20 años de casos de tuberculosis para comprender cómo se forman y evolucionan las cadenas de transmisión

El Hospital Gregorio Marañón ha liderado un estudio internacional que aplica técnicas avanzadas de análisis genómico para comprender mejor cómo se transmite la tuberculosis

tuberculosis

El Hospital Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid, a través de su Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas, ha liderado un estudio internacional que emplea técnicas avanzadas de análisis genómico con el objetivo de comprender mejor los mecanismos de transmisión de la tuberculosis y las razones por las que algunos casos se agrupan en determinadas cadenas de contagio. Según los investigadores, este enfoque más detallado permite conocer con mayor precisión la dinámica de la enfermedad, lo que podría favorecer el desarrollo de estrategias de control más específicas y personalizadas.

Este trabajo constituye uno de los análisis más completos realizados en España sobre la aplicación de la epidemiología genómica al seguimiento de enfermedades infecciosas. Sus conclusiones ponen de relieve el potencial de estas herramientas para optimizar la detección, el control y la prevención de la tuberculosis.

La investigación, publicada en la revista científica Eurosurveillance, editada por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), ha estudiado cerca de 2.000 casos de tuberculosis con cultivo positivo diagnosticados a lo largo de 20 años en la provincia de Almería, una de las regiones españolas donde se han llevado a cabo estudios epidemiológicos más exhaustivos sobre esta patología.

Para analizar la relación entre los distintos casos, los investigadores realizaron en el Hospital Universitario Torrecárdenas, con la colaboración de la Universidad de Almería, un estudio molecular de la bacteria responsable de la enfermedad en cada paciente. Posteriormente, en el Laboratorio de Genómica Microbiana del Hospital Gregorio Marañón, se llevó a cabo la secuenciación completa de su genoma. Este procedimiento permitió comparar con gran precisión las variantes genéticas del microorganismo y establecer si diferentes pacientes pertenecían a una misma cadena de transmisión.

Análisis detallado de las cadenas de transmisión

Equipo de investigación / Hospital Gregorio Marañón.

El estudio va más allá del análisis genómico convencional al incorporar un enfoque evolutivo, centrado en la aparición de variantes genéticas a lo largo de las cadenas de transmisión. Este análisis más refinado se ha complementado con una investigación clínica y epidemiológica igualmente detallada, coordinada por profesionales de vigilancia epidemiológica de distintos ámbitos de la provincia de Almería, lo que ha permitido reconstruir con mayor precisión la evolución de estas cadenas a lo largo del tiempo.

«Estamos aplicando la secuenciación no solo para identificar casos que se están transmitiendo la tuberculosis, sino para hacer un análisis muy certero de qué relación tiene cada caso con los anteriores de esa cadena de transmisión”, explicó Darío García de Viedma, investigador del Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón y uno de los responsables del estudio, junto a Laura Pérez García. «Al combinar esta información podemos entender mejor por qué algunas cadenas siguen activas, diferenciar contagios recientes de infecciones antiguas que se reactivan años después o detectar retrasos en el diagnóstico», añadió.

Los resultados indican que únicamente alrededor de un tercio de los grupos que siguen creciendo se deben realmente a contagios recientes. En muchos de los nuevos casos que se incorporan a estos grupos, la causa podría estar en la reactivación de infecciones adquiridas años atrás, en largos periodos sin diagnóstico o en fases de la enfermedad con síntomas poco evidentes. En este sentido, el estudio concluye que no todos los casos aparentemente relacionados responden a transmisiones recientes, lo que puede contribuir a mejorar las estrategias de vigilancia y control.

«Este refinamiento del análisis genómico, que no se aplica habitualmente en tuberculosis, nos permite diseñar intervenciones de control adaptadas a la naturaleza de cada caso», señaló García de Viedma, que también pertenece al Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES). «De esta forma podemos orientar mejor las medidas de salud pública y mejorar la vigilancia de la enfermedad».


También te puede interesar…