Gripe, VRS y COVID-19: la importancia de la vigilancia y el diagnóstico en las infecciones respiratorias

Cada temporada, la gripe vuelve a poner a prueba la salud pública, por ello, los expertos subrayan el papel del diagnóstico rápido, la prevención y la vigilancia zoonótica

VRS

La gripe continúa siendo una de las principales infecciones respiratorias a nivel global. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran alrededor de 1.000 millones de casos de gripe, de los cuales entre 3 y 5 millones son graves, causando entre 290.000 y 650.000 muertes. «Se trata de una enfermedad que, pese a su carácter recurrente, sigue teniendo un impacto muy significativo en la salud pública, especialmente en los grupos más vulnerables», señala José María Eiros, director del Centro Nacional de la Gripe de Valladolid.

Además de su recurrencia estacional, la gripe presenta un riesgo adicional como enfermedad zoonótica con potencial pandémico. La interacción entre virus humanos, aviares y porcinos puede generar reordenamientos genéticos capaces de dar lugar a nuevas cepas. «El enfoque One Health es fundamental: debemos considerar la salud humana, animal y ambiental de forma integrada para anticipar y controlar estos riesgos», añade Eiros.

Diagnóstico y vigilancia, claves en la prevención

El diagnóstico de las infecciones respiratorias virales ha evolucionado con las pandemias del siglo XXI, aunque en España aún no existe un consenso uniforme sobre el uso de herramientas moleculares. Un panel de especialistas de diversas sociedades científicas españolas, liderado parcialmente por Eiros, llegó a un consenso mediante un panel Delphi sobre la necesidad de un diagnóstico rápido y preciso de la gripe, el virus respiratorio sincitial (VRS) y el SARS-CoV-2.

José María Eirós
José María Eirós.

«El diagnóstico etiológico no solo identifica al virus causante, sino que permite reducir el uso innecesario de antibióticos, orientar mejor el tratamiento y proteger a los pacientes con mayor riesgo», explica Eiros. El panel concluyó que todos los pacientes hospitalizados con infecciones respiratorias agudas sintomáticas deberían someterse a pruebas rápidas de PCR, especialmente los ancianos, inmunodeprimidos o aquellos con comorbilidades.

Comparativa entre infecciones respiratorias

Un estudio del Centro Nacional de la Gripe de Valladolid analizó durante 12 años el perfil de riesgo de las infecciones por VRS en adultos mayores de 60 años, comparándolas con casos de gripe y COVID-19. Los resultados mostraron que la mayoría de los pacientes con VRS presentaban afecciones cardiovasculares (81%), metabólicas (65%) y pulmonares crónicas (46%). Además, un 36% presentaba coinfección, frente al 21% de la gripe y el 20% de COVID-19.

Aunque la gravedad hospitalaria fue similar entre VRS e influenza, los pacientes con VRS tuvieron un 68% menos de probabilidades de sufrir desenlaces graves que los infectados por COVID-19. «Estos datos subrayan la importancia de conocer la etiología específica de cada infección respiratoria para tomar decisiones clínicas y de salud pública fundamentadas», indica Eiros.

La vigilancia de virus respiratorios no se limita a los hospitales. El Centro Nacional de la Gripe de Valladolid juega un papel crucial en el seguimiento de virus aviares de alta patogenicidad y en la preparación frente a posibles emergencias pandémicas. Según Eiros, «la integración de la vigilancia humana, animal y ambiental nos permite anticiparnos a la aparición de nuevas cepas y minimizar su impacto en la población».

Vacunación y concienciación

La gripe, a diferencia de otras infecciones respiratorias, cuenta con vacunas estacionales disponibles. La promoción de la vacunación, especialmente en personas mayores, inmunodeprimidas y con comorbilidades, es fundamental para prevenir complicaciones graves. Eiros subraya que «la vacunación no solo protege al individuo, sino que reduce la presión sobre el sistema sanitario y disminuye la circulación viral en la comunidad».

La concienciación pública y la formación de profesionales no especialistas también son cruciales. Con un diagnóstico viral claro y oportuno, los médicos pueden optimizar el tratamiento, minimizar el uso de antibióticos y mejorar los resultados clínicos. La gripe, el VRS y el SARS-CoV-2 son recordatorios de que las infecciones respiratorias requieren un enfoque integral, combinado con vigilancia activa y estrategias preventivas bien planificadas.

La gripe sigue siendo un desafío global y estacional, pero la combinación de vigilancia, diagnóstico rápido y vacunación ofrece herramientas poderosas para su control. Tal como enfatiza José María Eiros, «una gestión eficiente de las infecciones respiratorias depende de nuestra capacidad para integrar la evidencia científica, la vigilancia epidemiológica y la prevención basada en la vacunación y la concienciación de la población».


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