Fernando Simón ha pedido «tranquilidad» ante la posible llegada a Canarias del crucero afectado por un brote de hantavirus. En una entrevista en Catalunya Ràdio, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) explicó que «ahora mismo en España tenemos unos mecanismos establecidos para la acogida de este tipo de situaciones en puertos y aeropuertos».
Simón recordó que estas infraestructuras «son responsabilidad del Estado, no de las comunidades autónomas», y detalló que, en principio, los casos detectados serían evacuados previamente. «Los dos enfermos que hay en el barco serían evacuados por vía aérea», señaló, apuntando que podría ser hacia sus países de origen o a Holanda.
Sobre el resto del pasaje, el epidemiólogo insistió en que «son personas sanas» y que «lo único que hay que hacer es darles un seguimiento adecuado» para comprobar que no desarrollan síntomas.
En este sentido, subrayó que la transmisión del hantavirus «es muy difícil» y que, aunque existen algunos casos de contagio entre personas, «el riesgo de que aparezcan nuevos casos no se puede descartar, pero a medida que pasan los días es cada vez menos probable».
Respecto al destino del barco, Simón dejó claro que «aún no es seguro que vaya a llegar a Canarias» y explicó que se está valorando que continúe hasta Ámsterdam. «Estas decisiones se están tomando ahora mismo», afirmó.
En cualquier caso, insistió en que el buque saldría de Cabo Verde «sin casos» y que, por tanto, «las personas que van a llegar no son un riesgo para nadie», llamando a la calma: «Tranquilidad en este sentido».
Sanidad revisará el buque con un equipo de epidemiólogos
El Ministerio de Sanidad aseguró que está realizando «un seguimiento estrecho» de la situación del buque «junto con la Organización Mundial de la Salud y otros países implicados».
Según fuentes del departamento, hasta las 15.00 horas de este martes se habían identificado seis casos de infección por hantavirus en el crucero, dos de ellos confirmados por laboratorio. Tres personas han fallecido, una se encuentra en Sudáfrica en estado crítico y otras dos permanecen en el barco.
En el buque viajan 147 personas de 23 nacionalidades, entre ellas 14 españoles: 13 pasajeros y un tripulante. El barco se encuentra actualmente en Cabo Verde, donde esta tarde está previsto que epidemiólogos de la OMS realicen una evaluación para valorar las actuaciones necesarias.
Sanidad mantiene conversaciones con la OMS, el ECDC, la Comisión Europea y el resto de países implicados para hacer seguimiento de la situación y acordar posibles medidas. El objetivo, según las mismas fuentes, es intentar que en Cabo Verde se evacúen los casos sintomáticos y los contactos de alto riesgo.
Si esa evacuación se produce, el Ministerio considera que no habría «motivo clínico» para una escala en Canarias, salvo que aparecieran nuevos casos sintomáticos durante el trayecto. En ese supuesto, por el principio de prestación de socorro, sí estaría justificada la atención.
El departamento que dirige Mónica García evaluará la situación de forma continua, en coordinación con los agentes internacionales y con el Gobierno de Canarias. Sanidad insiste en que cualquier actuación se adoptará teniendo en cuenta el equilibrio entre riesgos y beneficios y que el riesgo para la población general es «mínimo», al tratarse de pasajeros y tripulantes no sintomáticos y no ser «sencillo ni frecuente» el contagio interpersonal.
La OMS cree que los contagios se produjeron «fuera del barco»
La Organización Mundial de la Salud trabaja con la hipótesis de que los afectados por hantavirus se infectaron antes de embarcar. «Teniendo en cuenta la duración del período de incubación del hantavirus, que puede variar entre una y seis semanas, suponemos que se infectaron fuera del barco», afirmó Maria Van Kerkhove, directora de preparación y prevención ante epidemias y pandemias del organismo.
Van Kerkhove también señaló que la OMS no descarta una transmisión entre pasajeros. «Creemos que podría haber habido una transmisión interhumana, entre personas en contacto muy estrecho», aseguró ante la prensa.
El Cabildo de Tenerife exige «todas las garantías»
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, afirmó que la institución está «a lo que diga» el Gobierno central y Sanidad Exterior sobre la posible llegada del crucero a la isla, aunque reclamó «todas las garantías» para «no crear una mayor alarma».
Dávila recordó que la decisión corresponde al Gobierno de España y señaló que, si el barco recala en Tenerife o Gran Canaria, debería hacerse con «un protocolo muy claro». La presidenta insular admitió que «la situación es compleja», pero subrayó que el Cabildo mantiene su «disponibilidad» para colaborar con las administraciones competentes.