El responsable de la Unidad de Oncohematología de GSK, Sergio Ostalé, comparte con Gaceta Médica los avances presentados en ASH 2025 y los planes de la compañía en esta área.
Pregunta. En el contexto de ASH 2025, ¿cuáles han sido los principales resultados que ha presentado GSK y qué relevancia tienen?
Respuesta. En línea con nuestro objetivo de adelantarnos a la enfermedad y lograr un impacto positivo en la vida de cada vez más personas con enfermedades hematológicas, en GSK trabajamos para prolongar la supervivencia y mejorar la vida de las personas que viven con enfermedades como el mieloma múltiple, así como para transformar el curso de la enfermedad. Por ello, seguimos comprometidos en avanzar de la mano de los profesionales sanitarios para lograr un beneficio sostenido de los pacientes mejorando así su vida. Nuestro objetivo, en definitiva, es trabajar para ofrecer más años de vida y más vida en cada uno de esos años.
En este contexto, en el Congreso Anual de la Sociedad Americana de Hematología (ASH) 2025 hemos presentado resultados en varios programas de investigación cuyos datos refuerzan este compromiso. Así, hemos presentado nuevos datos del programa de estudios DREAMM, que continúa mostrando el potencial de nuestro anticuerpo conjugado (ADC) para prolongar la remisión en el mieloma múltiple desde la primera recaída, además con líneas de desarrollo en marcha en pacientes de nuevo diagnóstico.
También hemos presentado nuevos análisis de los ensayos MOMENTUM y SIMPLIFY en pacientes con mielofibrosis mediante la inhibición de JAK y ACVR, con impacto positivo en todas las manifestaciones de la enfermedad (reducción del bazo, mejora de los síntomas y de la anemia), y consecuente repercusión en la supervivencia global de los pacientes.
P. ¿Cómo describiría el compromiso de GSK en el área de oncohematología?
R. La Oncohematología es un área terapéutica clave para GSK en la que estamos comprometidos a maximizar la supervivencia y calidad de vida, entre otros, de los pacientes con neoplasias hematológicas. Nuestra visión se basa en tres ideas:
Apostamos por desarrollar medicamentos dirigidos a necesidades clínicas no cubiertas, con nuevos mecanismos de acción y con un diseño de ensayos clínicos que permita evaluar no solo la eficacia, sino también el impacto real en la vida del paciente. Nuestro pipeline refleja esta ambición.
La segunda es la visión integral de la atención al paciente y una idea de la innovación más allá de las terapias, que busca mejorar la experiencia asistencial y apoyar al profesional sanitario en el manejo clínico.
La última idea es la de adelantarnos a la enfermedad, con intervenciones tempranas, para lo que incorporamos avances como la inteligencia artificial y buscamos cómo optimizarla y ponerla a disposición del sistema sanitario, con proyectos como Spotlab, un proyecto en colaboración con la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), en el que la IA actúa como un ‘copiloto’ del profesional sanitario, para tratar de contribuir a mejorar el diagnóstico del cáncer hematológico.
P. Actualmente, están centrando su investigación en el desarrollo y lanzamiento de nuevos tratamientos para pacientes con mieloma múltiple. ¿Qué planes tienen para seguir avanzando en este tumor?
R. El mieloma múltiple es el tercer cáncer de la sangre más frecuente en el mundo y generalmente se considera tratable pero aún hoy en día no curable. En España, cada año se diagnostican 3.000 nuevos casos. La investigación de nuevas terapias en esta enfermedad es necesaria, ya que el curso natural del mieloma múltiple se caracteriza por sus recaídas sucesivas con las que la enfermedad tiende a volverse más resistente y agresiva. Hoy en día, el tratamiento del mieloma múltiple se basa en combinaciones de varios fármacos, lo que supone que los pacientes lleguen a la primera recaída siendo refractarios o expuestos a múltiples fármacos.
En este contexto, contar con tratamientos innovadores que aporten un nuevo mecanismo de acción y estén disponibles de manera inmediata en todos los hospitales españoles resulta una necesidad crítica para estos pacientes, porque el uso de los tratamientos con mayor eficacia desde la primera recaída ha mostrado su potencial para mejorar el pronóstico global de los pacientes.
