Ante el aumento de casos y brotes de sarampión detectados desde finales de 2022, la Sociedad Española de Epidemiología ha lanzado una guía para resolver las dudas más frecuentes sobre esta enfermedad y recordar las recomendaciones de vacunación. El documento, elaborado por el Grupo de Trabajo sobre Vacunaciones de la SEE, nace ante la preocupación de los expertos por el «goteo continuo de casos importados en España», y es una llamada de atención para mejorar las coberturas vacunales frente a esta enfermedad.
Desde la Sociedad Española de Epidemiología recuerdan que el sarampión es la enfermedad inmunoprevenible más transmisible, y su eliminación es una de las prioridades de la Organización Mundial de la Salud. Tras haber estado cerca del objetivo de eliminarla en el mundo, los descensos en las coberturas vacunales de muchos países han dado lugar a un aumento de casos y brotes de sarampión. De hecho, en España, hasta la semana 20 de 2025 se han declarado 263 casos confirmados, frente a los 49 casos detectados en todo el 2024.
La principal medida preventiva es la vacuna
La SEE señala que en España, la cobertura de vacunación con dos dosis de vacuna triple vírica -que protege frente al sarampión, la rubeola y la parotiditis- en población infantil está por encima del 94%, muy próxima al 95%, que se considera la cobertura necesaria para mantener la eliminación del virus. Sin embargo, para mantener estos niveles de cobertura a lo largo del tiempo en poblaciones con alta movilidad, la sociedad científica afirma que “se debe aprovechar cualquier contacto con el sistema sanitario para revisar y actualizar los calendarios de vacunación”.
La recomendación actual es la vacunación infantil con dos dosis de la vacuna triple vírica. Además, es necesario revisar y actualizar el estado vacunal de las personas nacidas a partir de 1978 y que no tengan antecedente de haber padecido la enfermedad, de las personas que llegan procedentes de otros países, del personal sanitario, o antes de realizar cualquier viaje, especialmente a zonas con alta incidencia, situación en que se puede valorar adelantar la vacunación infantil.
En la guía, la SEE también lanza una serie de recomendaciones a seguir ante la sospecha de padecer sarampión, como aislarse en el domicilio, usar mascarilla quirúrgica, informar telefónicamente al médico de atención primaria y seguir las indicaciones de los profesionales sanitarios.
En el caso de los profesionales sanitarios, recuerdan que es importante hacer la declaración telefónica urgente ante la sospecha de un caso a los servicios de vigilancia epidemiológica, y si han estado expuestos a la enfermedad, seguir las medidas preventivas que se les indique desde los servicios de salud laboral.
Asimismo, destacan el papel de los servicios de vigilancia epidemiológica, que son los responsables de coordinar el estudio de los casos sospechosos para su confirmación y aislamiento, el estudio de contactos de los casos y la revisión de su estado vacunal, y la investigación de brotes.
En cualquier caso, desde la SEE indican que estar inmunizado por haber pasado la enfermedad o por estar vacunado con dos dosis ofrece protección frente a esta enfermedad. Además, las medidas de aislamiento y el uso correcto de mascarilla son eficaces para prevenir el contagio. No obstante, insisten en que ante la circulación creciente del sarampión en el mundo, «aquellas personas que no estén correctamente inmunizadas pueden padecer la enfermedad en algún momento de su vida y se deberían proteger con la vacunación«.