El sarampión, una enfermedad altamente contagiosa que se creía eliminada en muchos países, ha vuelto a emerger con fuerza. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, en 2024 se notificaron 127.350 casos en la Región Europea, duplicando los reportados en 2023 y alcanzando la cifra más alta desde 1997.
En 2024 se notificaron 127.350 casos en la Región Europea, duplicando los reportados en 2023 y alcanzando la cifra más alta desde 1997
Ante este panorama, España ha reforzado su estrategia de prevención y control, basada en la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la respuesta rápida ante brotes. Aunque el país mantiene su estatus de eliminación del sarampión desde 2016, el aumento de casos importados y la desigual distribución de la cobertura vacunal han llevado al Ministerio de Sanidad a intensificar sus esfuerzos para evitar que el virus se establezca nuevamente en el territorio.
El incremento de casos en España, con 110 contagios confirmados y nueve brotes activos en 2025, está estrechamente relacionado con la situación en otros países europeos. El 85% de los casos importados provienen de Marruecos, donde un brote iniciado en 2023 ha generado más de 24.000 infecciones y más de 100 fallecimientos. Rumanía y Kazajstán también han sido focos importantes de transmisión, con más de 30.000 y 28.000 casos respectivamente en 2024.
Vacunación
El Ministerio de Sanidad ha reiterado la importancia de mantener coberturas de vacunación superiores al 95% con dos dosis de la vacuna triple vírica, la única forma efectiva de garantizar la inmunidad colectiva. A pesar de que España cuenta con tasas de vacunación elevadas, todavía existen comunidades y grupos poblacionales donde los niveles de inmunización son insuficientes.
El Ministerio de Sanidad ha reiterado la importancia de mantener coberturas de vacunación superiores al 95% con dos dosis de la vacuna triple vírica
El impacto de la pandemia de COVID-19 ha sido determinante en la caída de la cobertura vacunal en varios países. Según la OMS, en 2023, 500.000 niños en Europa y Asia Central no recibieron la primera dosis de la vacuna contra el sarampión, lo que ha facilitado la propagación del virus. Además, en países como Bosnia y Herzegovina o Montenegro, la cobertura ha permanecido por debajo del 70% y 50% respectivamente durante los últimos cinco años, aumentando significativamente el riesgo de brotes.
En España, la estrategia sanitaria está enfocada en reforzar la vacunación en niños, adultos jóvenes nacidos entre 1970 y 1980 que no han recibido la pauta completa, así como en poblaciones migrantes y comunidades con difícil acceso a los servicios sanitarios. Las autoridades insisten en que la vacunación es clave para evitar que el sarampión recupere terreno en el país.
Identificación y vigilancia epidemiológica
La detección precoz del sarampión es fundamental para contener su transmisión. Con un índice de reproducción (R₀) entre 12 y 18, el virus tiene una de las tasas de contagio más altas entre las enfermedades infecciosas. Para frenar su avance, el Ministerio de Sanidad ha fortalecido la vigilancia epidemiológica y el rastreo de contactos.
Los profesionales sanitarios han sido instruidos para identificar síntomas sospechosos y notificar casos de manera urgente a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica
Asimismo, los profesionales sanitarios han sido instruidos para identificar síntomas sospechosos y notificar casos de manera urgente a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Se ha reforzado el aislamiento inmediato de los pacientes, especialmente en entornos hospitalarios, donde la transmisión secundaria ha sido un problema recurrente en algunos brotes recientes.
Las pruebas de laboratorio, como la PCR y la serología, se han convertido en herramientas esenciales para la confirmación rápida de casos. No obstante, la OMS y UNICEF han alertado de que más de la mitad de los casos reportados en Europa en 2024 han requerido hospitalización, lo que resalta la necesidad de actuar con rapidez para evitar complicaciones graves y la saturación de los servicios de salud.
Refuerzo de medidas en hospitales y centros sanitarios
Además, los hospitales y centros de salud han sido identificados como puntos críticos de transmisión. En varios de los brotes registrados en España, se ha observado que el virus se ha propagado dentro del sistema sanitario, afectando a pacientes, trabajadores de la salud y visitantes.
La OMS ha advertido que el sarampión no solo representa un peligro inmediato, sino que también puede causar complicaciones a largo plazo, como neumonía, encefalitis y ceguera
De hecho, ante esta situación, el Ministerio ha instado a que todo el personal sanitario cuente con la vacunación actualizada y se refuercen los protocolos de prevención y control de infecciones. Se han implementado medidas como la utilización de equipos de protección individual (EPI), la mejora de la ventilación en espacios cerrados y la desinfección estricta de áreas de atención médica.
En este sentido, La OMS ha advertido que el sarampión no solo representa un peligro inmediato, sino que también puede causar complicaciones a largo plazo, como neumonía, encefalitis y ceguera. Además, la infección tiene un impacto negativo en el sistema inmunológico, debilitándolo y dejando a los pacientes más vulnerables a otras enfermedades.
Control de viajeros y prevención de importaciones
Dado que el sarampión continúa expandiéndose globalmente, la movilidad internacional representa un riesgo constante para la importación de nuevos casos en España. La Región Europea ha concentrado un tercio de los casos globales en 2024, lo que ha llevado a reforzar las medidas de control en los aeropuertos y otras zonas de entrada.
La Región Europea ha concentrado un tercio de los casos globales en 2024
Sanidad ha reiterado la importancia de que los viajeros revisen su estado vacunal antes de desplazarse a países con alta incidencia. Los Centros de Vacunación Internacional han intensificado las campañas de inmunización dirigidas a personas que planean viajar a zonas de riesgo. Paralelamente, se han implementado medidas de control para la detección de síntomas en pasajeros provenientes de países con brotes activos, con protocolos específicos para la contención de posibles contagios.
El llamado de la OMS
Por su parte, Hans Henri P. Kluge, Director Regional de la OMS para Europa, ha señalado que el resurgimiento del sarampión es una llamada de atención global. «Sin altas tasas de vacunación, no hay seguridad sanitaria. No podemos permitirnos perder terreno. Todos los países deben redoblar esfuerzos para alcanzar a las comunidades con baja cobertura vacunal», recalcó Kluge
«Sin altas tasas de vacunación, no hay seguridad sanitaria. No podemos permitirnos perder terreno. Todos los países deben redoblar esfuerzos para alcanzar a las comunidades con baja cobertura vacunal.»
Hans Henri P. Kluge, Director Regional de la OMS para Europa
De hecho, en España, el riesgo de transmisión sostenida sigue siendo bajo, pero la importación de casos y la existencia de grupos sin inmunización suficiente suponen una amenaza constante. Mantener altas tasas de vacunación, fortalecer la vigilancia epidemiológica y reaccionar con rapidez ante cualquier brote son los pilares esenciales para evitar una crisis sanitaria.
El Ministerio de Sanidad insiste en que la mejor estrategia sigue siendo la prevención, garantizando que toda la población tenga acceso a la vacuna y asegurando que los profesionales sanitarios mantengan una respuesta coordinada y eficaz ante el sarampión. No obstante, el virus no ha desaparecido y sigue buscando oportunidades para propagarse. España debe mantenerse alerta y seguir las recomendaciones sanitarias para evitar que la enfermedad vuelva a asentarse en el país.