Estados Unidos declara el fin de la emergencia por gripe aviar H5N1 por sorpresa

Desde el 7 de julio, los CDC incluyen la información sobre gripe aviar H5N1 en sus reportes habituales de influenza, al bajar el nivel de riesgo

gripe aviar

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han dado por finalizada su respuesta de emergencia frente a la gripe aviar, según varios medios de comunicación, entre los que se encuentran Bloomberg, la CNN, Fox News o Reuters. Una decisión que llega en un momento de alta tensión tras las declaraciones del secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., quien sugirió dejar que el virus H5N1 se propague libremente entre las aves para «identificar animales resistentes».

La información, publicada inicialmente por Bloomberg, revela que los CDC han desactivado su estructura de emergencia y han pasado a integrar los datos sobre gripe aviar en sus informes habituales sobre influenza estacional. A partir de ahora, el número de personas vigiladas o analizadas se publicará mensualmente, y se dejarán de incluir datos sobre infecciones en animales.

Además, varios estados, como California y Washington, han reducido sus dispositivos de vigilancia. Según este medio, el portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) confirmó que esta desactivación forma parte de un regreso a la «actividad regular del programa», y que la vigilancia del H5N1 se integrará en los esfuerzos del área de Influenza y otras divisiones.

Desde su detección en aves migratorias en 2022, el actual brote de gripe aviar ha causado importantes complicaciones en Estados Unidos. El Departamento de Agricultura (USDA) ha confirmado que más de 173 millones de aves han muerto o sido sacrificadas como consecuencia de la infección por influenza aviar altamente patógena (IAAP). El virus se ha expandido también a fauna silvestre, mamíferos domésticos e incluso ganado lechero, afectando a 981 explotaciones en 16 estados. El CDC ha confirmado hasta la fecha 71 casos humanos, cuatro de ellos con hospitalización, y uno con resultado mortal. La mayoría de las infecciones se produjeron en trabajadores agrícolas expuestos a aves o ganado enfermo.

Polémica por la estrategia del Gobierno: «Dejar actuar al virus»

En este contexto, las declaraciones del secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., desataron gran polémica al sugerir públicamente que permitir la libre circulación del virus H5N1 entre aves de corral podría servir para identificar animales resistentes y fortalecer la especie por «selección natural». Su postura fue respaldada por Brooke Rollins, secretaria del Departamento de Agricultura.

En contraposición, la comunidad científica reaccionó con contundencia. En una publicación reciente en la revista Science, varios expertos calificaron la propuesta de «carente de ética, irresponsable y peligrosa». Alertan de que dejar que un virus altamente contagioso y letal se propague libremente no solo implica un enorme sufrimiento animal, sino que aumenta el riesgo de contagio humano y de mutaciones que podrían facilitar la transmisión entre personas.

«La idea de dejar actuar al virus sin control no solo carece de base científica, sino que contradice todas las recomendaciones internacionales», señalaron en la publicación. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) descartan por completo este tipo de enfoque para un patógeno con potencial pandémico.

Críticas a la retirada de recursos

Por otro lado, la decisión del Gobierno de Biden de finalizar el contrato de 766 millones de dólares con Moderna para el desarrollo de vacunas de ARNm frente al H5N1 también generó preocupación. Durante la fase más intensa del brote, hasta 375 profesionales del CDC estuvieron trabajando específicamente en la respuesta de emergencia.

Ahora, con el descenso de casos y la desactivación de la respuesta federal, muchos especialistas temen que el país esté bajando la guardia en un momento crítico y que, además, los casos vuelvan a subir en otoño. «Si dejamos de vigilar, es más probable que nos pille desprevenidos ante una mutación del virus o un aumento de casos humanos», alertó Dean Blumberg, jefe de enfermedades infecciosas pediátricas en la Universidad de California, en declaraciones a Bloomberg.

La gestión de la gripe aviar en EE.UU. se ha convertido en una cuestión de alcance internacional. Las decisiones tomadas en el país con mayor peso agroalimentario del mundo podrían tener repercusiones directas en la salud pública global. Como subrayan los autores del artículo en Science, «las estrategias unilaterales, desacertadas o basadas en suposiciones pseudocientíficas no solo ponen en peligro a los ciudadanos de EE.UU., sino también al resto del planeta».


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