Hace poco menos de un mes, la Comunidad de Madrid aprobó la adquisición de 100.000 dosis adicionales de la vacuna contra el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) para proteger a los ancianos en residencias de cara al otoño. Una iniciativa que sitúa a la comunidad autónoma a la vanguardia en España, al ser la primera del SNS en poner en marcha la vacunación de ancianos contra esta patología respiratoria. En este sentido, hay que recordar el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, prometió que las 11 comunidades autónomas en las que gobierna su partido implementarían esta medida.
En este contexto, las nuevas dosis se suman a los esfuerzos por aumentar la cobertura de vacunación en un contexto en el que el VRS se reconoce cada vez más como una amenaza para la salud pública, especialmente entre los mayores de 65 años y aquellos con enfermedades respiratorias crónicas. El virus, que tradicionalmente ha afectado principalmente a los niños, ha demostrado tener un impacto considerable en adultos mayores, llevando a las autoridades a priorizar la protección de los grupos de mayor riesgo.
Felipe Villar Álvarez, jefe asociado del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz, señala que el VRS es una de las principales causas de infecciones respiratorias graves en adultos, lo que lo convierte en un objetivo clave de la campaña de vacunación. «Muchas veces la conocemos como la típica bronquiolitis de los niños, pero es una causa importante de mortalidad en la población adulta«, apunta Villar Álvarez. En este sentido, también apunta que las infecciones graves por VRS pueden llevar a complicaciones serias como bronquitis o neumonía, y en algunos casos, requieren hospitalización en UCRI o UVI.
El VRS, aunque más comúnmente asociado con la población infantil, se ha revelado como un virus igualmente peligroso para los adultos mayores, especialmente aquellos con enfermedades respiratorias crónicas como la EPOC, el asma o la bronquiectasia. El especialista enfatiza que, en estos pacientes, la infección puede agravar la insuficiencia respiratoria, lo que aumenta el riesgo de complicaciones fatales. «Es una infección importante. Se pueden producir cuadros de broncoespasmos y de insuficiencia respiratoria, lo que hace que el pronóstico se pueda complicar«, subraya Villar Álvarez.
Además, ha destacado que el aumento de las dosis disponibles responde a que «ahora se está empezando a tener conciencia de la capacidad de infectar del VRS». El especialista explica que, antes de la pandemia de COVID-19, no se realizaban suficientes pruebas de diagnóstico en la población adulta, y el VRS no se identificaba como una causa frecuente de hospitalización. Sin embargo, la situación cambió durante la crisis sanitaria global, cuando el monitoreo de infecciones respiratorias se intensificó. «La llegada de la pandemia ha hecho que nosotros de manera mucho más rutinaria ahora veamos el porcentaje de infección que provoca este virus en la población adulta«, explica Villar Álvarez.
En cuanto a la necesidad de las 100.000 dosis adicionales, el especialista es cauteloso. Aunque considera que la Comunidad de Madrid está tomando decisiones acertadas, señala que no se puede saber con certeza si el número de dosis adquiridas será suficiente hasta que se evalúen los datos sobre la tasa de infección, hospitalización y mortalidad del VRS. «Difícil de saber porque no tengo los datos», comenta Villar Álvarez, haciendo hincapié «hay una población importante que tenemos que vacunar más, que es el paciente con enfermedad respiratoria crónica».
Respecto a la cobertura de la vacunación en el personal sanitario, Villar Álvarez indica que también es crucial mejorarla, especialmente entre aquellos que atienden a pacientes frágiles o inmunodeprimidos. «Las coberturas, aunque han aumentado desde la pandemia, siguen siendo insuficientes, y es necesario trabajar en la concienciación y formación del personal sanitario para proteger no solo a los profesionales, sino también a los pacientes«, agrega. Además, sugiere que una mayor conciencia y formación sobre el VRS es fundamental para aumentar las tasas de vacunación en estos grupos.
Sobre la población objetivo para la vacunación, el jefe asociado del Servicio de Neumología considera que la Comunidad de Madrid está eligiendo bien a quién vacunar. «Creo que lo están haciendo bien y están eligiendo bien a quien vacunar. No solo de VRS. Eso sí, creo que hay que concienciar más sobre vacunación«, afirma. Destaca que, si bien el enfoque en los mayores de 65 años es adecuado, se debe prestar especial atención a los pacientes con patologías respiratorias crónicas, quienes tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar complicaciones graves por el VRS.
De este modo, la adquisición de las 100.000 dosis adicionales es un paso importante en la protección de los grupos más vulnerables frente al VRS por parte de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, el especialista recuerda que el éxito de la campaña dependerá de cómo se gestionen las fases de vacunación y de la evaluación continua de los datos sobre la prevalencia del virus en la población adulta.