Por eso, mantenemos nuestro compromiso con la investigación en mieloma múltiple, y seguiremos avanzando en los próximos años. Por otra parte, también en el contexto del mieloma múltiple, trabajamos también para apoyar a los hematólogos no solo a través de la innovación terapéutica, sino también en el manejo de la enfermedad desde el diagnóstico, y durante todo el recorrido de los pacientes.
P. ¿Tiene previsto GSK trabajar en otras enfermedades hematológicas además del mieloma?
R. Nuestro compromiso con la Hematología está muy centrado en el mieloma múltiple, donde trabajamos para adelantar la innovación a pacientes de nuevo diagnóstico, pero también va más allá con alianzas e investigaciones en nuevos mecanismos de acción (como los llamados myeloid cell engager). La Hematología está experimentando una gran evolución y España es un país líder en investigación, donde contamos con las fortalezas del Sistema Nacional de Salud y especialistas en Hematología de liderazgo mundial. De hecho, España es el segundo país con mayor representatividad en ensayos clínicos en Oncohematología de todos en los que opera GSK en el mundo y esto supone oportunidad para poner la innovación a disposición de los pacientes con cáncer de la sangre.
La investigación de GSK va más allá del presente, estamos comprometidos a seguir con el desarrollo de terapias innovadoras en un panorama en el que la medicina personalizada adquiere cada vez más importancia. Las neoplasias hematológicas son extremadamente diversas, y muchas son consideradas enfermedades poco frecuentes, pues afectan a un número muy reducido de pacientes, lo que plantea desafíos importantes tanto para la investigación como para el desarrollo de tratamientos que den respuesta a necesidades no cubiertas.
P. Desde una perspectiva más amplia, ¿cuáles son los planes estratégicos de GSK en oncohematología para los próximos años?
R. Esperamos seguir cambiando la realidad de los pacientes oncohematológicos mediante innovación terapéutica y asistencial; y trabajamos para ser capaces de hacer llegar la innovación en líneas cada vez más tempranas de la enfermedad. Por ello trabajamos para adelantarnos a la enfermedad, desarrollando terapias dirigidas que aborden necesidades clínicas no cubiertas y que mejoren tanto los resultados clínicos como la calidad de vida de cada paciente. En paralelo, queremos transformar la práctica clínica y apoyar a los hematólogos con formación, herramientas y evidencia científica que faciliten la toma de decisiones y la gestión integral del paciente.
Pero nuestro compromiso va más allá de los tratamientos, pues queremos acompañar a los pacientes y a sus familias, con recursos de formación, apoyo psicosocial y estrategias para mejorar su bienestar integral. Impulsamos la colaboración con profesionales, asociaciones de pacientes y el Sistema Nacional de Salud para conseguir que los avances lleguen de manera efectiva a quienes más los necesitan. En definitiva, en los próximos años vamos a consolidar la apuesta de GSK por una oncohematología innovadora, centrada en el paciente y en permitir que vivan más y mejor.
P. Por último, ¿cuáles considera que son los principales retos a corto, medio y largo para la compañía en esta área?
R. Nuestro principal reto es seguir trabajando como un aliado clave para los profesionales de la Hematología gracias a nuestro compromiso con la innovación, para mejorar la vida de los pacientes hematológicos. Los avances en medicina personalizada, inmunoterapia y terapias génicas ofrecen grandes oportunidades para el desarrollo de tratamientos específicos.
Otro desafío es avanzar juntos para asegurar el acceso a tratamientos transformadores. Y en todo este contexto, la prevención tiene un papel esencial. En GSK apostamos por herramientas clave como los cribados, el diagnóstico precoz, la atención temprana o la aplicación de la innovación tecnológica. Prácticas que resultan determinantes para mejorar los resultados en salud, especialmente en áreas como el cáncer o la inmunología, donde un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden marcar la diferencia.
En definitiva, en los próximos años queremos impulsar la innovación para adelantarnos a la enfermedad, acompañar a los profesionales sanitarios con formación y confianza, y estar cerca de quienes conviven con esta realidad y sus familias. Con todo ello aspiramos a seguir mejorando el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.