El Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza se ha consolidado como centro pionero en Aragón al incorporar la tecnología más avanzada para el diagnóstico del cáncer de próstata. Esta innovación se aplica directamente al sistema de biopsia prostática guiado por una técnica conocida como reso-fusión.
La reso-fusión representa un avance decisivo en el circuito diagnóstico. Este sistema de vanguardia integra automáticamente la resonancia magnética con la ecografía en tiempo real, permitiendo a los profesionales localizar con altísima precisión las lesiones sospechosas de cáncer.
Precisión automatizada: adiós a la fusión cognitiva
Tradicionalmente, las biopsias dirigidas dependían de que el urólogo interpretara la lesión visualizada en la resonancia y, a continuación, tratara de replicar esa posición sobre la ecografía. Este método anterior era altamente dependiente de la experiencia y la visión espacial del profesional, lo que generaba variabilidad y requería una curva de aprendizaje prolongada.
Con la nueva tecnología, el proceso se automatiza completamente. El equipo integra la resonancia en 3D con la ecografía en directo, marcando con precisión milimétrica la zona exacta a biopsiar. Ángel Borque, Jefe de Sección de Próstata del Hospital Universitario Miguel Servet, explicó que esta tecnología «permite que la técnica deje de depender de las capacidades innatas o experiencia del profesional y se universalice entre todo el equipo, garantizando que todos puedan biopsiar exactamente en la misma zona sospechosa«.
Un salto hacia la excelencia y la equidad
La biopsia prostática es un procedimiento fundamental para obtener muestras de tejido, confirmar o descartar el cáncer y determinar su agresividad. La incorporación de la reso-fusión significa «un paso decisivo hacia la estandarización, la equidad y la precisión en el diagnóstico«.
En esencia, la reso-fusión ofrece un procedimiento más exacto, reproducible y fiable, que minimiza la dependencia de la pericia individual. Esto conlleva beneficios directos para el paciente, mejorando notablemente su experiencia y pronóstico.
La precisión automatizada tiene un impacto directo en la fiabilidad de la muestra, lo que disminuye el riesgo de error humano y reduce la necesidad de repetir biopsias cuando persiste la sospecha clínica. Previsiblemente, esta mejora tendrá un impacto positivo en la disminución de las listas de espera y la prevención de procedimientos innecesarios.
El Hospital Universitario Miguel Servet, que actualmente realiza cerca de 500 biopsias de próstata al año, implementará progresivamente esta técnica para la práctica totalidad de sus pacientes candidatos. Solo se excluirán casos muy excepcionales de tumores avanzados, cuyas características morfológicas no aportan mejora significativa con esta técnica. La puesta en marcha de este sistema está siendo liderada por los doctores Jesús Gil Fabra y Miguel García-Foncillas Jiménez. Su trabajo facilitará que la técnica se implemente rápidamente, gracias a que el tiempo de aprendizaje es muy corto. El equipo que realiza las primeras biopsias con esta tecnología incluye también a Ana Mercadal Alegría y Susana Lozano Josa.