¿El nuevo linaje del coronavirus supone un «peligro inminente» o es una señal de alarma?

El investigador de IrsiCaixa, Julià Blanco, explica a GM que el estudio sobre el nuevo linaje del coronavirus "sirve de advertencia"

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El laboratorio Nacional de Guangzhou (China) ha identificado un nuevo linaje de coronavirus con potencial de contagio en humanos. Este virus ha sido detectado en murciélagos y utiliza de manera eficiente el receptor ACE2 humano, este mecanismo es similar al del SARS-CoV-2.

Después de que saltara la noticia, Julià Blanco, investigador principal de IrsiCaixa, ha explicado a este medio el alcance que puede tener esta alerta: "Este estudio sirve como advertencia, no existe un riesgo porque no es un virus que no se identificó ayer, este lleva circulando en murciélagos desde hace mucho tiempo. Probablemente se aisló, pero no ha habido ningún caso de infección en humanos ni de transmisión. No es un peligro inminente, simplemente es una señal de alarma más contra estos diferentes coronavirus".

El investigador de IrsiCaixa coincide con otros expertos que consideran que los hallazgos, obtenidos a partir de estudios estructurales y funcionales, alertan sobre la posible amenaza de transmisión y subrayan la necesidad de llevar a cabo una vigilancia epidemiológica reforzada. Blanco asegura que esta información no es nueva: "Sabemos que hay muchas personas infectadas por coronavirus en el sudeste asiático, ya que tienen anticuerpos. ¿La existencia de coronavirus que sean capaces de infectar humanos debería de preocuparnos? Todavía no".

En este reciente estudio, publicado en la revista científica Cell, los expertos han mostrado el hallazgo del linaje 2 del HKU5-CoV (HKU5-CoV-2) en murciélagos, el cual emplea de manera eficiente la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) humana como receptor funcional y muestra un amplio tropismo en distintos huéspedes. El análisis de microscopía crioelectrónica (crio-EM) del dominio de unión al receptor (RBD) del HKU5-CoV-2 y el complejo con la ACE2 humana reveló un mecanismo de unión completamente diferente al de otros merbecovirus que utilizan ACE2, con una huella del RBD ampliamente compartida con los sarbecovirus que también se enlazan a ACE2 y NL63.

Asimismo, Blanco ha incidido que esta investigación enseña a que hay coronavirus que puede infectar humanos y es importante aprender las herramientas para poder detectarlos: "Este trabajo nos indica cuál es la interacción de este nuevo coronavirus con el receptor ACE2 humano, y a su vez nos muestra cuales son los diferentes coronavirus y cómo interaccionan. Estos datos nos ayudan a predecir mejor la forma de actuar del virus".

El coronavirus en la vida salvaje

Para este experto, la prioridad se encuentra en el coronavirus que circula dentro de la vida salvaje. "Debemos identificar todos estos coronavirus que existen y con los datos que tenemos, ver el potencial que tiene de saltar a humanos", asegura Blanco. El investigador incide que un coronavirus que salte a humanos "no es peligro en sí mismo", para que sea un riesgo el virus tiene que infectar al humano de manera eficiente.

"Tiene que haber una cantidad de virus suficiente para que se transmita de un humano a otro, si la infección es de bajo grado estamos en una situación de control, que es en la que nos encontramos ahora mismo", declara Blanco. Esto sucede con el virus de la gripe aviar, que de momento no se transmite entre humanos: "Eso no quiere decir que no pueda pasar y por ello lo que hay que vigilar que no suceda".

Estrategias globales

Para el investigador principal de IrsiCaixa este tipo de descubrimientos deben estar seguidos de una implementación de estrategias globales para una estricta vigilancia del virus en reservorios animales.

"Tenemos que enfatizar esa necesidad de seguimiento del coronavirus, si conseguimos analizar esa diversidad con las nuevas herramientas de inteligencia artificial, deberíamos ser capaces de vigilar esta situación", afirma Blanco.

Resultados del estudio

Según los resultados del estudio, los investigadores señalan que el HKU5-CoV-2 presenta una afinidad superior por la ACE2 humana en comparación con el linaje 1 del HKU5-CoV. Además, se observó la infección en líneas celulares humanas que expresan ACE2, así como en organoides respiratorios y entéricos humanos expuestos a la versión auténtica del virus. "Este estudio identifica un linaje distinto de HKU5-CoV en murciélagos que utiliza eficientemente la ECA2 humana y resalta su potencial riesgo zoonótico", destacan los autores.

Aunque el HKU5-CoV-2 puede unirse al receptor humano ACE2, los investigadores resaltan que su afinidad por este receptor es considerablemente menor que la del SARS-CoV-2. Esto sugiere que, si bien existe la posibilidad de transmisión a humanos, el riesgo de contagio en la actualidad sigue siendo bajo. Además, el estudio identificó anticuerpos monoclonales y medicamentos antivirales que podrían ser efectivos contra este nuevo virus.

Las nuevas aportaciones de este estudio se basan en que los investigadores revelaron un nuevo linaje del merbecovirus HKU5 (linaje 2), denominado HKU5-CoV-2, que fue encontrado en murciélagos Pipistrellus spp. Estos hallazgos demuestran que el virus puede usar eficientemente la ACE2 humana y sus ortólogos en diversas especies de mamíferos para facilitar su entrada celular. A través de crio-EM, los investigadores observaron que la interacción entre el RBD de HKU5-CoV-2 y la ACE2 humana sigue un mecanismo de unión diferente al de otros coronavirus que también utilizan ACE2, como el SARS-CoV-2, NL63, NeoCoV y MOW15-22.

Asimismo, se pudo confirmar que una única mutación en la mayoría de los residuos involucrados en la interacción entre el RBD de HKU5-CoV-2 y la ACE2 humana tiene un impacto mínimo en la capacidad del virus para unirse al receptor y causar infección. Esto sugiere que la afinidad del virus por la ACE2 humana no depende de cambios puntuales en su estructura, según los investigadores.

Finalmente, lograron aislar con éxito el HKU5-CoV-2 a partir de una muestra obtenida de murciélagos y confirmaron su capacidad para infectar células humanas que expresan ACE2. De esta forma, demostraron que el virus puede replicarse en organoides respiratorios y entéricos humanos, lo que subraya la importancia de continuar investigando su potencial zoonótico y su posible impacto en la salud humana.


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