Con motivo del Congreso de ESMO, Gaceta Médica ha entrevistado a Markus Kosch, Head de Oncología de Daiichi Sankyo Europa, para abordar las novedades terapéuticas más relevantes presentadas por la compañía, así como profundizar en las terapias dirigidas o el importante papel que tienen los propios pacientes en el tratamiento.
Pregunta. ¿Qué novedades más relevantes ha presentado Daiichi Sankyo en ESMO?
Respuesta. En ESMO, hemos presentado nuevos datos de todo nuestro portfolio de anticuerpos conjugados (ADC) que reflejan nuestros avances hacia el objetivo de establecer nuevos estándares de tratamiento para las personas con cáncer. Por relevancia, destacaría dos. Primero, los resultados del ensayo de fase 3b/4 DESTINY-Breast12, de trastuzumab deruxtecán en pacientes con cáncer de mama metastásico HER2 positivo con metástasis cerebrales, porque las metástasis cerebrales conllevan un mal pronóstico y una carga significativa y hay una necesidad urgente de nuevas terapias. Los datos muestran que este ADC presenta una actividad clínica global e intracraneal en una amplia cohorte de pacientes con cáncer de mama metastásico HER2 positivo con metástasis cerebrales que no han recibido más de dos líneas de tratamiento previas en el contexto metastásico y una tasa de supervivencia libre de progresión del 61,6 por ciento. También destacaría la primera presentación de datos clínicos de nuestra segunda plataforma ADCs, que consiste en un anticuerpo monoclonal unido a una carga útil de pirrolobenzodiazepina (PBD) modificada. Los datos que hemos presentado son de DS-9606, el primero de varios ADC previstos en desarrollo clínico utilizando esta plataforma. Los resultados iniciales de la escalada de dosis en el primer ensayo en humanos de fase 1 de esta molécula muestra actividad clínica preliminar en pacientes con tumores sólidos avanzados que expresan Claudina-6 (CLDN6), algo que se da en varios tipos de tumores, como los de endometrio, ovario y estómago, los tumores de células germinales (TCG) y el cáncer de pulmón no microcítico (CPNM), y puede asociarse a un mal pronóstico, lo que convierte a CLDN6 en una diana terapéutica prometedora.
P. ¿Qué papel juegan las terapias dirigidas y la medicina de precisión en su cartera de productos?
R. Para tratar la enfermedad es esencial conocer y comprender en profundidad las características moleculares del cáncer, y aquí es donde la medicina de precisión ofrece una posible vía de avance. Las terapias personalizadas llevan décadas evolucionando en el tratamiento del cáncer, como demuestra el desarrollo de innovaciones como las CAR-T, las terapias celulares y génicas (CGT) y, sin duda, los anticuerpos conjugados. Los ADC son terapias dirigidas capaces de administrar el tratamiento directamente en las células cancerosas, y esto es exactamente en lo que nos centramos en Daiichi Sankyo. Nuestro portfolio consta de siete ADCs en desarrollo clínico elaborados a partir de dos plataformas tecnológicas descubiertas por Daiichi Sankyo y que están dirigidas a diferentes antígenos tumorales: ADCs DXd (deruxtecán) y ADCs PBD. A medida que avanzamos en este campo, podemos imaginar un futuro en el que las limitaciones de los tratamientos genéricos, como las quimioterapias, queden atrás para dar paso a una era de terapias altamente personalizadas con el potencial de ofrecer mejores resultados para las personas y mejorar los estándares de atención.
«A medida que avanzamos, podemos imaginar un futuro donde las quimioterapias queden atrás para dar paso a una era de terapias altamente personalizadas»
P. ¿Qué supone la llegada de los anticuerpos conjugados en el tratamiento del cáncer?
R. Innovaciones como los anticuerpos conjugados (ADCs) están introduciendo cambios sustanciales en los tratamientos contra el cáncer. Nos permiten administrar un tratamiento dirigido directamente a las células cancerosas, minimizando el daño en las sanas. Así es como tratamos ahora algunas de las formas más agresivas de cáncer y esto supone un futuro prometedor. El interés y el optimismo en torno a los ADC se hace patente en el aumento de los ensayos clínicos, que han pasado de 50 en 2013 a casi 300 solo en 2023. En la actualidad, hay 14 ADCs aprobados a nivel mundial en diversas indicaciones tumorales, con 17 en ensayos de fase 3 y tres en ensayos de fase 4. Son cifras que subrayan el potencial de esta clase terapéutica. De cara al futuro, esperamos explotar nuevas dianas, mejorar aún más las tecnologías y diseñar nuevas cargas útiles para los ADC. Nuestra ambición es llevar los ADC a las personas con cáncer en las primeras fases de su tratamiento. Imaginemos un futuro en el que una persona con cáncer reciba un ADC y, si su cáncer progresa, se le pueda cambiar a otro ADC con la misma carga útil pero diferente diana, o a un ADC con la misma diana pero diferente carga útil, todo ello con vistas a superar la resistencia. Hay muchas posibilidades y estamos trabajando para ser pioneros en la próxima generación de ADC, impulsados por nuestra posición única para seguir abordando los retos y liberar todo el potencial de este innovador tratamiento contra el cáncer.
