autoridades sanitarias han intensificado los programas de vigilancia entomológica y epidemiológica para anticipar brotes y minimizar riesgos.

La prevención se basa en medidas para evitar las picaduras de mosquitos, como el uso de repelentes, mosquiteras y la eliminación de focos de cría, además de la comunicación a la población para que adopte comportamientos protectores durante los meses de mayor riesgo.


También te puede interesar…