La crioablación es una innovadora técnica mínimamente invasiva que se ha consolidado como una alternativa efectiva a la cirugía en el tratamiento del cáncer de mama, especialmente en mujeres ancianas. José María Oliver, especialista en crioablación en la Unidad de Mama del Instituto Viamed de Oncología Quirúrgica Avanzada (IVOQA) y jefe de sección de radiología en el Hospital Universitario La Paz, explica en qué consiste esta técnica, sus ventajas y los desafíos que enfrenta para su implementación generalizada.
La crioablación representa una revolución en el tratamiento del cáncer de mama, ofreciendo una alternativa segura, eficaz y con mínimo impacto para las pacientes. A medida que se genere más evidencia, es probable que se convierta en una opción estándar en el manejo del cáncer de mama, especialmente en pacientes de edad avanzada.
¿En qué consiste la crioablación?
La crioablación es un procedimiento que destruye el tumor mediante frío extremo. Se realiza con anestesia local, minimizando complicaciones y morbilidad. «Los radiólogos guiamos una aguja fina hasta el tumor utilizando ecografía. La aguja, conectada a un sistema de gas argón, alcanza temperaturas de -140ºC, congelando progresivamente el tumor hasta su completa destrucción«, explica Oliver. A diferencia de la cirugía tradicional, la crioablación no requiere anestesia general ni hospitalización, permitiendo que la paciente regrese a casa el mismo día.
Ventajas
Uno de los principales beneficios de la crioablación es su baja morbilidad. «Es una especie de cirugía sin cirugía, un procedimiento completamente ambulatorio, perfecto para pacientes ancianas con cáncer de mama en estadios iniciales», señala el especialista. La incidencia de cáncer de mama aumenta con la edad y, considerando que la esperanza de vida de las mujeres en España supera los 86 años, este procedimiento representa una solución ideal para evitar cirugías innecesarias.
Uno de los principales beneficios de la crioablación es su baja morbilidad
Además, el frío en sí mismo tiene un efecto anestésico, por lo que el procedimiento es indoloro. «Mientras realizamos la crioablación, la paciente puede estar hablando con nosotros sin sentir molestia alguna», agrega Oliver. Esta característica la diferencia de otros tratamientos como la cirugía o la radioterapia, que pueden implicar dolor postoperatorio y efectos adversos.
Pacientes ideales
Si bien la crioablación funciona en cualquier edad, su principal aplicación es en mujeres ancianas o en aquellas con comorbilidades graves. «El tratamiento del cáncer de mama es complejo y, en pacientes jóvenes, a menudo se requiere cirugía axilar para evaluar la afectación ganglionar. Sin embargo, en ancianas esta información es menos relevante, por lo que podemos evitar la cirugía sin comprometer el tratamiento», explica el radiólogo.
Asimismo, pacientes con enfermedades graves, como linfomas o cáncer metastásico, también pueden beneficiarse de la crioablación. «En estos casos, la cirugía tradicional podría resultar demasiado agresiva, mientras que la crioablación permite un tratamiento efectivo con menor impacto en la calidad de vida», sostiene Oliver.
«En pacientes con enfermedades graves, como linfomas o cáncer metastásico la cirugía tradicional podría resultar demasiado agresiva, mientras que la crioablación permite un tratamiento efectivo con menor impacto en la calidad de vida»
José María Oliver, especialista en crioablación en la Unidad de Mama de IVOQA y jefe de sección de radiología en el Hospital Universitario La Paz
La técnica fue introducida en España por el equipo de Oliver en el Hospital Universitario La Paz hace seis años. «Empezamos con pacientes sin opciones quirúrgicas y, con el tiempo, demostramos su eficacia y seguridad. Ahora, somos líderes mundiales en crioablación de cáncer de mama», destaca.
Sin embargo, su adopción generalizada enfrenta barreras. «Muchos especialistas ven la crioablación con escepticismo, considerándola poco científica o incluso como una amenaza a la cirugía tradicional», admite Oliver. «A pesar de las publicaciones y evidencia acumulada, el desconocimiento sigue siendo un obstáculo».
Impacto en la calidad de vida
Las pacientes tratadas con crioablación han reportado una excelente calidad de vida. «Una mujer de 93 años con dos cánceres distintos en la misma mama me dijo: ‘Para mí, el cáncer de mama ha sido como un catarro. Ni me he enterado'», relata Oliver.
La crioablación permite a las pacientes continuar con sus actividades diarias sin el prolongado tiempo de recuperación asociado a la cirugía. Al evitar la anestesia general y la hospitalización
La crioablación permite a las pacientes continuar con sus actividades diarias sin el prolongado tiempo de recuperación asociado a la cirugía. Al evitar la anestesia general y la hospitalización, se reducen los riesgos postoperatorios, como infecciones o problemas cardiovasculares. Además, la posibilidad de mantener la estructura de la mama sin necesidad de reconstrucción quirúrgica mejora significativamente la autoestima y bienestar emocional de las mujeres tratadas. La ausencia de cicatrices visibles y la preservación de la funcionalidad mamaria refuerzan el impacto positivo de esta innovadora técnica en la calidad de vida de las pacientes.
En cuanto a la recurrencia tumoral, los estudios sugieren que la tasa de recidiva local es del 4,3% a los cinco años, apenas superior a la de la cirugía tradicional (2-3%). «En pacientes que complementan la crioablación con hormonoterapia, la tasa de recidiva disminuye al 3,7%. Esto refuerza la importancia de un enfoque terapéutico combinado», afirma el experto.
Futuro de la crioablación en el cáncer de mama
La crioablación presenta un perfil de seguridad excepcional. «Los efectos adversos son casi inexistentes. Puede haber una leve hemorragia, similar a una biopsia, o una quemadura superficial si el tumor está muy cerca de la piel. Pero comparado con la cirugía, la diferencia es abismal», destaca Oliver.
El futuro de la crioablación es prometedor. A medida que la evidencia clínica se amplía y se acumulan datos sobre su eficacia, es probable que su uso se expanda más allá de las pacientes ancianas y con comorbilidades. Nuevas investigaciones podrían demostrar su aplicabilidad en un espectro más amplio de casos de cáncer de mama, permitiendo una menor dependencia de la cirugía. Además, el desarrollo de tecnologías más avanzadas podría mejorar aún más la precisión y efectividad de este procedimiento. No obstante, Oliver apunta que pese a la resistencia inicial, cada vez más hospitales en España y Europa están adoptando la técnica. «Estamos recibiendo médicos de todo el mundo interesados en aprender y aplicar este procedimiento en sus países», recalca el especialista.
España es una referencia a nivel mundial en esta técnica. Es más, el Hospital Universitario La Paz ha sido pionero en la implementación de la crioablación
De hecho, España es una referencia a nivel mundial en esta técnica. Es más, el Hospital Universitario La Paz ha sido pionero en la implementación de la crioablación. Asimismo, el Hospital Universitario Viamed Santa Elena y la Unidad de Mama de IVOQA han estandarizado su uso en el ámbito privado.
Por ello, la influencia de la crioablación también ha traspasado fronteras, con médicos de Europa y otras regiones viajando a España para formarse en esta innovadora estrategia terapéutica, consolidando al país como referente mundial en el tratamiento mínimamente invasivo del cáncer de mama.


