«La resonancia magnética cardiaca tiene un papel central en el diagnóstico de pacientes»

Victoria Delgado y Albert Teis, expertos en imagen cardiovascular del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol, explican a GM que, a pesar de su utilidad, está infrautilizada "porque no hay suficiente equipamiento y porque una falta de profesionales con experiencia en la técnica"

resonancia

La resonancia magnética cardíaca (RMC) se ha consolidado como una herramienta fundamental en la práctica clínica cardiológica, ofreciendo información detallada que va más allá de la anatomía y la función cardíaca convencional.

En este contexto, Victoria Delgado, jefa de Imagen Cardiovascular del Hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona y presidenta de la Asociación Europea de Imagen Cardiovascular, asegura en declaraciones a Gaceta Médica que esta técnica ocupa «un papel central para el diagnóstico de muchos pacientes cardiovasculares: desde pacientes con cardiomiopatías específicas que necesitan de una caracterización del tejido miocárdico con esta técnica de imagen a la necesidad de obtener información más allá de la anatomía y dimensiones cardíacas, como es la función valvular y la perfusión miocárdica durante el estrés».

Según Delgado, la RMC se ha convertido en la técnica de referencia para cuantificar los volúmenes de las cámaras cardíacas y posee la capacidad única de caracterizar el tejido miocárdico, identificando edema, hemorragia, cicatriz o fibrosis, algo que no ofrecen otras modalidades de imagen como la ecocardiografía o el TAC. Esta precisión diagnóstica permite tomar decisiones clínicas más fundamentadas, especialmente en casos complejos donde el origen de la enfermedad no está claro.

Diferenciar patologías con presentaciones similares

Por su parte, Albert Teis, coordinador del Área de TC y RM Cardiovascular del mismo hospital, destaca que la RMC es crucial para diferenciar patologías con presentaciones similares.

«Un paciente con hipertrofia ventricular izquierda puede tener hipertensión arterial, una miocardiopatía hipertrófica de causa genética o una enfermedad de depósito como la amiloidosis cardíaca, y la resonancia tiene la capacidad de diferenciar todas ellas con técnicas de caracterización tisular», explica Teis.

Albert Teis, coordinador del Área de TC y RM Cardiovascular

Además, la RMC de estrés permite diagnosticar isquemia miocárdica en pacientes con sospecha de enfermedad coronaria, demostrando su relevancia tanto en la detección temprana como en el seguimiento de los pacientes.

A pesar de sus ventajas, el acceso a la resonancia magnética cardíaca ha sido históricamente más limitado que otras pruebas de imagen, principalmente por razones técnicas y de infraestructura.

Delgado subraya que «el acceso a la resonancia magnética cardíaca ha sido siempre más limitado que el acceso a una ecocardiografía por aspectos técnicos. Pero hoy en día, la implementación de técnicas de inteligencia artificial permite una adquisición de los datos de resonancia magnética mucho más rápida y un análisis de los datos de forma automática». Esta combinación de tecnología avanzada y formación especializada permite aumentar significativamente el número de estudios diarios que pueden realizarse y, a su vez, mejorar la precisión diagnóstica.

Colaboración entre profesionales

Uno de los desafíos más importantes en la implementación de la RMC es la colaboración entre cardiólogos y radiólogos. Delgado enfatiza que «la comunicación y colaboración entre cardiólogos y radiólogos es crucial para asegurar la precisión diagnóstica y contestar a la pregunta clínica que se ha propuesto por parte del clínico que refiere el paciente a la resonancia magnética cardíaca. Si la formación se realiza en silos aislados, jamás se llegará a sacar el máximo partido que esta técnica de imagen puede aportar en la práctica clínica diaria».

Este enfoque multidisciplinar no solo optimiza el uso de la técnica, sino que también evita errores diagnósticos que podrían tener consecuencias negativas para los pacientes.

La formación práctica se ha convertido en un pilar para superar estas barreras. Tanto la Asociación Europea de Imagen Cardiovascular como la Sociedad Española de Cardiología y la Asociación Española de Imagen Cardiovascular ofrecen cursos especializados y acreditación profesional, garantizando que los médicos adquieran competencias avanzadas en indicación, ejecución e interpretación de los estudios.

«Es fundamental tener acceso a cursos de formación prácticos que cubran esta necesidad», afirma Teis, quien resalta la importancia de contar con profesionales capacitados para maximizar los beneficios clínicos de la RMC.

España ha avanzado notablemente en este ámbito, gracias al trabajo conjunto de sociedades científicas y asociaciones médicas que han promovido la formación y el desarrollo de grupos de trabajo. Según Delgado, «la labor que han realizado la Sociedad Española de Cardiología y la Asociación Española de Imagen Cardiovascular ha sido fundamental para acercar esta técnica a la comunidad cardiológica a través de formación y generación de grupos de trabajo que han abogado por conseguir eliminar las barreras a su acceso. Todavía queda mucho trabajo por hacer, pero creo que la colaboración entre profesionales para asegurar que la técnica de imagen es utilizada de forma apropiada es imprescindible».

Innovación tecnológica

El futuro inmediato de la resonancia magnética cardíaca estará marcado por la inteligencia artificial y otras innovaciones tecnológicas que prometen reducir los tiempos de adquisición y análisis de los estudios.

Delgado explica que «la inteligencia artificial, que ya está aquí y la estamos usando en varios ámbitos, ayudará a reducir los tiempos de adquisición y reporte de datos, maximizando el uso de los escáneres». Este avance no solo mejorará la eficiencia, sino que también permitirá atender a un mayor número de pacientes, acortando los tiempos de espera y ampliando el acceso a la técnica.

Victoria Delgado, jefa de Imagen Cardiovascular del Hospital Germans Trias i Pujol y presidenta de la Asociación Europea de Imagen Cardiovascular

Para los jóvenes cardiólogos y radiólogos en formación, los expertos coinciden en que la RMC representa una oportunidad profesional y clínica única. «Es muy importante formarse bien para poder asegurar un buen uso, no solo indicación sino también ejecución de la técnica, para optimizar el manejo de los pacientes», subraya Teis por su parte. El objetivo ideal, añade, es crear unidades de diagnóstico por imagen cardiovascular donde profesionales especializados, independientemente de su formación de base, trabajen conjuntamente para ofrecer la máxima precisión diagnóstica y mejorar el pronóstico de los pacientes.

La resonancia magnética cardíaca se ha consolidado como una herramienta indispensable en el diagnóstico y manejo de enfermedades cardiovasculares, capaz de transformar decisiones clínicas complejas gracias a su capacidad de caracterización tisular y análisis funcional. A medida que la formación especializada y la inteligencia artificial se integran en la práctica clínica, esta técnica promete un futuro más accesible, eficiente y preciso, reforzando su papel central en la atención cardiovascular moderna.


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