El Hospital Universitario Infanta Leonor ha consolidado su papel como referente en la investigación sobre anticoagulación en pacientes hospitalizados no críticos por COVID-19. Esto ha sido posible gracias a su participación en el mayor metaanálisis internacional con datos individuales —COVID IPDMA— impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en el que se han analizado más de 6.300 pacientes de siete ensayos clínicos internacionales, entre ellos el ensayo clínico PROTHROMCOVID desarrollado en este hospital madrileño.
PROTHROMCOVID, un estudio independiente y multidisciplinar coordinado por Nuria Muñoz Rivas, especialista en Medicina Interna, ha aportado datos clave para este análisis global. En declaraciones de la especialista a Gaceta Médica, «el objetivo principal del ensayo fue evaluar la eficacia y seguridad de la tinzaparina en dosis profiláctica, intermedia y terapéutica en pacientes no críticos ingresados por neumonía por COVID-19».

El estudio buscaba identificar «la dosis óptima de heparina que debíamos administrar a los pacientes que ingresaban por ese nuevo virus», explica Muñoz, partiendo de la hipótesis de que una anticoagulación más intensiva podría mejorar el pronóstico, dada la alta incidencia de fenómenos trombóticos observada en estos pacientes.
El comité científico multidisciplinar del ensayo clínico PROTHROMCOVID está compuesto también por el jefe de Servicio de Medicina Interna, Juan Torres Macho, y el jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia, José Ángel Hernández Rivas.
La importancia del metaanálisis COVID IPDMA
El metaanálisis COVID IPDMA, promovido por la OMS a través del Grupo de Trabajo de Evaluación Rápida de Evidencias sobre Tratamientos de la COVID-19 (REACT), ha permitido integrar datos individuales de siete ensayos clínicos realizados entre abril de 2020 y septiembre de 2022, con un total de 6.362 pacientes hospitalizados no críticos. «PROTHROMCOVID aporta datos de las tres estrategias de anticoagulación, incluyendo la dosis intermedia, que ha estado menos representada en otros ensayos en general», explica la especialista.
El uso de datos individuales en este metaanálisis supone una ventaja significativa respecto a los análisis tradicionales que se basan en datos agregados. La experta señala que «los IPD-MA permiten explorar subgrupos clínicos, ajustar por múltiples variables y homogenizar definiciones de desenlaces, aumentando la potencia estadística y la aplicabilidad clínica de los resultados».
Esta precisión es especialmente relevante en el contexto cambiante de la pandemia, con variaciones en vacunación, tratamientos concomitantes y variantes virales, factores que influyen en los resultados de los ensayos individuales.
Resultados y hallazgos clave
El metaanálisis ha demostrado que la anticoagulación a dosis terapéuticas se asocia con una reducción significativa en la necesidad de soporte vital o el riesgo de muerte a los 28 días en pacientes hospitalizados no críticos con COVID-19, en comparación con pautas no terapéuticas. Sin embargo, Muñoz Rivas matiza que en el ensayo PROTHROMCOVID «no se observó un beneficio significativo de la anticoagulación en dosis terapéuticas frente a la dosis profiláctica estándar», lo que resalta la importancia de individualizar el tratamiento.
«Estos hallazgos ponen de relieve la necesidad de una estratificación adecuada del riesgo y de individualizar la indicación de anticoagulación, algo que el metaanálisis ha permitido matizar al analizar subgrupos específicos de pacientes», afirma la especialista. En particular, los pacientes con niveles elevados de dímero D y bajo riesgo hemorrágico podrían beneficiarse más de las dosis terapéuticas, un aspecto que las guías internacionales más recientes, como las de la ISTH (International Society on Thrombosis and Haemostasis), también contemplan.
Estos resultados apoyan una estrategia personalizada de anticoagulación en pacientes hospitalizados por COVID-19 no críticos, especialmente en aquellos con marcadores de riesgo trombótico elevados. Muñoz Rivas resalta que «los hallazgos del metaanálisis aportan evidencia sólida para la toma de decisiones clínicas en un escenario donde inicialmente existía gran incertidumbre terapéutica» y considera que esta evidencia podría extrapolarse «en parte a otros cuadros proinflamatorios con riesgo trombótico elevado».
Pese a los avances, la experta reconoce que aún quedan preguntas por resolver en el campo de la anticoagulación, no solo para COVID-19 sino también para patologías con fisiopatologías tromboinflamatorias similares. «Quedan cuestiones relevantes, como el papel de otros anticoagulantes distintos de la heparina, la duración óptima del tratamiento tras el alta hospitalaria, o su aplicación en pacientes con comorbilidades específicas», señala.
Colaboración internacional y reconocimiento de la ciencia española
El metaanálisis COVID IPDMA subraya el valor de la colaboración global y pone en valor la aportación de la ciencia española en la prevención de complicaciones trombóticas asociadas a la COVID-19. Además de PROTHROMCOVID, el Hospital Universitario Infanta Leonor ha participado también en el ensayo internacional FREEDOM COVID, coordinado por el cardiólogo español Valentín Fuster, reforzando así su posición en la investigación cardiovascular y de trombosis.
La Muñoz Rivas también coordina junto con Eva María Moya Mateo las quintas Jornadas de Actualización en Riesgo Cardiovascular, que se celebrarán en septiembre en este hospital, evento en el que Fuster será ponente principal. Esta actividad científica refleja el compromiso del hospital con la formación y la investigación de vanguardia.
El ensayo PROTHROMCOVID y su integración en el metaanálisis COVID IPDMA representan un avance relevante para la medicina interna y la atención de pacientes con COVID-19. El Hospital Universitario Infanta Leonor no solo contribuye a la generación de conocimiento científico de alto nivel sino que también consolida su liderazgo en la investigación y tratamiento del riesgo trombótico, posicionándose como un centro de referencia tanto a nivel nacional como internacional.
