Un reciente estudio ha mostrado que las mujeres que experimentan complicaciones durante el embarazo, como la diabetes gestacional o los trastornos hipertensivos, tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares (ECV) en etapas posteriores de la vida. En este sentido, la investigación, llamada ‘Adiposidad pregestacional, resultados adversos del embarazo y riesgo de enfermedad cardiovascular en la mediana edad’ y publicada en la revista JACC Journals, subraya la relación entre los factores de riesgo del embarazo y las afecciones cardíacas en la mediana edad, lo que resalta la importancia de un seguimiento adecuado de las mujeres tras el parto.
El estudio, basado en el análisis de embarazadas inscritas a las 28 semanas de gestación en el HAPO FUS (Estudio de seguimiento de hiperglucemia y resultados adversos del embarazo), se centro en examinar la relación que existe entre el desarrollo de ECV y la obesidad pregestacional en aquellas gestantes de mediana edad. En este sentido, los resultados indicaron que las mujeres con un índice de masa corporal (IMC) elevado antes del embarazo presentaron una presión arterial más alta, niveles elevados de triglicéridos y hemoglobina A1c (un indicador de control glucémico) en su mediana edad. Estos factores son conocidos indicadores de riesgo suficientes para que surjan patologías cardíacas.
En cuanto a las mujeres que padecieron complicaciones durante el embarazo, como diabetes gestacional y trastornos hipertensivos, estos factores contribuyeron parcialmente al aumento del riesgo cardiovascular. La diabetes gestacional medió en un 24,6% la asociación entre obesidad pregestacional y niveles elevados de hemoglobina A1c, mientras que los trastornos hipertensivos mediaron en un 12,4% la relación entre la obesidad y la presión arterial elevada.
A pesar de que los resultados sugieren que las patologías que pueden surgir durante el embarazo, como la diabetes gestacional y los trastornos hipertensivos, influyen en la salud cardiovascular a largo plazo, los investigadores concluyen que el control del peso antes del embarazo podría ser un factor clave para prevenir problemas cardíacos en el futuro. En este sentido, se resalta la importancia de la educación y prevención en etapas tempranas de la vida, antes del embarazo, para reducir los riesgos asociados con las enfermedades cardiovasculares en la mediana edad.
De este modo, este estudio pone de manifiesto la necesidad de seguir de cerca la salud cardiovascular de las mujeres que han tenido complicaciones durante el embarazo y recalca la importancia de la intervención temprana para reducir los riesgos a largo plazo, a la par que alude a un cuidado de la salud previo que fomente la prevención de la obesidad en aquellas que quieran o puedan estar en proceso de iniciar el periodo de gestación.