La directora médico de GSK España, María José Muñoz, comparte con Gaceta Médica los avances presentados en ESMO 2025 y los planes de la compañía en Oncología.
Pregunta. En el contexto de ESMO 2025, ¿cuáles son los principales resultados que presentarán y qué relevancia tienen para la comunidad científica?
Respuesta. Nuestro objetivo en GSK es contribuir a seguir mejorando los datos de supervivencia y trabajar para ayudar a transformar el curso de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Por ello, seguimos comprometidos con obtener resultados positivos en tumores con limitadas opciones terapéuticas, como son los tumores ginecológicos, el cáncer de pulmón, colon y recto, tumores cerebrales y otros tumores sólidos.
En concreto, en ESMO 2025 hemos presentado nuevos datos de nuestros estudios en cáncer de ovario; así como en cáncer de endometrio en pacientes con tumores pMMR/MSS, que históricamente han sido más difíciles de tratar por disponer de menos opciones de tratamiento.
En relación al cáncer colorrectal dMMR/MSI-H se han puesto de relieve las necesidades no cubiertas relacionadas con esta patología y hemos dado a conocer nuevos datos con conjugados anticuerpo-fármaco (ADC) desarrollados por la compañía Hansoh Pharma -con la que mantenemos un acuerdo de colaboración-, dirigidos a las proteínas B7-H3 y B7-H4, en varios tipos de tumores.
Estamos comprometidos con la colaboración y el diálogo abierto con la comunidad científica, y encuentros como ESMO son clave para compartir nuestras investigaciones, aprender de otros líderes del sector y acelerar el progreso hacia tratamientos más efectivos y accesibles para los pacientes de todo el mundo.
P. GSK ha definido un enfoque estratégico en investigación oncológica muy claro. ¿Qué peso tiene el área de Oncología dentro de la compañía y cuáles son sus principales prioridades en este campo?
R. Dentro de GSK, el área de Oncología tiene un peso estratégico muy importante y constituye un pilar fundamental de nuestra misión de ayudar a mejorar la vida de las personas a través de la innovación científica. El cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo; por ello, en los últimos años hemos intensificado significativamente nuestra inversión en investigación en este área, con el objetivo de abordar necesidades médicas no cubiertas y redefinir el estándar de tratamiento del cáncer, centrándonos en áreas clave como la inmuno-oncología, las terapias dirigidas y la medicina personalizada.
GSK lleva años demostrando su firme compromiso con la innovación en el tratamiento de los tumores sólidos, como los ginecológicos, y también en cáncer hematológico, con el fin de ofrecer soluciones terapéuticas mediante terapias dirigidas a las células tumorales, que puedan ayudar a mejorar la supervivencia de las personas que viven con cáncer y brindarles una mejor calidad de vida.
P. ¿En qué tipos de tumores se está centrando actualmente GSK y qué moléculas considera más prometedoras dentro de su pipeline?
R. Tenemos un amplio programa de investigación con nuevas moléculas frente a varios tipos de tumores que en la actualidad necesitan un mejor abordaje, incluyendo tumores ginecológicos, cáncer de pulmón, cáncer de colon y recto, tumores cerebrales y otros tumores sólidos; y también en tumores hematológicos como el mieloma múltiple y la mielofibrosis. Además de explorar sin descanso soluciones para tumores difíciles de tratar como páncreas, cabeza y cuello, o tumores cerebrales como el glioblastoma.
Nuestra intención es adelantarnos a la enfermedad y buscar soluciones innovadoras para los pacientes oncohematológicos que más las necesitan, sobre todo en el caso de aquellas enfermedades en las que el descubrimiento y desarrollo de nuevos tratamientos avanza más despacio. Nuestro último éxito en este ámbito ha sido la incorporación en el Sistema Nacional de Salud del primer y único tratamiento para el control de los síntomas o esplenomegalia de las personas con mielofibrosis y anemia.
GSK ha liderado avances desde hace décadas buscando tratamientos más precisos y menos invasivos; y exploramos constantemente nuevos enfoques para medicamentos ya comercializados, como los nuevos conjugados anticuerpo-fármaco (ADC) que utilizan un anticuerpo para llevar el fármaco directamente a las células tumorales.
España es un país líder en investigación en Oncohematología, y en GSK esto se traduce en que somos también el segundo país con mayor volumen de investigación de todos en los que la compañía opera; sin duda una oportunidad para seguir poniendo esta innovación al servicio de los pacientes con cáncer.
