El Streptococcus pneumoniae, más conocido como neumococo, es el principal responsable de la mayoría de las neumonías contraídas en la comunidad, una enfermedad que sigue desafiando a la medicina moderna. Recientemente, un equipo del Centro Nacional de Microbiología (CNM) del ISCIII ha arrojado luz sobre uno de los mayores obstáculos en su tratamiento: la resistencia a los antibióticos.
El estudio, publicado en la prestigiosa revista Nucleic Acids Research, se centra en las fluoroquinolonas, una familia de antibióticos esenciales para combatir esta bacteria. El hallazgo principal revela que ciertos cambios en el genoma bacteriano, específicamente la metilación del ADN, actúan como un mecanismo que complica la eficacia del tratamiento.
La danza entre la enzima y el fármaco
Para entender este avance, debemos mirar a la ADN girasa. Esta enzima es vital para el neumococo, ya que se encarga de mantener la estructura y organización (topología) de su cromosoma. Las fluoroquinolonas funcionan, precisamente, atacando a esta enzima para detener el crecimiento bacteriano.
El equipo liderado por la doctora Adela González de la Campa logró realizar un mapeo genómico de alta precisión utilizando técnicas de secuenciación masiva. En este mapa, detectaron 1.517 puntos donde el complejo antibiótico-enzima se une al ADN. Lo más relevante es que descubrieron que la secuencia denominada GATC es el lugar de encuentro más frecuente.
El «escudo» de la metilación
La investigación demostró que cuando el neumococo utiliza sus sistemas de defensa (llamados DpnII o DpnIII) para añadir una marca química (metilación) a esa secuencia GATC, la actividad de la girasa disminuye.
¿Por qué es esto preocupante? Las investigadoras María José Ferrándiz y Adela González de la Campa confirmaron una hipótesis crucial: en las cepas donde esta metilación está presente, la aparición de mutantes resistentes a los antibióticos es mucho más frecuente. Al estar estas cepas ya presentes en los aislados clínicos de la población, entender este proceso es vital para frenar la estabilización de las resistencias.
Hacia nuevas dianas terapéuticas
Este descubrimiento no solo explica por qué algunos tratamientos fallan, sino que ofrece una nueva esperanza. Al identificar que la metilación del ADN influye directamente en la resistencia, esta modificación química se perfila como una nueva diana para el desarrollo de futuros antibióticos que puedan sortear las defensas de la bacteria.
