Las neoplasias hematológicas suponen el quinto grupo de cánceres más frecuentes en España. De acuerdo con los datos de REDECAN del año 2024 se estima que se diagnosticaron 28.657 casos, 19.900 de neoplasias linfoides, 8.611 de neoplasias mieloides y 146 de histiocitosis. Un total de 12.752 (44,6%) casos se diagnosticaron en mujeres. Por lo tanto, las neoplasias hematológicas en España van en aumento, especialmente las neoplasias de células B maduras y las neoplasias mielodisplásicas/mieloproliferativas.
En este contexto, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) ha celebrado la IX Jornada de Divulgación ‘Hemato Avanza’ en Santiago de Compostela, Galicia, donde se han expuesto las últimas novedades en neoplasias hematológicas, terapias génicas y avanzadas, como las CAR-T, o el uso de la inteligencia artificial en hematología. Jorge Sánchez Franco, director de comunicación de la SEHH y Silvia Álvarez Vieito, del gabinete de comunicación de la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia dieron la bienvenida al acto.
Vieito subrayó que Galicia trabaja en dos proyectos claves para los pacientes. «Por un lado, tenemos el centro de protonterapia de Galicia como proyecto más importante ahora mismo, no solo de la Consellería de Sanidade, sino de toda la Xunta y, por otro, el centro de terapias avanzadas». «Estamos trabajando para tener pronto para poder fabricar CAR-T académicos y tratar así a a los pacientes oncológicos», añadió.
Mieloma múltiple, hacia la curación
La primera ponencia de la jornada estuvo a cargo de María Victoria Mateos Manteca, presidenta de la SEHH y especialista en el Hospital Universitario de Salamanca. La experta centró su exposición en el mieloma múltiple, un cáncer sanguíneo considerado incurable. «Si buscáis en Internet mieloma veréis que el 98% de los artículos que se han escrito hasta ahora empiezan siempre diciendo el mieloma múltiple continúa siendo una enfermedad incurable», señaló Mateos, que añadió que «2025 es el momento de cambiar eso».
Según las estimaciones de REDECAN a lo largo del año 2025 se diagnosticarán 3.169 nuevos casos de mieloma múltiple en nuestro país. Se trata de una neoplasia hematológica que afecta principalmente a personas mayores de 65 años, lo cual complica su tratamiento.
«En el sentido global, curación significa ausencia de enfermedad, significa no tratamiento y significaría supervivencia comparable a la expectativa de vida en función de la edad y el sexo del paciente en el momento en el que se le diagnostica la enfermedad», afirmó la especialista. «Esa sería la definición más estricta de curación, a la cual podemos añadir un matiz en mieloma y es que tenemos pacientes que cumplen este objetivo, pero a veces sin posibilidad de quitarles el tratamiento, con lo cual estaríamos en una curación funcional o una cronificación de la enfermedad, pero creo que es realista decir que en mieloma estamos ofreciendo supervivencias comparables a la expectativa de vida de los pacientes».
Mateos aseguró que el mieloma múltiple es un reto por su propia complejidad. «Si tenemos fármacos contra alteraciones genéticas somos capaces de tratar la enfermedad de una manera sencilla, pero el mieloma es complejo», explicó la experta, que indicó que «habitualmente un fármaco único no va a ser suficiente para controlar la enfermedad».
Enfermedad mínima residual
En la actualidad existen novedosas opciones de tratamiento muy eficaces, con la capaces de erradicar la enfermedad, «pero obviamente necesitamos herramientas para estar absolutamente seguros de que la enfermedad no está presente», subrayó la presidenta de la SEHH. Así, destacó que existen técnicas que detectan la enfermedad mínima residual, «una célula en más de 1 millón de células normales, técnicas muy sensibles que nos permiten estar seguros de que no hay enfermedad».
Mateos explicó un estudio realizado por el grupo español de mieloma donde se demostró que «el tratamiento precoz era válido y retrasaba la progresión del mieloma en 7 años con respecto a los pacientes que no recibían ningún tratamiento».
Asimismo, también aseguró que «se están incorporando nuevas opciones de inmunoterapia y ya tenemos un estudio clínico con un anticuerpo monoclonal anti-CD38 que ha demostrado un beneficio significativo en supervivencia libre de progresión, fundamentalmente en los pacientes con mielomas moderados de alto riesgo».
Se encuentra pendiente de la decisión por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), «pero un comité que asesora a la FDA hace escasamente 15 días ha votado en positivo para que la FDA lo apruebe y la Agencia Europea del medicamento está pendiente», puntualizó la experta. «Probablemente este sea el primer fármaco que se apruebe para el tratamiento de los pacientes con mieloma asintomático«.
Anticuerpos biespecíficos y CAR-T
Los anticuerpos monoclonales biespecíficos y la terapia CAR-T se empiezan ya a incorporar al tratamiento precoz de estos pacientes.
La presidenta de la SEHH puso de relieve las investigaciones que existen en este ámbito. «Hay un estudio con un anticuerpo monoclonal biespecífico donde vemos que todos los pacientes responden, todos los pacientes están en enfermedad mínima», señaló Mateos. «Hay otro estudio con CAR-T Cilta-cel, con una muestra de pacientes pequeña, pero de nuevo todos alcanzan enfermedad negativa».
Estas nuevas estrategias de inmunoterapia presentan una ventaja principal y es que inducen respuestas muy rápidas, pero también respuestas muy profundas y mantenidas a lo largo del tiempo. «Y por ello probablemente sean las opciones más atractivas a considerar cuando nos planteamos estrategias curativas», subrayó la especialista.
En el caso de los mielomas sintomáticos, es decir, los que están activos. «El último estudio randomizado fase III, que ha condicionado la aprobación de este esquema por parte de las autoridades, donde veis como no se incluye la terapia CAR-T, no se incluyen los anticuerpos biespecíficos, sino el anticuerpo monoclonal anti-CD38 daratumumab, como parte de la inducción·.
Los pacientes reciben un trasplante y después un mantenimiento con daratumumab y nivolumab. «Como un condicionante, existe la posibilidad de suspender el tratamiento con daratumumab si la enfermedad mínima residual es negativa en los 2 años. Esta estrategia de tratamiento incluyó más de 700 pacientes», afirmó Mateos. La supervivencia libre de progresión es más del 80% a 4 años «están vivos y libres de progresión».
¿Qué ocurre cuando los pacientes alcanzan enfermedad mínima negativa y la mantienen? «Que ya no es el 84%, sino que más del 95% de los pacientes están vivos y libres de progresión», subrayó la especialista.
El grupo español de mieloma ha hecho un estudio también en esta línea y se ha visto cómo hay pacientes no candidatos a trasplante, pero con un buen estado general «que alcanzan tasas de enfermedad mínima residual negativa elevadas y ello se asocian a un pronóstico estupendo», aseguró.
Además, esta experta destacó que «el tratamiento con cuadrupletes está cambiando las reglas del juego, con supervivencias sin progresión que alcanzan ya los 17 años en algunos casos».
Por lo tanto, «sí son pacientes cuya mediana de edad son 70 años estaréis de acuerdo conmigo que estos pacientes van a cumplir su expectativa de vida con una única línea de tratamiento y a lo mejor, no les podemos parar el tratamiento y no van a estar curados 100%, pero estarán funcionalmente curados y para mí personalmente y yo creo que para los hematólogos en general cumplir este objetivo es algo realista», concluyó Mateos.


