Más de 40.000 profesionales de la oncología de más de 150 países se han dado cita este año en el Congreso Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) 2025, celebrado en Chicago. En este foro internacional se han presentado más de 6.000 abstracts, más de 2.700 pósteres científicos y 24 sesiones interactivas, configurando un escaparate de la vanguardia en oncología que pone sobre la mesa las novedades en inmunoterapia, ADCs y CAR-T, entre otros.
"Ha habido muchas novedades que comentar en las distintas áreas del cáncer, desde tumores muy conocidos hasta fármacos nuevos en innovación terapéutica", resume el oncólogo médico del Hospital 12 de Octubre de Madrid, secretario científico de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y chair del Comité de Jóvenes Oncólogos de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), Rodrigo Sánchez-Bayona.
Un año más, desde SEOM han puesto en marcha OncoNexion, una plataforma especializada en la cobertura de los avances más relevantes presentados en ASCO. Los profesionales ofrecen mediante esta vía información rigurosa y actualizada sobre los desarrollos más destacados en oncología clínica.
Uno de los grandes protagonistas en el ámbito del cáncer digestivo ha sido el estudio ATOMIC, centrado en pacientes con cáncer de colon estadio III operados. Este ensayo, que incluyó a más de 700 pacientes, comparó el tratamiento convencional con quimioterapia tras la cirugía frente a la combinación de quimioterapia e inmunoterapia en personas con pérdida de proteínas reparadoras, un biomarcador que predice buena respuesta inmunológica. "Demostró un beneficio del 86% frente al 76% en supervivencia libre de enfermedad a 3 años, reduciendo un 50% el riesgo de muerte o recaída", destaca Sánchez-Bayona. "Muy probablemente, se convierta en un nuevo estándar de tratamiento para estos pacientes", puntualiza.
"El estudio ATOMIC demostró un beneficio del 86% frente al 76% en supervivencia libre de enfermedad a 3 años, reduciendo un 50% el riesgo de muerte o recaída en cáncer de colon"
También en tumores digestivos, el estudio MATTERHORN, presentado en sesión plenaria, marcó un punto de inflexión en el tratamiento del cáncer gástrico y de la unión esofagogástrica. "El estudio testó la adición de inmunoterapia a la quimioterapia perioperatoria habitual y fue positivo, con un aumento de la tasa de respuestas completas y una mejora en la supervivencia libre de eventos del 59% al 67% a dos años", explica el oncólogo.
Tumores de cabeza y cuello
En tumores de cabeza y cuello, donde el estándar durante más de dos décadas ha sido la combinación de cirugía con quimiorradioterapia, se presentó un cambio relevante con el estudio de nivolumab adyuvante. Este trabajo, también en sesión plenaria, evaluó el papel de añadir inmunoterapia tras la cirugía en pacientes de alto riesgo.
"Incluyó a 680 pacientes operados con márgenes positivos o ganglios afectados, y mostró una mejora en la supervivencia libre de enfermedad a tres años del 63% frente al 52%, lo que implica una reducción del 24% en muerte o recaída", señala Sánchez-Bayona, que añade que "este estudio, junto con otro reciente en neoadyuvancia, va a suponer un cambio en el estándar de tratamiento".
Grandes avances en cáncer de mama
En el ámbito del cáncer de mama, dos estudios han acaparado buena parte de la atención. El primero, SERENA-6, ha revolucionado la forma en que se monitoriza el cáncer de mama metastásico receptor hormonal positivo. "El estudio parte de la hipótesis de que si somos capaces de detectar precozmente en sangre una mutación específica del receptor de estrógeno —la ESR1— y cambiar el tratamiento antes de que haya progresión radiológica, se puede mejorar el pronóstico", explica Sánchez-Bayona.
"SERENA-6 parte de la hipótesis de que si somos capaces de detectar precozmente en sangre una mutación específica del receptor de estrógeno y cambiar el tratamiento antes de que haya progresión radiológica, se puede mejorar el pronóstico"
El ensayo, que requirió cribar a más de 3.000 pacientes para identificar la mutación en aproximadamente el 10%, comparó continuar con la terapia estándar frente a cambiar precozmente a un nuevo fármaco endocrino, camizestrant. "Se observó que la supervivencia libre de progresión pasaba de 9 a 16 meses. Aunque aún falta madurez de datos, esto cambia el paradigma de cómo entendemos la biopsia líquida y su utilidad en oncología", puntualiza el oncólogo.
Por otro lado, el segundo gran avance en mama fue el estudio DESTINY-Breast09, en enfermedad HER2 positiva avanzada. Durante más de una década, el estándar ha sido la combinación de quimioterapia con trastuzumab y pertuzumab, pero este nuevo ensayo comparó ese régimen con una combinación sin quimioterapia basada en trastuzumab deruxtecan, un anticuerpo conjugado de nueva generación, más pertuzumab.
"Las pacientes tratadas con esta combinación alcanzaron una supervivencia libre de progresión de 40 meses frente a 27 con la terapia estándar. Esto es muy significativo", subraya el experto. Sin embargo, advierte que "estos nuevos fármacos pueden tener efectos secundarios relevantes como náuseas, caída del cabello o inflamación pulmonar, lo que abre el debate sobre el balance entre beneficio y calidad de vida".
Papel creciente de la inmunoterapia
En el terreno del cáncer de pulmón, el foco estuvo en una patología de muy mal pronóstico: el cáncer de pulmón de célula pequeña. El estudio IMforte, liderado por el oncólogo español Luis Paz-Ares, exploró el mantenimiento con inmunoterapia sola o combinada con lurbinectedina tras una primera línea de quimioinmunoterapia. "Es el primer estudio que demuestra un beneficio en supervivencia libre de progresión y supervivencia global en esta etapa del tratamiento, lo cual supone un hito", afirma Sánchez-Bayona.
"El estudio IMforte es el primero que demuestra un beneficio en supervivencia libre de progresión y supervivencia global en esta etapa del tratamiento, lo cual supone un hito"
Más allá de los ensayos concretos, el congreso ASCO 2025 ha puesto de relieve el creciente papel de la inmunoterapia y las estrategias de medicina de precisión como elementos transformadores del tratamiento oncológico. También han ganado protagonismo técnicas como la biopsia líquida, que permiten un seguimiento menos invasivo y más sensible de la enfermedad mínima residual.
"Esto ha sido lo más relevante de este ASCO 2025. Desde luego, hemos visto fármacos nuevos, nuevas maneras de diagnosticar enfermedad mínima residual, nuevas estrategias de tratamiento y nuevas combinaciones que van a aumentar la supervivencia global de los pacientes con cáncer", concluye el especialista.
Este congreso no solo ha servido como escaparate para la innovación terapéutica, sino también como recordatorio del valor de la investigación colaborativa y multidisciplinar.
