La ola de incendios forestales que arrasa España mantiene en vilo a toda la población. Sin embargo, la exposición al humo no debe verse como algo sin repercusiones sobre la salud. Motivo de ello, Gaceta Médica se ha puesto en contacto con Carlos Baeza, neumólogo del Hospital General Universitario de Elche, quien ha explicado a este medio las consecuencias respiratorias, cardiovasculares y cerebrovaculares de esta exposición, tanto a corto como a largo plazo.
En primer lugar, Baeza explica que el humo es una mezcla de gases y de partículas que muchos de ellos son irritantes para la vía respiratoria. «La composición de este humo va a depender de lo que se está quemando, pero normalmente está formado por partículas de diferentes tamaños, que pueden incluir incluso metales como el plomo, los hidrocarburos aromáticos policíclicos -que han demostrado ser carcinógenos humanos- y por gases como dióxido de nitrógeno o el dióxido de azufre, que son muy irritantes para la vía respiratoria», alerta.
Broncoespasmos y gripe

Tras la exposición a este humo, el neumólogo asevera que una persona sana, lo primero que va a notar es picor de garganta, tos, irritación de nariz o irritación ocular, «que suelen ser síntomas leves y transitorios y que desaparecen poco después de cesar esa exposición». No obstante, indica que también se puede irritar o se puede inflamar la vía respiratoria inferior: «Esto ya sería más grave». En este sentido, menciona que pueden aparecer síntomas como el dolor en el pecho o la sensación de falta de aire y de asfixia. Motivo de ello, asevera que cualquiera de estos últimos síntomas sí que deben hacer que la persona consulte inmediatamente con la autoridad sanitaria o pida ayuda: «Ahí se puede instaurar un cuadro de broncoespasmo pulmonar en cuestión de minutos», añade.
Con respecto a las consecuencias de la exposición al humo a largo plazo Baeza sostiene que la población que ha estado expuesta a este humo parece que tiende a tener una reducción de la capacidad pulmonar. Además, incide en que también se ha visto que aumenta el riesgo de sufrir infecciones respiratorias como la bronquitis o las neumonías. Al respecto, menciona que hay estudios que ratifican que la exposición al humo de los incendios forestales, que normalmente ocurre en verano, se correlaciona con un aumento del número de casos de gripe entre tres y cinco veces mayor a finales del año siguiente. «Parece que facilita el transporte de virus, de microorganismos o debilita el sistema inmune de las personas y esto hace que aumente el riesgo de sufrir infecciones respiratorias», comenta.
Cáncer de pulmón, infartos e ictus
Siguiendo esta línea, el neumólogo afirma que la exposición también podría aumentar el riesgo de sufrir cáncer de pulmón, aunque en este caso los datos no son tan sólidos. «Hay algún trabajo que apunta a que el hecho de que vivamos en una zona donde se ha producido un gran incendio forestal en un radio de 50 kilómetros en los últimos 10 años aumenta el riesgo que tenemos de sufrir un cáncer de pulmón un 5%«, relata. «Es una cifra importante dado la gravedad de la enfermedad», añade. En este sentido, hace hincapié en que muchas de estas partículas y gases no solo se quedan en el pulmón, «muchos son capaces de atravesar la barrera pulmonar y ahora la sangre y producir efectos a otros niveles, sobre todo a nivel cardiovascular y cerebrovascular». De hecho, asevera que se relaciona también con un mayor riesgo de sufrir infartos, arritmias, ictus y problemas de salud mental.
Personas vulnerables
Para Baeza es esencial que se ponga el foco en las poblaciones más vulnerables. En este sentido señala que losmás susceptibles a la exposición del humo son los niños -porque su sistema inmune es menos desarrollado-, los ancianos– porque los mecanismos de defensa que tienen son un poco más débiles que los de otras poblaciones-, las personas con enfermedades respiratorias crónicas, sobre todo las personas con asma y con EPOC -que exposiciones incluso leves a estos humos hacen que necesiten atenciones en urgencias por descompensaciones de su enfermedad- y las embarazadas, que al exponerse a este humo aumentan el riesgo de adelantarse al parto.
Pese a que el neumólogo indica que en Elche no han atendido a población expuesta porque no ha habido ningún gran incendio, sí que tranquiliza a la población insistiendo en que los síntomas agudos de tos suelen desaparecer en minutos o en horas. No obstante, recalca que, en grandes exposiciones sí que a lo mejor requerirían hacer una revisión a personas que están especialmente expuestas para pacientes que han participado en los labores de extinción o profesionales como los bomberos o los técnicos. «Hay estudios, por ejemplo, en bomberos que demuestran un mayor riesgo de sufrir síntomas respiratorios y bajadas de su función respiratoria a largo plazo«, sostiene. «Esta población quizás hay que derivar a hacerse un seguimiento», añade.
Medidas de protección
En el caso de estar expuesto a zonas con alta contaminación por humo, Baeza establece una serie de medidas de protección y prevención. Así, insiste en que lo primero es seguir las recomendaciones de las autoridades, de Protección Civil y de los bomberos en cuanto a evacuación de zonas. Si no es necesaria la evacuación, el neumólogo recomienda permanecer en los domicilios con las ventanas cerradas y utilizar sistemas de ventilación si es posible con filtro HEPA. «Si tenemos que seguir a la calle, podemos hacerlo con mascarillas filtrantes«, asevera. En este sentido, clarifica que las quirúgicas no sirven: «Las filtrantes, como la NK95 o las FFP2 pueden ayudar parcialmente porque filtran las partículas más grandes, pero tampoco filtran las más pequeñas ni los gases, que son una parte importante de esta contaminación», alerta.
En personas vulnerables y pacientes con alguna enfermedad respiratoria, «hay que asegurarse de que tengan medicación de rescate disponible». Además, menciona que si se tienen dudas porque la casa está cerca de un incendio o porque el humo se ha propagado a nuestra zona de residencia, fruto de la dirección del viento, se puede consultar la calidad del aire a través del teléfono móvil.