Una Atención Primaria de excelencia, nuestro mayor desafío

"La transformación digital se ha consolidado como un eje de nuestro sistema sanitario. La renovación de infraestructuras, centros de datos y equipamientos ha permitido ganar eficiencia y seguridad"

La sanidad afronta en 2026 desafíos de gran envergadura. Entre todos ellos, uno se sitúa en el centro de la agenda: garantizar una respuesta de calidad desde la Atención Primaria. Los cambios sociales y demográficos nos obligan a avanzar hacia un sistema más robusto, capaz de gestionar con agilidad la creciente presión asistencial derivada del envejecimiento de la población, la cronicidad y la pluripatología.

A ello se suma uno de los grandes retos que comparte todo el Sistema Nacional de Salud: el déficit de médicos de familia y pediatras, una dificultad que se acentúa en comunidades con amplia dispersión geográfica, como Andalucía. Conscientes de esta realidad, durante 2025 hemos concentrado buena parte de nuestro empeño en reforzar la Atención Primaria. Sin embargo, aún queda mucho por hacer. ¿Cómo seguir avanzando?

En primer lugar, con una financiación suficiente y alineada con las necesidades reales del sistema. Y en ello estamos. En 2026, la sanidad pública andaluza contará con un presupuesto de 16.265 millones de euros, la mayor inversión sanitaria de nuestra historia y la más elevada de todas las comunidades. Esto se traduce en una inversión de 1.887 euros por habitante, situando a Andalucía por encima de la media nacional. Y algo muy importante, el 35% del total de este presupuesto irá a la Atención Primaria.

Estos recursos son la base para seguir transformando el sistema, reforzar plantillas, modernizar infraestructuras y avanzar en nuevos modelos organizativos. En 2025 hemos sembrado muchas de las semillas necesarias para este cambio. 2026 debe ser el año en el que esas políticas comiencen a ofrecer resultados tangibles. En el ámbito de los profesionales, hemos impulsado medidas clave para mejorar la capacidad de respuesta. El cierre de 2025 ha venido acompañado de una nueva bolsa de empleo que permitirá agilizar las contrataciones, mejorar la cobertura de bajas y atraer talento.

Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía

Además, se ha aprobado un procedimiento selectivo específico por concurso para los puestos de difícil cobertura en el Servicio Andaluz de Salud (SAS), una herramienta necesaria para responder a la falta de profesionales en determinadas categorías y zonas. Todo ello unido a la oferta de empleo público con 10.200 plazas que se vienen a sumar al desarrollo de las ofertas de empleo público del 2022, 2023 y 2024, que ha significado la incorporación de 22.000 plazas, lo cual nos va a permitir que cuando lleguemos al 2026 alcanzaremos el 96% de estabilización de las plantillas de los profesionales sanitarios.

Tampoco podemos olvidar el papel destacado de la enfermería. Potenciar el desarrollo competencial de las enfermeras es un tema prioritario y son muchos los avances que se han materializado en la última etapa. Un ejemplo: el SAS inició a finales de 2024 la incorporación de 411 enfermeras especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria a los centros de salud, una medida que refuerza su compromiso con la promoción de la salud y la prevención desde el primer nivel asistencial.

De forma paralela, hemos puesto en marcha actuaciones para reducir las ratios de usuarios por profesional, mediante el desdoblamiento de cupos y el refuerzo de dispositivos de apoyo. El refuerzo administrativo, la desburocratización de procesos, la mejora de la continuidad asistencial y la reorganización de agendas han permitido incrementar la actividad, estabilizar los tiempos de respuesta y reforzar la capacidad resolutiva de los equipos de primaria. Y en ello seguimos.

Este enfoque se complementa con el desarrollo de estrategias específicas orientadas a los grandes retos asistenciales. Por citar las más recientes, el Plan Andaluz de Atención a la Cronicidad 2025-2028, la Estrategia de Salud Comunitaria de Andalucía 2026-2030 y la nueva vía de comunicación entre prescriptores y farmacéuticos comunitarios nos empujan hacia un modelo más coordinado, seguro y eficiente, que mejora la continuidad asistencial y el uso racional de los medicamentos.

Para consolidar estos avances, resulta imprescindible apoyarse en dos ejes estratégicos: la investigación y la transformación digital. En el marco de la Estrategia de Investigación e Innovación en Salud de Andalucía (EIISA) se desarrollan planes específicos como el Plan de Mejora de la Investigación en Atención Primaria 2025-2027, con el que Andalucía se ha convertido en la primera comunidad autónoma en contar con una planificación estratégica específica para impulsar la investigación en este nivel asistencial.

La transformación digital se ha consolidado, además, como un eje transversal de nuestro sistema sanitario. La renovación de infraestructuras, centros de datos y equipamientos ha permitido ganar eficiencia y seguridad. Hemos ampliado la historia clínica electrónica, hemos impulsado la receta electrónica y la gestión digital de citas y extendido la telemedicina. El desafío ahora es profundizar en la integración de sistemas, reforzar la ciberseguridad y aprovechar el potencial de la inteligencia artificial. En este contexto, es importante destacar la reciente aprobación de la Estrategia de Salud Digital 2030, con una inversión de 316 M€. Se trata de un paso decisivo en la modernización de nuestra sanidad que se sustenta en tres pilares fundamentales: la gobernanza digital, la humanización y la capacitación digital.

En definitiva, 2025 ha sido un año de siembra. 2026 debe ser el momento de consolidar los resultados. Nuestro compromiso es seguir cuidando y fortaleciendo la Atención Primaria para construir un sistema sanitario más cercano, más resolutivo y más justo, a la altura de lo que Andalucía necesita y merece.

*Antonio Sanz es consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía