MSD ha anunciado la presentación de los resultados de tres ensayos pivotales de Fase III que evalúan el régimen en investigación de un solo comprimido oral de administración una vez al día que combina doravirina e islatravir [DOR/ISL (100 mg/0,25 mg)] en adultos con infección por VIH-1. Las novedades se compartieron en presentaciones en la 33ª Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), que se ha celebrado en Denver (EEUU).
“Nos enorgullece seguir escribiendo nuestra historia de 40 años de investigación en VIH con la presentación de nuevos datos de nuestro porfolio de VIH en CROI este año”, ha afirmado Eliav Barr, vicepresidente sénior, director de desarrollo clínico global y director médico de MSD Research Laboratories. “Islatravir bloquea la replicación del VIH-1 mediante múltiples mecanismos, entre ellos la inhibición de la translocación de la transcriptasa inversa, y podría servir como base de una serie de regímenes de tratamiento de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa, de administración diaria y semanal. Si se aprueba, esta combinación será el primero de estos regímenes en nuestro portfolio y podría ofrecer una nueva opción para ayudar a satisfacer las necesidades cambiantes de tratamiento en personas con VIH”.
El ensayo clínico Fase III, doble ciego, MK-8591A-053, que evaluó DOR/ISL frente a bictegravir/emtricitabina/tenofovir alafenamida [BIC/FTC/TAF (50 mg/200 mg/25 mg)] en adultos que viven con infección por VIH-1 y que no habían recibido previamente tratamiento antirretroviral (tratamiento naïve), cumplió el criterio primario de eficacia, medido por el porcentaje de participantes que lograron la supresión viral (niveles de ARN de VIH-1 inferiores a 50 copias/ml), de esta forma, la combinación del régimen de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa mostró no inferioridad frente al régimen de tres fármacos basado en inhibidores de la integrasa en la semana 48, con un 91,8% y 90,6%, respectivamente (diferencia de tratamiento 1,2%; IC del 95%: -3,7; 6,2; p<0,001).
El perfil de seguridad fue similar entre ambos grupos de tratamiento y coherente con lo observado en ensayos previos. Los acontecimientos adversos (AA) relacionados con el fármaco y las suspensiones debido a AA relacionados con el fármaco fueron similares entre los grupos (14% para el régimen de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa y 18% para el régimen de tres fármacos basado en inhibidores de la integrasa; 1,1% para el régimen de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa y 2,2% para el régimen de tres fármacos basado en inhibidores de la integrasa, respectivamente). Estos datos, que se publican simultáneamente en The Lancet HIV, se suman a los datos de fase 3 previamente comunicados en adultos con VIH-1 virológicamente suprimido y servirán de base para futuras solicitudes regulatorias.
“Estos nuevos resultados de Fase III muestran que un régimen de dos fármacos en investigación, sin un inhibidor de la integrasa, mostró una eficacia no inferior y un perfil de seguridad comparable frente a BIC/FTC/TAF en adultos con VIH-1 sin tratamiento previo, incluidos aquellos con enfermedad avanzada”, ha afirmado Jürgen K. Rockstroh, profesor de medicina y director de la Clínica Ambulatoria de VIH de la Universidad de Bonn (Alemania). “Este ensayo ha evaluado una población diversa y global, y ha incluido una proporción significativa de participantes con cargas virales altas y recuentos bajos de CD4. Estas novedades se suman a la creciente evidencia que respalda el posible papel del régimen de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa en la atención del VIH”.
Se presentaron también nuevos datos a 96 semanas de los ensayos de Fase III MK-8591A-052 y MK-8591A-051, que evaluaron el régimen de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa frente a al régimen de tres fármacos basado en inhibidores de la integrasa o la terapia antirretroviral basal (bART, por sus siglas en inglés) en participantes con VIH-1 virológicamente suprimido a los que se cambió el tratamiento al régimen de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa. En ambos ensayos, el régimen de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa mantuvo altas tasas de supresión viral en la semana 96 y mostró un perfil de seguridad similar al del régimen de tres fármacos basado en inhibidores de la integrasa y bART.
Los datos a 48 semanas de estos ensayos respaldaron la Solicitud de Nuevo Fármaco (NDA, por sus siglas en inglés) inicial para el régimen de dos fármacos sin inhibidor de la integrasa para el tratamiento de la infección por VIH-1 en adultos virológicamente suprimidos con un régimen antirretroviral estable; la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. ha fijado como fecha objetivo de decisión para la solicitud el 28 de abril de 2026, en el marco de la Ley de Tasas para Medicamentos de Prescripción de EEUU (PDUFA, por sus siglas en inglés). En Estados Unidos, doravirina está aprobada para el tratamiento de adultos con VIH-1 en combinación con otros antirretrovirales como fármaco individual (doravirina) y como componente de un régimen en comprimido único [DELSTRIGO; doravirina, lamivudina y tenofovir disoproxil fumarato (DOR/3TC/TDF)].
“A medida que las personas que viven con VIH envejecen, para muchas se vuelve una realidad tener que manejar otras afecciones de salud, lo que hace especialmente importante contar con opciones de tratamiento que puedan ayudar a satisfacer las necesidades de salud únicas de cada persona”, ha afirmado Amy Colson, directora de investigación en Community Resource Initiative, Cambridge (Massachusetts, EEUU). “Con el tiempo, las personas pueden necesitar ajustar sus regímenes de tratamiento para el VIH debido a comorbilidades, preocupaciones sobre toxicidades, problemas de tolerabilidad o el deseo de regímenes con menos medicamentos. Estos datos a 96 semanas son alentadores, ya que muestran que una opción sin inhibidor de la integrasa como el régimen en investigación podría ofrecer una alternativa”.