El sarampión continúa circulando de forma significativa en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE), con un total de 7.655 casos notificados a lo largo de todo el 2025, según el último informe de vigilancia del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). Aunque en diciembre se observó un descenso mensual de los casos, la agencia europea advierte de que la transmisión persiste y de que la situación sigue siendo frágil debido a coberturas vacunales subóptimas en numerosos países.
Durante diciembre de 2025, 11 de los 28 países que notificaron datos al ECDC registraron un total de 97 casos de sarampión, mientras que los otros 17 no comunicaron ningún caso. Polonia (27 casos), Italia (25), Rumanía (12), Francia (10) y España (6) concentraron el mayor número de infecciones ese mes. No obstante, el ECDC subraya que estos datos están sujetos a posibles actualizaciones retrospectivas.
Mayor impacto del sarampión
En el conjunto de 2025, todos los Estados miembros de la UE/EEE excepto Malta, Islandia y Liechtenstein notificaron al menos un caso de sarampión. Rumanía fue, con diferencia, el país más afectado, con 4.198 casos, lo que representa más de la mitad (54,8 %) del total europeo. Le siguieron Francia (877 casos), Países Bajos (534), Italia (529) y España (426).
La tasa media de notificación en la UE/EEE fue de 16,8 casos por millón de habitantes, pero varios países superaron ampliamente esta cifra, entre ellos Rumanía (220,2 casos por millón), Bélgica (33,3), Países Bajos (29,8) y Chipre (23,8), lo que refleja una transmisión intensa y sostenida en determinados territorios.

aunque una parte de los casos estuvo vinculada a la importación—578 casos (7,6%) fueron importados y 227 (3%) relacionados con importación—, la mayoría de las infecciones se adquirieron localmente. De hecho, en la mayor parte de los países afectados la transmisión comunitaria fue el principal motor de los brotes, lo que indica la existencia de bolsas de población susceptible.
El sarampión se centra en los niños pequeños
El análisis por grupos de edad confirma que el sarampión sigue afectando de manera desproporcionada a los más pequeños. De los 7.655 casos con edad conocida, el 40,1% se registró en niños menores de cinco años, mientras que el 34,9% correspondió a personas de 15 años o más.
Las tasas de notificación más elevadas se observaron en lactantes menores de un año (261,6 casos por millón) y en niños de entre uno y cuatro años (127,4 casos por millón). El ECDC recuerda que los menores de un año son especialmente vulnerables a las complicaciones graves del sarampión y que, en la mayoría de los países europeos, aún no han recibido la primera dosis de la vacuna, por lo que dependen de la inmunidad colectiva para su protección.
Cuatro de cada cinco casos, en personas no vacunadas
El informe vuelve a poner el foco en la vacunación como principal herramienta de prevención. De los más de 7.200 casos con información conocida sobre edad y estado vacunal, el 79,9% se produjo en personas no vacunadas. Solo el 10,3% había recibido una dosis de la vacuna frente al sarampión y el 7,9% contaba con dos o más dosis.
La situación es especialmente preocupante en el grupo de niños de uno a cuatro años, edad objetivo de la primera —y en algunos países también de la segunda— dosis. En este grupo, casi tres de cada cuatro casos (74,8 %) se dieron en menores no vacunados.
Según las últimas estimaciones de cobertura vacunal de la OMS y UNICEF, correspondientes a 2024, solo cuatro países de la UE/EEE —Chipre, Hungría, Islandia y Portugal— alcanzaron el umbral recomendado del 95% tanto para la primera como para la segunda dosis de la vacuna antisarampionosa. Para el ECDC, este déficit explica en gran medida la reaparición de brotes y el fracaso en alcanzar la eliminación.

Durante 2025, Francia, Rumanía y Países Bajos notificaron un total de ocho muertes atribuibles al sarampión, lo que supone una tasa de letalidad del 0,105%. Aunque el porcentaje es bajo, el ECDC recuerda que se trata de una enfermedad potencialmente grave y evitable mediante vacunación.
Rubéola: baja incidencia, pero vigilancia necesaria
En contraste con el sarampión, la rubéola mantiene una incidencia muy baja en la UE/EEE. En diciembre de 2025, solo Francia y Polonia notificaron casos, con un total de ocho infecciones. En el conjunto del año, se registraron 105 casos en 30 países, sin ninguna muerte asociada.
La mayoría de los casos se concentraron en Polonia (85), seguida de Alemania (ocho) y Suecia (cuatro), aunque el ECDC advierte de que los datos polacos deben interpretarse con cautela, ya que solo una pequeña proporción fue confirmada por laboratorio.
Pese a la baja circulación del virus, la agencia insiste en la importancia de mantener coberturas vacunales elevadas para prevenir la rubéola congénita, una enfermedad grave que puede causar malformaciones severas cuando la infección se produce durante el embarazo.
El ECDC mantiene vigentes las recomendaciones publicadas en su evaluación de amenazas de febrero de 2024 y reitera la necesidad de cerrar las brechas de inmunidad en todos los países. Entre las medidas prioritarias figuran alcanzar y sostener una cobertura vacunal superior al 95% con dos dosis de la vacuna triple vírica, reforzar la vigilancia epidemiológica, mejorar la detección precoz y aumentar la concienciación de los profesionales sanitarios y de la población general.