El Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) 2024 ha logrado cifras récord, con más de 2.000 estudios presentados y la asistencia de 33.000 expertos, consolidándose como uno de los eventos más importantes a nivel mundial en el ámbito de la oncología. Entre los estudios más destacados, el papel de la inmunoterapia ha sido clave, mostrando avances significativos en el tratamiento de tumores localizados, tanto en contextos neoadyuvantes como adyuvantes.
«Los resultados presentados confirman que la combinación de inmunoterapia y quimioterapia está transformando el tratamiento de varios tipos de cáncer, mejorando la supervivencia y reduciendo el riesgo de recaída y muerte«, explica a Gaceta Médica Isabel Echavarría, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y oncóloga médico del Hospital Universitario Gregorio Marañón.
Echavarría menciona que en cáncer de vejiga localizado, el estudio NIAGARA ha revelado que la adición de durvalumab a la quimioterapia neoadyuvante no solo reduce el número de recidivas, sino que también logra una disminución del 25 por ciento en el riesgo de muerte, posicionando esta combinación como un nuevo estándar de tratamiento. Asimismo, el estudio AMBASSADOR ha demostrado que en pacientes con cáncer de vejiga localizado que optan por cirugía inicial, el uso de pembrolizumab tras la intervención mejora significativamente la supervivencia libre de enfermedad en comparación con la vigilancia activa.
Por su parte, la experta reitera que en cáncer de pulmón microcítico, uno de los subtipos más agresivos y con peor pronóstico, el tratamiento con durvalumab tras quimiorradioterapia curativa ha mostrado una reducción del 26 por ciento en el riesgo de muerte, lo que representa un avance esperanzador en una enfermedad de mal pronóstico. En cuanto a cáncer de mama triple negativo, precisa que pembrolizumab ha reafirmado su eficacia en tumores localizados, logrando reducir la mortalidad en comparación con la quimioterapia exclusiva. «Aunque ya está aprobado y financiado en España, estos nuevos datos refuerzan su beneficio», añade.
Otro logro destacado en ESMO 2024 es el avance en cáncer de cérvix localmente avanzado, donde la combinación de inmunoterapia y quimiorradioterapia ha reducido el riesgo de muerte en un 33 por ciento, brindando nuevas esperanzas a las pacientes. Además de estos avances, el congreso ha destacado los progresos en conjugados anticuerpo/fármaco (ADC), una nueva forma de administrar quimioterapia que minimiza el daño a las células sanas. Por otro lado, la inteligencia artificial (IA) ha emergido como una herramienta transformadora en oncología, con aplicaciones en el análisis de imágenes y la toma de decisiones de tratamiento.
«La medicina de precisión ha ganado terreno en tumores como el cáncer de pulmón, donde la secuenciación genética, ya sea en tejido tumoral o mediante biopsia líquida, se está convirtiendo en una herramienta indispensable para ofrecer tratamientos personalizados», especifica Echavarría. Sin embargo, añade que, «en otros tipos de cáncer aún falta avanzar en la identificación de dianas terapéuticas». El catálogo de pruebas genéticas, elaborado por el Ministerio de Sanidad y diversas sociedades científicas, establece las determinaciones moleculares necesarias para un diagnóstico y tratamiento preciso, «aunque el acceso a estas plataformas sigue siendo limitado en muchos casos», precisa.
Retos pendientes
A pesar de los grandes avances en el tratamiento del cáncer, España enfrenta desafíos en el acceso a terapias innovadoras. «Retrasos de hasta dos años en la aprobación y financiación de fármacos oncológicos son un problema real que afecta directamente a la supervivencia de los pacientes», recalca Echavarría, Además, «existen países donde estos tratamientos ni siquiera llegan o lo hacen con gran demora, generando desigualdades en el acceso a tratamientos que salvan vidas», precisa.
«Garantizar el acceso a estas terapias innovadoras debe ser una prioridad global, ya que sin este acceso, los avances en investigación y tratamiento pierden su verdadero impacto en la lucha contra el cáncer», concluye Echavarría.