P. En los últimos años, la inmuno-oncología ha transformado el tratamiento del cáncer. ¿Cómo está contribuyendo GSK a ampliar sus fronteras y mejorar la respuesta de los pacientes?
R. La inmuno-oncología ha revolucionado el tratamiento del cáncer, ofreciendo nuevas posibilidades para activar el sistema inmunológico y hacer frente a los tumores de manera más eficaz. En GSK estamos comprometidos con expandir las fronteras de esta disciplina y abordar los desafíos que persisten en términos de eficacia, resistencia terapéutica y acceso para los pacientes.
Nuestro enfoque se centra en entender mejor la interacción entre el sistema inmunológico y las células tumorales, utilizando tecnología avanzada para identificar nuevas dianas terapéuticas y desarrollar estrategias innovadoras. También en el ámbito de la inmuno-oncología, hemos iniciado este año una colaboración de investigación con la Universidad de Oxford, centrada en el potencial de la prevención del cáncer a través de la vacunación.
P. ¿Cómo está GSK apoyándose en la tecnología para lograr avances que podrían cambiar el abordaje del cáncer?
R. GSK utiliza la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático para acelerar el descubrimiento de nuevos tratamientos, analizando grandes conjuntos de datos para identificar compuestos prometedores y diseñar moléculas con propiedades terapéuticas específicas.
La compañía integra la IA y la ciencia de datos en las distintas fases de investigación y desarrollo de fármacos, desde la selección de moléculas susceptibles de someterse a ensayo clínico, hasta la identificación de aquellos pacientes, o grupos de pacientes, con más probabilidades de beneficiarse de un medicamento, con el fin de mejorar las probabilidades de éxito terapéutico.
Este compromiso impregna toda nuestra actividad y nuestro día a día; de la mano siempre de pacientes y los profesionales sanitarios, que son quienes tenemos en mente en nuestra misión de intentar adelantarnos a la enfermedad.
La IA no es una herramienta aislada, sino un motor transversal a lo largo de toda nuestra cadena de valor; desde procesos internos, investigación clínica o producción y suministro de fármacos hasta procesos de innovación clínica, como es el caso de SPOTLAB, un proyecto de la mano de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), donde la IA actúa como un aliado del profesional sanitario a la hora de tomar sus decisiones clínicas.
P. Desde una perspectiva más amplia, ¿por dónde pasan los planes estratégicos de GSK en oncología para los próximos años?
R. El acceso a los tratamientos sigue siendo una de las principales barreras para los pacientes con tumores raros. Por ello, GSK está impulsando iniciativas para mejorar la disponibilidad de estas terapias y garantizar un acceso equitativo. En primer lugar, enfocamos nuestra innovación en el tratamiento de estos tumores. Además de ser poco frecuentes, en algunos casos no se han logrado avances terapéuticos en los últimos 40 años por tratarse de patologías de gran complejidad. Esto no solo dificulta la inclusión de pacientes en los ensayos clínicos, pues al tener tan baja incidencia la investigación es más lenta y costosa, sino que también supone un reto en el desarrollo de nuevos tratamientos.
Actualmente colaboramos con Ivy brain Tumor Center en un ensayo fase III para un tipo concreto de tumor cerebral llamado glioblastoma, que podría suponer la primera innovación farmacológica para un subtipo de estos tumores desde hace décadas. Otra línea de investigación muy prometedora es la de dostarlimab en cáncer de recto como alternativa a la cirugía. Tal y como anunciamos en el Congreso ASCO de 2024, los resultados a largo plazo del estudio colaborativo fase II respaldado por el Memorial Sloan Kettering Cancer Center mostraron resultados muy positivos.
P. Por último, ¿cuáles son los principales retos a corto, medio y largo plazo para GSK en España?
R. Los tumores raros suponen retos para cualquier compañía. Un ejemplo de ello es la escasa información disponible, el acceso limitado a muestras biológicas o las dificultades para realizar ensayos clínicos debido a su baja prevalencia. Sin embargo, los avances en medicina personalizada, inmunoterapia y terapias génicas ofrecen grandes oportunidades para el desarrollo de tratamientos específicos. En GSK apostamos por herramientas clave como los cribados, el diagnóstico precoz, la atención temprana o la aplicación de la innovación tecnológica.