Un nuevo análisis europeo alerta sobre el alto riesgo de mortalidad y reingresos hospitalarios entre pacientes con insuficiencia cardíaca aguda, especialmente aquellos con función cardíaca gravemente reducida. Los hallazgos proceden del Registro de Insuficiencia Cardíaca III de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés) y se han publicado en el European Heart Journal.
La insuficiencia cardíaca (IC) es una enfermedad crónica que afecta a más de 64 millones de personas en todo el mundo, y su incidencia sigue aumentando principalmente por el envejecimiento de la población, la mejora en la supervivencia tras infartos de miocardio y la identificación más frecuente de pacientes con fracción de eyección preservada (ICFEp). La IC se clasifica según la fracción de eyección, que mide la capacidad de bombeo del corazón: reducida (ICFEr), levemente reducida (ICFEmr) o preservada (ICFEp).
El estudio europeo analizó datos de más de 10.000 pacientes en 41 países entre 2018 y 2020, dividiendo a los pacientes en aquellos hospitalizados por insuficiencia cardíaca aguda (ICA) y los tratados de manera ambulatoria por insuficiencia cardíaca crónica.
«El estudio es único porque rastreó tanto la mortalidad como los reingresos hospitalarios, así como las diferentes causas específicas de muerte y hospitalización», explicó Lars Lund, profesor de cardiología del Departamento de Medicina de Solna del Instituto Karolinska y autor principal del estudio. «También realizamos un análisis detallado de la fracción de eyección, que puede estar reducida, levemente reducida o preservada».
Mortalidad hospitalaria y riesgo tras el alta
Entre los pacientes ingresados por IC aguda, la mortalidad hospitalaria fue del 5,1%, cifra que aumentó entre quienes tenían fracción de eyección gravemente reducida. Los supervivientes enfrentan un riesgo elevado durante el año siguiente: mientras los pacientes con ICFEp tratados ambulatoriamente tuvieron una tasa de reingreso del 18%, el 44% de los pacientes con ICFEr reingresaron al menos una vez durante los 12 meses posteriores a la hospitalización.
«Los pacientes con insuficiencia cardíaca aguda tienen aproximadamente el doble de riesgo de readmisión y el triple de riesgo de muerte en comparación con los tratados de forma ambulatoria», señaló Lund.
El análisis también indicó que la mortalidad posthospitalaria varió según la función cardíaca, oscilando entre tasas de 3,9 a 22 muertes por 100 pacientes-año, con un riesgo particularmente elevado en la ICFEr. Las causas específicas de mortalidad cardiovascular se situaron entre 1,7 y 13 por 100 pacientes-año, mientras que la causa de muerte desconocida representó entre 0,8 y 6,3 por 100 pacientes-año.
Diferencias según el tipo de insuficiencia cardíaca
El estudio destacó diferencias significativas entre las categorías de fracción de eyección y los entornos de atención. Los pacientes con IC aguda de novo o preexistente muestran resultados distintos tanto durante la hospitalización como en el seguimiento posterior. Además, mientras que en la IC ambulatoria las tasas de reingreso son menores, los pacientes que requieren hospitalización representan un grupo de alto riesgo que necesita seguimiento intensivo y estrategias de tratamiento individualizadas.
Actualmente, existen varias terapias efectivas para la ICFEr, y algunos tratamientos también muestran eficacia en la IC con fracción levemente reducida (ICFEmr). Por otro lado, la ICFEp sigue siendo más difícil de tratar farmacológicamente, aunque se ha observado beneficio con intervenciones como el ejercicio, la restricción calórica y ciertos agonistas del péptido similar al glucagón-1 en pacientes obesos con ICFEp concurrente. Sin embargo, los pacientes hospitalizados por IC aguda históricamente fueron excluidos de los ensayos de IC crónica, por lo que la información sobre ellos era limitada hasta la realización de este registro europeo.
Implicaciones para la práctica clínica
El registro ESC HF III proporciona datos granulares y validados tanto a nivel interno como externo, con amplia cobertura europea, lo que permite generalizar sus conclusiones. Según los investigadores, estos resultados son fundamentales para la planificación de la atención médica, la priorización de pacientes de alto riesgo y el diseño de ensayos clínicos futuros.
«Este tipo de datos detallados son importantes para planificar la atención médica y diseñar futuros estudios clínicos», afirmó Lund. «La información sobre reingresos y mortalidad según la fracción de eyección puede guiar decisiones terapéuticas y estrategias de seguimiento más personalizadas».
El estudio también refuerza la importancia de intervenciones preventivas y un seguimiento cuidadoso de los pacientes con IC aguda. Los especialistas señalan que la combinación de tratamiento médico óptimo, programas de educación del paciente y monitorización posthospitalaria podría reducir las tasas de reingreso y mejorar la supervivencia a largo plazo.
Un panorama que exige atención
La insuficiencia cardíaca sigue siendo una de las principales causas de hospitalización y mortalidad en Europa. El alto riesgo de readmisión, especialmente en pacientes con ICFEr, resalta la necesidad de estrategias de manejo más integrales que incluyan tanto terapias farmacológicas como intervenciones no farmacológicas, educación al paciente y seguimiento cercano tras el alta.
El registro también proporciona una herramienta de referencia para investigadores y clínicos que buscan comprender las diferencias entre IC aguda y crónica, así como entre distintas categorías de fracción de eyección. Este conocimiento permite priorizar recursos y diseñar ensayos clínicos que aborden vacíos de evidencia en pacientes de alto riesgo, un grupo que hasta ahora había sido subrepresentado en estudios internacionales.
Según los autores, la combinación de datos sobre mortalidad hospitalaria, seguimiento postalta y reingresos ofrece una visión integral de la carga clínica de la insuficiencia cardíaca en Europa, información crucial para mejorar la atención y los resultados de los pacientes en los próximos años.
«Comprender estas diferencias y aplicar tratamientos efectivos según la categoría de fracción de eyección y el entorno de atención es clave para mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes», concluyó Lund.