P. ¿Qué ADC hay actualmente en investigación?
R. Actualmente, tenemos más de 20 medicamentos en desarrollo, con más de 60 ensayos clínicos en múltiples tipos de cáncer. Nuestra cartera de ADC consta de siete ADC en desarrollo clínico elaborados a partir de dos plataformas tecnológicas ADC distintas descubiertas internamente. La plataforma de ADC que se encuentra más avanzada en el desarrollo clínico es nuestra tecnología de ADC DXd, en la que cada ADC consiste en un anticuerpo monoclonal unido a una serie de cargas útiles inhibidoras de la topoisomerasa I (un derivado del exatecán, DXd) mediante enlazadores escindibles basados en tetrapéptidos. La cartera de ADC de DXd consta actualmente de trastuzumab deruxtecán, ADC dirigido a HER2, y datopotamab deruxtecán, ADC dirigido a TROP2, que se están desarrollando y comercializando conjuntamente a escala mundial con AstraZeneca. Patritumab deruxtecán, ADC dirigido a HER3, ifinatamab deruxtecán, ADC dirigido a B7-H3, y raludotatug deruxtecán, ADC dirigido a CDH6, están siendo desarrollados y comercializados conjuntamente a nivel mundial con Merck. Además, estamos desarrollando DS-3939, un ADC dirigido a TA-MUC1. Nuestra segunda plataforma de ADC consiste en un anticuerpo monoclonal unido a una carga útil de PBD modificada. Nuestro ADC PBD dirigido a CLDN6, es el primero de varios ADC previstos en desarrollo clínico que utilizan esta plataforma.
P. En ESMO también participó en una ponencia sobre el futuro de la oncología en la que recalcó el involucramiento de los pacientes. ¿Podría dar más detalle?
R. En ESMO se puso de manifiesto que los pacientes desempeñan un papel cada vez más importante en el proceso asistencial. Estamos plenamente comprometidos con poner a las personas con cáncer en primer lugar, escuchando activamente sus preocupaciones, identificando las necesidades de tratamiento y proporcionando apoyo más allá de la innovación farmacéutica. Nos enorgullece colaborar con más de 40 asociaciones de pacientes en toda Europa, por ejemplo a través de nuestro Foro Europeo de Patient Advocacy, donde elevamos la voz del paciente y fomentamos una colaboración más profunda. Nuestro compromiso va más allá del diálogo: los pacientes participan directamente en el diseño de nuestros ensayos clínicos desde el principio: incluimos a diversas poblaciones de pacientes, organizamos focus group y consultamos con las asociaciones los criterios de valoración de calidad de vida. Así es como nos aseguramos de que nuestros ensayos no sólo sean inclusivos, sino que respondan a las necesidades del mundo real. Estos grupos también desempeñan un papel crucial en la elaboración de protocolos para estudios de resultados comunicados por los pacientes y en el desarrollo conjunto de estudios de preferencias de los pacientes.
«Nos aseguramos de que nuestros ensayos no sólo sean inclusivos, sino que respondan a las necesidades del mundo real»
P. ¿Qué retos quedan por delante en el campo de la oncología de precisión?
R. La oncología centrada en el paciente se enfrenta a varios retos clave que abordar si queremos aprovechar al 100% su potencial en el tratamiento personalizado del cáncer. Uno de los principales retos es conocer a fondo la biología del cáncer, especialmente en estadios como el metastásico. Esto limita nuestra capacidad para predecir la progresión del tumor y la respuesta al tratamiento. Los avances en computación cuántica están empezando a proporcionar la solidez necesaria para analizar las interacciones entre los tumores, el sistema inmunitario y el microentorno. Sin embargo, se necesitan más recursos. El intercambio de datos, que es esencial para entrenar y mejorar los análisis de Inteligencia Artificial (IA), sigue estando muy poco desarrollado, principalmente debido a restricciones normativas y a la falta de una visión unificada. Por lo que respecta a los pacientes, carecemos de herramientas precisas para evaluar la respuesta inmunitaria y disponemos de medidas imperfectas para predecir el estado físico o la fragilidad de un paciente, lo que dificulta la determinación de las intervenciones óptimas. Además, la atención centrada en el paciente y la educación del paciente son necesarias durante todo el trayecto del paciente para que se tengan en cuenta a fondo sus necesidades y preferencias. Los marcos administrativos y normativos también plantean dificultades. Las normativas no están diseñadas para facilitar el intercambio de información crítica. Además, los sistemas actuales de regulación y reembolso no se adaptan bien a los ensayos clínicos pequeños y sin brazo de control que requerirá cada vez más la oncología de precisión. Los pagadores y los reguladores deben evolucionar para apoyar estos enfoques innovadores, garantizando que los pacientes puedan acceder a los tratamientos personalizados que necesitan.