Este año, ESMO ha acogido numerosas actualizaciones en cáncer de pulmón. Y es que “estamos viviendo solo el inicio del desarrollo terapéutico” en este tipo de tumor, tal y como apunta Noemí Reguart, jefa de la Unidad de Oncología Torácica del Hospital Clínic de Barcelona, en una entrevista a Gaceta Médica. “Estamos viendo solo la punta del iceberg, tenemos aún mucho camino por delante con un futuro muy prometedor lleno de nuevos avances terapéuticos”, añade.
En este sentido, Reguart indica que la investigación sigue siendo un “pilar clave para garantizar avances significativos en esta enfermedad” y la identificación de biomarcadores ha demostrado ser “la forma más eficiente para mejorar la eficacia de las terapias”.
Avances presentados en ESMO 2024
Durante el Congreso de ESMO se han presentado diversos avances que refuerzan el papel de la inmunoterapia en cáncer de pulmón en estadios iniciales quirúrgicos, así como en carcinoma de pulmón de células pequeñas (CPNM) localizado. “La introducción de la inmunoterapia en el arsenal terapéutico ha permitido cambiar la evolución de la enfermedad no solo en etapas avanzadas, sino en estadios tempranos cuando el tumor aún es quirúrgico”, asevera la oncóloga.
La terapia dirigida también ha tenido mucha relevancia en ESMO 2024: “Se han presentado resultados actualizados con mayor seguimiento del estudio MARIPOSA-2 que refuerzan la eficacia de amivantamab y quimioterapia en pacientes con carcinoma de pulmón de células no pequeñas avanzado con mutaciones en el gen EGFR”, afirma la oncóloga.
Y, además, se han presentado nuevos resultados con terapias dirigidas de ALK, ROS-1, BRAF y KRAS G12C que “suponen un gran avance en la medicina de precisión del cáncer de pulmón”.
Estudios en marcha
En el World Conference on Lung Cancer 2024 se mostraron resultados actualizados con un mayor seguimiento del ensayo MARIPOSA, que estudia una nueva estrategia de combinación con amivantamab y lazertinib como primera línea de tratamiento en pacientes con CPNM avanzados portadores de mutaciones en EGFR.
“El estudio valida una reducción en el riesgo de progresión o muerte del 30 por ciento y revela una tendencia favorable a la mejora de la supervivencia global en comparación con el tratamiento de osimertinib en monoterapia con el hito del 61 por ciento pacientes vivos a los 36 meses, en comparación con el 53 por ciento de los que recibieron osimertinib monoterapia”, explica Reguart. “Estos resultados suponen un gran avance en el tratamiento de los pacientes con mutaciones de EGFR y permiten expandir el arsenal terapéutico, así como la supervivencia de los pacientes”, señala.
Por otro lado, hay otros estudios en marcha que evalúan distintas estrategias terapéuticas para “mitigar y favorecer el manejo de los efectos secundarios del tratamiento con amivantamab”. Es el caso del estudio COCOON, que “evalúa el impacto del tratamiento proactivo e intensivo de la piel y uñas con el objetivo de disminuir la incidencia de toxicidad dermatológica”.
“Otros estudios como el PALOMA-2 y PALOMA-3 evalúan una nueva forma de administración de amivantamab subcutánea que permite disminuir los efectos secundarios que pueden acontecer durante la infusión endovenosa del fármaco”, expone la oncóloga. Asimismo, “el estudio SKIPPirr evalúa la profilaxis intensiva previa administración de amivantamab endovenoso como estrategia de mitigación de las reacciones infusionales”.
“Todos estos estudios validan el compromiso y la importancia de mejorar no solo los resultados de eficacia, sino la calidad de vida de los pacientes”, asegura Reguart.
Investigación en vacunas
Otra cuestión que destacar es la investigación de vacunas en cáncer de pulmón. “Se encuentran aún en fases muy iniciales de desarrollo, estamos solo viendo el embrión, pero prometen gran potencial como alternativas terapéuticas al estimular el sistema inmunológico contra las células tumorales”, indica la oncóloga.
En concreto, se están dando grandes pasos en el desarrollo de vacunas de ARNm que “pueden combinarse con los tratamientos actuales de inhibidores de puntos de control inmunitario con el potencial de intensificar la respuesta inmune contra el tumor, consiguiendo así respuestas más duraderas y con un buen perfil de toxicidad”.
Sin embargo, aún quedan por delante muchos desafíos. Reguart menciona la necesidad de “mejorar el diagnóstico precoz y la prevención” o “seguir avanzando en investigación para entender cómo y por qué los tumores desarrollan las resistencias para poder desarrollar terapias efectivas que permitan revertir la respuesta tumoral”.