Una nueva terapia CAR-T muestra resultados positivos en leucemia linfoblástica aguda de células B refractaria

Los resultados del ensayo clínico fase 1 que evalúa rapcabtagene autoleucel, que se fabrica en 48 horas, muestran que esta terapia presenta un perfil de seguridad manejable y actividad antitumoral

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Los resultados del ensayo clínico fase 1 que evalúa rapcabtagene autoleucel, una innovadora terapia CAR-T de última generación dirigida contra el CD19, que se fabrica en 48 horas utilizando la plataforma T-Charge, muestran que esta terapia presenta un perfil de seguridad manejable y actividad antitumoral. Concretamente, la mejor respuesta global (remisión completa o remisión completa con recuperación incompleta del recuento sanguíneo) fue de entre el 70 y el 100% según la dosis

Pere Barba, jefe clínico de la Unidad de Terapias Avanzadas del Hospital Universitario Vall d’Hebron e investigador del Grupo de Hematología Experimental del VHIO presentó los resultados de este estudio en el Congreso de la Sociedad Americana de Hematología (ASH) que se celebró del 6 al 9 d diciembre en Orlando, Florida.

La terapia CAR-T es una terapia personalizada que consiste en extraer células del sistema inmunitario de los pacientes, en este caso las células T, y modificarlas genéticamente para que expresen un receptor de antígeno quimérico (CAR) que les va a permitir reconocer de forma específica a las células tumorales. La población de células CAR-T se vuelve a infundir en el paciente y estas células atacan a las células tumorales.

«Las terapias de células T dirigidas contra CD19 han demostrado una eficacia sin precedentes en pacientes con diferentes tumores malignos de células B», afirmó Pere Barba, quien es el primer autor del estudio.

CAR-T en 48 horas

«Sin embargo», añadió, «el proceso para fabricar estas células es largo, de entre 20 y 25 días y para algunos pacientes de tumores muy agresivos es demasiado tiempo. Además, otra de las limitaciones de la terapia es que el proceso de amplificación de la población de células CAR-T supone que deben de dividirse mucho y muy rápido por lo que las células cuando llegan al paciente están exhaustas, lo que puede comprometer su eficacia».

La fabricación tradicional de células T con CAR requiere un cultivo celular prolongado durante el cual se expande la población celular. «La tecnología de la nueva plataforma T-Charge no requiere esta fase de expansión por lo que se reduce el tiempo de fabricación de la misma CAR-T a menos de dos días», explicó Pere Barba. «Además al no estar tanto tiempo expuestas a citoquinas estas células no están tan ‘cansadas’ y son más eficaces».

La leucemia aguda linfoblástica es un cáncer agresivo de la sangre que afecta típicamente a pacientes pediátricos, pero puede afectar también a adultos. Si bien la primera línea de tratamiento consigue curar entre un 50 y un 60% de los pacientes adultos, aquellos que recaen tienen un pronóstico muy desfavorable. Por ello, resulta imprescindible investigar nuevas terapias para esta población de pacientes.

Ensayo fase 1 en leucemia linfoblástica aguda de células B refractaria o recidivante

En este contexto el rapcabtagene autoleucel es una innovadora terapia de células T autólogas de última generación dirigida contra el CD19, basada en un receptor quimérico de antígeno (CAR-T), que se fabrica rápidamente utilizando la plataforma T-Charge.

Este ensayo clínico fase 1 evalúa la seguridad y la eficacia de rapcabtagene autoleucel en 41 pacientes con leucemia linfoblástica aguda de células B refractaria o recidivante que habían sido previamente tratados. Los pacientes recibieron una única infusión a diferentes dosis.

El tratamiento mostró un perfil de seguridad y manejable y una prometedora actividad antitumoral. La mejor respuesta global de remisión completa (CR) o remisión completa con recuperación incompleta del recuento sanguíneo a los tres meses, es decir que la enfermedad había desaparecido del todo o bien la enfermedad ha desaparecido, pero todavía se encuentran niveles anormales de las células sanguíneas, fueron del 70% en los pacientes que recibieron la dosis más baja (DL1), el 100% en la segunda dosis más baja (DL2), del 92% en la tercera (DL3) y del 83,3% en la dosis más alta (DL4).

La mediana de la duración de la respuesta fue de 5,3 meses para DL1 y 10,8 meses para DL2, no alcanzándose para DL3 ni DL4

«Los resultados de este ensayo fase 1 muestran que la terapia CAR-T con rapcabtagene autoleucel mostró un equilibrio aceptable entre seguridad, eficacia y expansión celular», explicó Barba. «Si a estos datos le sumamos la mejora en el tiempo de producción de estos CAR-T en la plataforma T-Charge, se abre la puerta a seguir evaluando esta terapia pata tratar de llevarla a la práctica clínica habitual», concluyó.

Complicaciones infecciosas

Por otro lado, el Grupo de Hematología Experimental del VHIO presentó también un estudio sobre las complicaciones infecciosas en pacientes con linfoma B de células grandes en recaída o refractariedad, tratados con terapia CAR-T o con anticuerpos biespecíficos.

Adaia Albasanz, especialista en Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Vall d’Hebron en conjunto con Gloria Iacoboni, hematóloga e investigadora del Grupo de Hematología Experimental del VHIO, presentaron los resultados de un estudio que compara la incidencia acumulada de infecciones en pacientes con linfoma B de células grandes en recaída o refractariedad, 141 receptores de terapia CAR-T y 116 tratados con anticuerpos biespecíficos con una mediana de seguimiento de 37 meses.

El 61,7% de los pacientes tratados con CAR-T y el 57% de los pacientes que recibieron tratamiento con anticuerpos biespecíficos presentaron alguna infección durante el periodo de estudio. La incidencia acumulada de infección de cualquier grado e infección grave fue elevada y similar entre los dos grupos de tratamiento. La mayoría de infecciones fueron de causa bacteriana o viral, siendo la infección fúngica muy poco frecuente. La mortalidad relacionada con infección fue baja (5%) y similar en ambas cohortes.

Los pacientes tratados con células CAR-T presentaron neurotoxicidad más frecuentemente así como una mayor exposición a corticosteroides para el tratamiento de efectos adversos respecto a los pacientes tratados con anticuerpos biespecíficos. El uso de corticosteroides se relacionó con un mayor riesgo de infección en ambos grupos de tratamiento.

«En definitiva, el riesgo de infección es elevado y similar en relación al uso de ambas modalidades de tratamiento, enfatizando la necesidad de desarrollar estrategias de prevención más intensivas en estos pacientes de riesgo», concluyeron las autoras.


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