Las inundaciones, fenómenos cada vez más frecuentes y graves debido al cambio climático, no solo generan pérdidas materiales y desplazamientos, sino que también tienen un fuerte impacto en la salud pública. En medio de lo ocurrido en España por el paso de la Dana, un estudio reciente ha demostrado que estos desastres naturales están relacionados con un aumento significativo en las hospitalizaciones por diversas enfermedades graves.
En un estudio realizado por diversos investigadores de la Universidad de Monash de Australia, llamado «Riesgos de hospitalización asociados a inundaciones en un estudio multipaís» y publicado en la revista ‘Nature Water’, que comprende el análisis de ocho países propensos a inundaciones, se demuestra que existe un incremento del 26% en el riesgo de hospitalización durante y hasta siete meses después de una inundación. Este aumento varía según el tipo de enfermedad:
- Las enfermedades cardiovasculares experimentaron un aumento del 35% en las hospitalizaciones.
- Las enfermedades respiratorias incrementaron un 30%.
- Las enfermedades infecciosas subieron un 26%.
- Las enfermedades digestivas aumentaron un 30%.
- Los trastornos de salud mental vieron un incremento del 11%.
- La diabetes registró un aumento del 61%.
- Los casos de cáncer subieron un 34%.
- Las enfermedades renales aumentaron un 40%.
Estos datos destacan cómo las inundaciones pueden afectar gravemente los factores sociales y ambientales que determinan la salud, limitando el acceso a servicios médicos y exponiendo a las personas a condiciones de salud insalubres que favorecen la propagación de enfermedades. El desplazamiento de poblaciones y la destrucción de infraestructuras sanitarias agravan aún más esta situación, deteriorando las condiciones de salud de los afectados después de cada desastre. Según el citado estudio, en torno al 23% de la población mundial esta actualmente expuesta ha posibles inundaciones en su entorno.
En este sentido, según Europa Press, uno de los directores de la investigación, Yuming Guo, ha expresado que lo que pretende enseñar el estudio es que «el impacto de las inundaciones en la salud puede haber sido subestimado y se agravará aún más a medida que el clima cambie». De este modo, Guo ha recalcado que este aumento de las inundaciones se debe al cambio climático, que genera una mayor frecuencia de precipitaciones extremas.
Por ello, es crucial que las autoridades de salud pública reconozcan estos riesgos y tomen medidas para adaptar sus sistemas de salud a los efectos del cambio climático. Esto incluye reforzar la preparación ante desastres, promover la prevención y educar a las comunidades sobre los riesgos asociados a las inundaciones.