SpainUDP utiliza mapeo óptico y secuenciación de lectura larga para identificar enfermedades ultra-raras

Con motivo del Día Mundial de las Personas Sin Diagnóstico, repasamos cómo el Instituto de Salud Carlos III lidera la lucha contra la "odisea diagnóstica" mediante genómica de vanguardia y cooperación internacional

Cada 29 de abril, la comunidad científica y las asociaciones de pacientes se unen para conmemorar el Día Mundial de las Personas Sin Diagnóstico. Esta fecha, que actúa como complemento al Día Mundial de las Enfermedades Raras, tiene el objetivo de dar visibilidad a miles de familias que se encuentran en un limbo médico, esperando respuestas que a menudo tardan años, o incluso décadas, en llegar. En este contexto, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) se sitúa a la vanguardia con su programa SpainUDP, una iniciativa del Instituto de Investigación de Enfermedades Raras (IIER) que ha cumplido 13 años transformando la incertidumbre en certezas científicas.

Vivir sin un diagnóstico es una barrera que condiciona todos los aspectos de la vida. Como señala Eva Bermejo, directora del IIER-ISCIII, «la ausencia de una etiqueta clara para una patología dificulta enormemente el acceso a tratamientos adecuados y empeora significativamente la calidad de vida de los pacientes». Esta situación crea una «odisea por el desierto» que supone una pesada carga emocional y social para los afectados y sus familias.

El programa SpainUDP nació en 2013 precisamente para romper estos muros, coordinando la investigación y el análisis de casos clínicos cuya complejidad desafía las capacidades del sistema asistencial convencional. Bajo la dirección de las investigadoras Beatriz Martínez y Estrella López, junto a Eva Bermejo, el programa se ha consolidado como un referente de esperanza para los casos más difíciles.

A lo largo de sus más de diez años de trayectoria, SpainUDP ha gestionado un volumen considerable de casos. De las 647 propuestas de casos clínicos complejos recibidas, el programa ha aceptado el 58% (373 casos) al cumplir los rigurosos requisitos de estudio.

Además, hasta la fecha, se han completado 227 evaluaciones, de las cuales casi la mitad (108 casos) han culminado con un diagnóstico genético definitivo. El impacto en la infancia es especialmente relevante, logrando identificar la enfermedad en el 52,5% de los casos pediátricos analizados.

OGM y secuenciación de lectura larga

El éxito de SpainUDP no se explica sin la constante incorporación de tecnologías de última generación que permiten explorar el genoma humano con una precisión sin precedentes. En los últimos años, el IIER ha integrado herramientas que han revolucionado el análisis clínico como el Mapeo Óptico del Genoma (OGM), una técnica avanzada que permite detectar alteraciones estructurales en el ADN que pasan desapercibidas para los métodos tradicionales.

Otra de las herramientas a destacar es la secuenciación de lectura larga (long-read sequencing) que permite leer fragmentos de ADN mucho más extensos, facilitando la identificación de variantes genéticas complejas en regiones «oscuras» del genoma. Además, el estudio de genes RNU ha identificado recientemente estos genes como causas frecuentes de síndromes del neurodesarrollo, y el programa SpainUDP ha integrado su análisis sistemático para dar respuesta a estos pacientes.

Gracias a estos avances, el programa ha logrado hitos como diagnosticar en la actualidad el primer caso que recibieron en 2013, demostrando que «un caso no resuelto hoy puede ser diagnosticado mañana gracias a la innovación técnica».

Así, se llevan a cabo iniciativas como el desarrollo en laboratorio de nuevos modelos celulares in vitro y la generación de modelos de organoides, mini-órganos artificiales que imitan el funcionamiento de órganos reales, sobre los que se pueden realizar las pruebas más adecuadas para cada caso. De esta manera se mejora el estudio de la alteración de genes específicos como causantes de nuevos síndromes, por ejemplo en enfermedades del neurodesarrollo.

Cooperación nacional e internacional: una red de salvamento

A nivel nacional, SpainUDP trabaja en estrecha sintonía con el tejido asistencial del Sistema Nacional de Salud, apoyándose en los clínicos que tratan directamente a los pacientes. En el ámbito internacional, el programa está plenamente integrado en el partenariado europeo ERDERA. Esta colaboración ha permitido iniciar un proceso de reanálisis sistemático de casos en toda Europa, donde los datos genéticos de pacientes españoles se comparan con nuevos descubrimientos y herramientas tecnológicas a nivel continental. Este intercambio de conocimiento aumenta exponencialmente las probabilidades de éxito, ya que permite identificar patrones comunes entre pacientes de distintos países.

«Incluso tras años de incertidumbre, la revisión permanente con nuevas técnicas puede abrir nuevas vías para lograr un diagnóstico final«, concluyen las coordinadoras del programa.


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