El Servicio de Alergología del Hospital Universitario Ramón y Cajal ha puesto en marcha una cámara de exposición ambiental (CEA) pionera en España, diseñada para monitorizar pacientes con rinoconjuntivitis y asma de etiología alérgica. Esta infraestructura, única en el sur de Europa con certificación ISO 8 e intrahospitalaria, permitirá ofrecer diagnósticos más precisos y tratamientos personalizados, al tiempo que abre nuevas oportunidades para la investigación clínica.
Según la jefa del Servicio de Alergología, Belén de la Hoz y el adjunto del servicio, Darío Antolín, explican a Gaceta Médica que “la cámara de exposición ambiental será una herramienta fundamental para el diagnóstico preciso de las enfermedades alérgicas respiratorias, permitiendo a los profesionales de salud recrear situaciones controladas de exposición a alérgenos, lo que facilita diagnósticos más certeros y un tratamiento personalizado”.
El objetivo principal de esta cámara, según los expertos es “mejorar la precisión del diagnóstico en la rinoconjuntivitis y el asma alérgica y conseguir indicar un tratamiento más preciso y personalizado de los pacientes alérgicos”. La CEA actúa como complemento a las pruebas convencionales, como los test cutáneos y análisis de sangre, y mejora el seguimiento del tratamiento durante la época polínica mediante cuestionarios de síntomas y medicación, así como la evaluación de los niveles de pólenes recogidos por la red palinológica de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).
«El objetivo de la cámara es mejorar la precisión del diagnóstico en la rinoconjuntivitis y el asma alérgica y conseguir indicar un tratamiento más preciso y personalizado de los pacientes alérgicos”
Los investigadores explican que “con esta Cámara de Exposición Ambiental podemos conocer exactamente a qué polen tiene el paciente alergia, ya que se exploran de uno en uno, sin tener el problema de solapamiento de la polinización de diferentes pólenes, lo que no podemos conocer con los métodos actuales”. Añaden, además, que “no es necesario esperar a la época de polinización ya que el estudio se puede hacer en cualquier momento, siempre fuera de la época de polinización”.
La seguridad de los pacientes es prioritaria. La prueba se realiza dentro del Ramón y Cajal, siguiendo protocolos estrictos y con monitorización continua: “Antes, durante y varias horas después de haber terminado la prueba en su domicilio”, indican Antolín y De la Hoz. La cámara está validada para pólenes de arizónica (cupresácea), gramíneas, olivo y polen de encina (Quercus). Las concentraciones se controlan mediante medición continua de partículas del tamaño del polen durante la prueba y mediante la cuantificación de granos de polen por metro cúbico al finalizar la exposición.
Base de datos RedCap
Durante cada prueba, que dura aproximadamente 90 minutos, se registran los síntomas nasales, oculares y respiratorios de los pacientes mediante cuestionarios estandarizados y validados, completados cada 15 minutos o según necesidad del paciente. Estos datos se almacenan en la base de datos RedCap, ampliamente utilizada en estudios clínicos. La información permite una monitorización telemática posterior, con seguimiento del paciente en tiempo real una vez recibido el alta hospitalaria.

El sistema resulta especialmente útil para pacientes con alergia respiratoria compleja, que sean alérgicos a varios pólenes, o con asma o rinoconjuntivitis más graves. También es aplicable a quienes requieran una inmunoterapia específica más precisa o aquellos con respuestas incompletas a tratamientos establecidos.
Los investigadores puntualizan que la cámara mejora la precisión diagnóstica porque “un paciente puede tener pruebas positivas a muchos pólenes debido a proteínas comunes, pero hay que establecer cuál es el que le produce síntomas; esto no se puede determinar de forma inequívoca con los métodos habituales”.
Además, la tecnología tiene un gran potencial para impulsar la investigación clínica en alergología, ya que permite avanzar en el estudio de los mecanismos de la alergia respiratoria y en la mejora de su tratamiento.
El desarrollo de la cámara ha requerido superar retos técnicos, como reproducir concentraciones habituales de polen fuera de la primavera. La instalación ha contado con la colaboración de la Unidad de Data Science del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS), el Servicio Técnico del hospital, alumnos de doctorado de la Universidad de Alcalá y de Grado y Máster en Ingeniería Biomédica de la Universidad Rey Juan Carlos y de la Universidad Politécnica de Madrid, así como con la empresa Grupo Álava.
“Un paciente puede tener pruebas positivas a muchos pólenes debido a proteínas comunes, pero hay que establecer cuál es el que le produce síntomas; esto no se puede determinar de forma inequívoca con los métodos habituales”
De la Hoz y Antolín resaltan el valor de que sea “la única cámara intrahospitalaria con certificación ISO 8 en el sur de Europa, lo que permite ofrecer a nuestros pacientes una tecnología avanzada para el diagnóstico y tratamiento de su alergia y mejorar la eficiencia de nuestro sistema sanitario, con las máximas medidas de seguridad”.
Los responsables del proyecto esperan que esta tecnología se integre en la práctica clínica rutinaria a medio plazo en otros grandes centros sanitarios, dada su utilidad para una enfermedad tan prevalente como la alergia respiratoria en España y Europa.
Actualmente, se están realizando cuatro proyectos de investigación con financiación pública y privada en la cámara, y el proyecto ha sido reconocido como mejor Comunicación en el área de Aerobiología en el congreso de la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica 2024.
Según los expertos, “esto es especialmente valioso para pacientes con asma o rinoconjuntivitis alérgica de difícil diagnóstico, quienes ahora podrán recibir una evaluación más detallada y precisa. Los sistemas de recogida de datos generados permiten almacenar y analizar los resultados de manera más eficiente, abriendo nuevas puertas a la investigación clínica y ofreciendo tratamientos individualizados, con monitorización precisa de los avances de cada paciente en tiempo real”.