La Fundación CRIS Contra el Cáncer ha presentado un esperanzador y pionero estudio que está redefiniendo el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda tipo B (LLA-B) pediátrica en recaída o refractaria. La Leucemia linfoblástica aguda infantil Tipo B es el cáncer más frecuente en la infancia.
Los resultados, presentados en el Hospital Universitario La Paz de Madrid junto a los niños participantes, sus familias y el equipo médico e investigador, marcan el primer reporte clínico en Europa y España con este innovador enfoque terapéutico.
La vanguardia de la terapia CAR-T tándem
El estudio, liderado por Antonio Pérez Martínez, director de la Unidad CRIS de Terapias Avanzadas en Cáncer Infantil, aborda el principal desafío de las terapias CAR-T convencionales: el escape antigénico y las recaídas.
Si bien las terapias CAR-T, linfocitos T del paciente modificados genéticamente para destruir células tumorales, han elevado la supervivencia por encima del 90% en cánceres infantiles, más de la mitad de los pacientes recaen. Esto ocurre cuando las células tumorales «esconden» la molécula que el CAR-T estándar detecta, el CD19, volviéndose invisibles a la terapia.
Ante esta problemática, la Unidad CRIS ha desarrollado la terapia CAR-T en tándem, la cual reconoce simultáneamente dos moléculas diferentes: el CD19 y el CD22. De esta manera, si el tumor oculta una, la otra es detectada, dificultando significativamente la recaída de la enfermedad. Este uso compasivo sitúa a la Unidad CRIS y a España como un referente internacional, pues solo se habían documentado publicaciones con este enfoque en China, EE. UU. y Reino Unido.
Resultados que multiplican la esperanza
La inmunoterapia tándem se ha ofrecido como una última opción para detener la enfermedad en un régimen de «uso compasivo«. Un total de 12 pacientes pediátricos, 11 en uso compasivo y 1 en el ensayo clínico REALL_CART, han recibido esta terapia. Todos ellos eran pacientes sin alternativas terapéuticas, con leucemia en fase avanzada y que no habían respondido previamente a un tratamiento con CART19.
Los resultados son contundentes, ya que tras un seguimiento de 20 meses, 8 de los 12 pacientes están vivos, libres de enfermedad y gozan de buena calidad de vida. En un análisis específico de 10 pacientes pediátricos y jóvenes adultos de alto riesgo, 8 lograron que la enfermedad se redujera a niveles indetectables tras un mes de la infusión. Seis de estos 10 niños siguen vivos después de un seguimiento promedio de 20 meses, lo que representa una supervivencia global de alrededor del 70% en un colectivo que ya no tenía otras opciones.
Lucía, el rostro de la recuperación
El impacto de este avance se ilustra en las historias de vida de los niños. Lucía, una paciente de 15 años que sueña con ser bióloga, fue diagnosticada con LLA-B a los 17 meses. A pesar de que las leucemias infantiles tienen una alta tasa de curación inicial, Lucía sufrió cuatro recaídas, superando tratamientos de quimioterapia, una primera terapia CAR-T y un trasplante de médula ósea que la llevó a la UCI.
En enero de 2024, sin más opciones, Lucía accedió a la Unidad CRIS para recibir la terapia CAR-T tándem en un programa de uso compasivo. Su padre, José Álvarez, compartió su emoción explicando que «mi hija está viva gracias a haber recibido un tándem CAR-T en la Unidad CRIS de Terapias Avanzadas. Sin duda, ella está viva hoy gracias a CRIS Contra el Cáncer». Actualmente, Lucía hace vida normal, ha podido reincorporarse al colegio y está superando un EICH (enfermedad del injerto contra huésped).
Un modelo de compromiso
La Unidad CRIS de Terapias Avanzadas en Cáncer Infantil, dirigida por Antonio Pérez Martínez, integra investigación y atención clínica en el mismo espacio. Desde su creación en 2018, la Unidad ha tratado a más de 1.000 menores que no respondían a las terapias convencionales y ha desarrollado 67 ensayos clínicos.
El éxito de este proyecto es una alianza estratégica que demuestra el valor de la colaboración pública-privada. En él han participado la Fundación CRIS Contra el Cáncer, el Hospital Universitario La Paz, el Instituto de Investigación IdiPAZ, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), junto con la empresa Miltenyi Biotech.
La presidenta de CRIS Contra el Cáncer, Lola Manterola, destacó que este modelo busca complementar la financiación pública y reforzar la sostenibilidad del sistema. Por su parte, Pérez Martínez insistió en que los cánceres infantiles, dada su complejidad y baja prevalencia, requieren «centros integrales de excelencia» que concentren la experiencia y conecten el laboratorio con la clínica.
El ensayo clínico ya está en marcha
Gracias a estos resultados tan prometedores, la Unidad CRIS ya ha puesto en marcha el ensayo clínico oficial para validar y ampliar la aplicación de esta estrategia. La fase de reclutamiento ya se ha iniciado, con la primera infusión realizada en julio. Hay previstos dos pacientes más para que acabe el año, y se espera completar el reclutamiento durante el 2026.
La Fundación CRIS Contra el Cáncer, que ya ha invertido 64 millones de euros en investigación en sus 15 años de vida, ha apoyado a 497 investigadores y contribuido a la formación de jóvenes investigadores a través de 140 tesis doctorales, beneficiando directamente a más de 15.500 pacientes.