2025: redefiniendo el papel del farmacéutico

“Consolidar los servicios asistenciales, perfeccionar los sistemas de receta electrónica y garantizar la sostenibilidad de las farmacias rurales son prioridades ineludibles”

De cara al 2025, desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza tenemos un objetivo ambicioso, pero claro: consolidar la farmacia como un pilar esencial en la sanidad pública. Para ello, estamos avanzando en cuatro ejes fundamentales: la prestación de servicios asistenciales, la sostenibilidad de las farmacias rurales, la digitalización y nuestro compromiso con la salud mental.

Transformando la farmacia del siglo XXI

La transformación digital es un pilar clave en nuestra visión. La implementación de la receta electrónica privada, en colaboración con las mutualidades, representa un avance crucial para garantizar un servicio seguro, eficiente y adaptado a las necesidades del paciente. Este sistema, además de agilizar los procesos, mejora la continuidad asistencial y elimina barreras administrativas, beneficiando tanto a pacientes como a profesionales.

Paralelamente, seguimos trabajando en la mejora de la receta electrónica del Servicio Aragonés de Salud. La optimización de la comunicación entre médicos, farmacias y pacientes no solo incrementará la calidad asistencial, sino que también simplificará la gestión de tratamientos crónicos, permitiendo un seguimiento más eficaz y personalizado.

Garantizando la equidad en el acceso a la salud

En Aragón, las farmacias rurales son esenciales para garantizar la equidad sanitaria en las zonas más despobladas. Sin embargo, su sostenibilidad enfrenta serios retos económicos y la falta de relevo generacional. Durante 2024, vimos el cierre de las farmacias en Acered, Torrijo de la Cañada y Used, un reflejo preocupante de las dificultades que atraviesa este modelo.

Desde el Colegio, hemos intensificado nuestras acciones para abordar esta problemática. La concertación de servicios profesionales farmacéuticos remunerados es una solución que no solo beneficiará a los pacientes, sino que también fortalecerá a las farmacias rurales. El programa de financiación de sistemas personalizados de dosificación en la Comarca de los Monegros es un ejemplo alentador de cómo la colaboración puede generar impacto positivo.

Raquel García Fuentes, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza

Asimismo, hemos abierto un diálogo con la Diputación Provincial de Zaragoza para desarrollar nuevas fórmulas de apoyo. Más allá del consenso en torno a su importancia, las farmacias rurales necesitan políticas públicas que traduzcan las buenas intenciones en hechos concretos.

Más allá de la dispensación

La farmacia del futuro es más que un punto de dispensación; es un espacio de salud y asistencia. Por ello, trabajamos para incorporar servicios profesionales farmacéuticos asistenciales al Concierto de Prestación Farmacéutica con el Servicio Aragonés de Salud. Estos servicios, que incluyen cribados, seguimiento farmacoterapéutico y dispensación colaborativa, son esenciales para fortalecer el sistema sanitario y mejorar la atención primaria.

Salud mental: Una prioridad

La salud mental es un ámbito donde la farmacia puede marcar una diferencia significativa. Como profesionales sanitarios de proximidad, estamos en una posición privilegiada para detectar señales de alerta, ofrecer orientación y acompañar a pacientes y familias.
Con este compromiso, el Colegio se prepara para celebrar la I Jornada de Salud Mental Infantojuvenil en 2025, una iniciativa que busca abordar las necesidades emergentes en este ámbito. Además, estamos trabajando para que las farmacias sean reconocidas como un radar social en la lucha contra la soledad no deseada, y contra el estigma asociado a los trastornos mentales.

Mirando hacia el futuro

El 2025 será un año de transformación para la farmacia. Nos enfrentamos a desafíos que requieren el esfuerzo conjunto de todos los agentes implicados. Consolidar los servicios asistenciales, perfeccionar los sistemas de receta electrónica y garantizar la sostenibilidad de las farmacias rurales son prioridades ineludibles.

Estoy convencida de que, con el compromiso y la colaboración necesarios, la farmacia será reconocida como lo que es: un espacio de innovación, humanización y salud al servicio de la sociedad. Desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza, seguiremos liderando el cambio, defendiendo los valores de nuestra profesión y construyendo un futuro donde las farmacias no solo dispensen medicamentos, sino también bienestar, calidad de vida y sobre todo salud.

En nuestras manos, en la de todos los farmacéuticos, está el porvenir de un modelo que, a la vez que evoluciona, mantiene su esencia: estar al lado del paciente cuando más lo necesita

*Raquel García Fuentes es presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza.