AstraZeneca presentó el pasado 17 de octubre en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), en Berlín, los resultados de dos de sus estudios de fase III, POTOMAC y MATTERHORN, en los que se ha utilizado Imfinzi (durvalumab) en pacientes con cáncer de vejiga no músculo-invasivo de alto riesgo y gástrico y de la unión gastroesofágica.
En el primer caso, se investigó el uso de un año de tratamiento con Imfinzi sumado a la terapia de inducción y mantenimiento con Bacillus Calmette-Guérin (BCG). La principal conclusión del trabajo es que la combinación de ambos tratamientos tiene un beneficio de supervivencia libre de enfermedad temprana y sostenida en comparación con el abordaje únicamente con BCG.
Para realizar el estudio, la mediana de seguimiento ha sido de más de cinco años, y el tratamiento combinado con Imfinzi reveló una disminución del 32% en el riesgo de recurrencia de enfermedad de alto riesgo o muerte en comparación con el tratamiento únicamente con BCG. De hecho, la investigación estima que el 87% de los pacientes tratados con durvalumab se mantuvieron libres de la enfermedad a los dos años, frente al 82% del otro grupo.
La seguridad de Imfinzi combinado con terapia de BCG fue la misma que los perfiles de seguridad conocidos para cada tratamiento sin nuevos problemas de seguridad. Además, añadir durvalumab a la terapia no comprometió la capacidad de los pacientes para contemplar el otro tratamiento ni se registró un impacto significativo en la calidad de vida de los participantes en el estudio.
Maria De Santis, jefa de la Sección Interdisciplinaria de Uro-Oncología de la Charité e investigadora principal del ensayo POTOMAC, destaca que “si bien los pacientes con cáncer de vejiga en etapa temprana reciben tratamiento con el objetivo de curarlos, la recurrencia temprana es común en aquellos con cáncer de vejiga no músculo-invasivo de alto riesgo. Esto puede llevar a procedimientos quirúrgicos repetidos y tratamientos más intensivos, incluyendo la extirpación de la vejiga, lo que afecta profundamente su calidad de vida. Los resultados del ensayo POTOMAC demostraron que añadir un año de durvalumab al tratamiento de instilación vesical con BCG redujo el riesgo de recurrencia en un 32 %, lo que permitió que más pacientes permanecieran libres de enfermedad y con vida a los dos años”.
POTOMAC es, como se ha dicho, un ensayo clínico de fase III aleatorizado, abierto, multicéntrico y global. La combinación de Imfinzi y BCG se estudió en 1018 pacientes con este tipo de cáncer, sin tratamiento previo de Bacillus Calmette-Guérin. La investigación abarcó 120 centros en 12 países.
Los resultados de MATTERHORN señalan que podría convertirse en un «nuevo estándar de atención»
En cuanto al segundo, MATTERHORN, los resultados revelaron que el tratamiento perioperatorio con Imfinzi combinado con quimioterapia estándar mostró una mejoría en la supervivencia global frente a únicamente la quimioterapia en los pacientes con cáncer gástrico y de la unión gastroesofágica en estadio temprano y localmente avanzado. Para este ensayo, los pacientes recibieron durvalumab antes de operarse, junto a la quimioterapia y, finalmente, solo Imfinzi.
El ensayo demostró que el tratamiento con Imfinzi y quimioterapia disminuyó el riesgo de fallecimiento en un 22% con respecto al tratamiento con solo quimioterapia. Las estimaciones de la investigación señalan que el 69% de los pacientes a los que se les trató con Imfinzi seguían vivos a los tres años, frente al 62% que recibió únicamente quimioterapia. Por otra parte, los pacientes a los que se les trató en el régimen perioperatorio con Imfinzi demostraron una reducción del 29% en el riesgo de progresión de la patología, recurrencia o muerte al comprarlos con el grupo que solo recibió quimioterapia.
De hecho, el perfil de seguridad de quimioterapia e Imfinzi y únicamente este primer tratamiento coincidió con los perfiles conocidos de cada uno. Asimismo, el porcentaje de pacientes que completaron la cirugía fue parecido al de las personas con solo quimioterapia.
El doctor Josep Tabernero, jefe del Departamento de Oncología Médica del Hospital Universitario Vall d’Hebrón y director del Instituto de Oncología Vall d’Hebrón e investigador principal del ensayo, señala que “Los datos de MATTERHORN son transformadores para los pacientes con cáncer gástrico y gastroesofágico en fase temprana, donde la recurrencia es frecuente y el pronóstico a largo plazo sigue siendo desfavorable a pesar de la cirugía y la quimioterapia con intención curativa. Casi siete de cada diez pacientes tratados con el régimen perioperatorio basado en durvalumab seguían vivos a los tres años, y el beneficio en la supervivencia se observó independientemente del estado de PD-L1. Con resultados como estos, este novedoso tratamiento debería convertirse en el nuevo estándar de atención en este contexto con intención curativa”.
MATTERHORN es un ensayo clínico de fase III aleatorizado, doble ciego, con placebo como control, multicéntrico y global. Participaron 948 pacientes aleatorizados en 176 centros de 20 países.