El año 2024 ha sido un año en avances en salud pública, y en el que quiero destacar tres aspectos que ya han supuesto un avance de lo que seguramente esperemos de este 2025. Primero, este año ha vuelto a aumentar el protagonismo de las emergencias en salud pública; por ejemplo, la declaración de la emergencia internacional de salud pública del mpox nos obligó a testar las capacidades de preparación y respuesta a las enfermedades infecciosas, y 2024 también ha sido el año de la renovación de los sistemas de vigilancia en salud pública en España. Segundo, este año pusimos en marcha el Observatorio de la Salud y el Cambio Climático, y la emergencia de la DANA nos ha hecho más conscientes de los impactos que tienen los eventos relacionados con la emergencia climática. En tercer lugar, hemos tenido un importante avance en políticas de protección de la salud poblacional ante el tabaco; la aprobación del Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo es un ejemplo de cómo la salud pública tiene que avanzar también en sus funciones más básicas de protección, prevención y promoción.

Estos tres elementos subyacen tres ideas sobre las que asentar el trabajo del 2025: (1) necesitamos seguir avanzando en preparación y respuesta a las emergencias en salud, (2) tenemos, como salud pública, que poder trabajar en otros sectores para que las perspectivas intersectoriales de One Health y de Salud en Todas las Políticas nos permitan afrontar los retos complejos como el cambio climático, y (3) la salud pública tiene que ser independiente y tener la fuerza suficiente para poner la salud por delante de otros intereses.
En relación a la preparación y respuesta ante emergencias, este año 2025 redactaremos un nuevo Real Decreto que creará el Plan Estatal de Preparación y Respuesta ante Emergencias en Salud. Necesitamos estructuras y una gobernanza claras y listas para poder hacer unas mejores evaluaciones de riesgo y actuaciones precoces en estas situaciones. En este mismo sentido, hay que continuar con la modernización de los sistemas de vigilancia en salud pública; y esto significa que no solo tenemos que vigilar las enfermedades de declaración obligatoria o las enfermedades infecciosas, tenemos que vigilar las enfermedades crónicas, la vacunación, o los condicionantes de salud que nos enferman. Por eso, a lo largo del año 2025 irán saliendo reformas legislativas para los diferentes sistemas de vigilancia, poniéndonos en una situación privilegiada.
En relación al trabajo intersectorial, quizá los tres mayores retos de la salud pública en general sean el cambio climático, la desigualdad social y los cambios demográficos.
Para estos retos no valen las recetas clásicas de la salud pública; necesitamos, por un lado, trabajar en paralelo a otras áreas que no son la salud, y, por otro, trabajar globalmente con una perspectiva internacionalista y de justicia social global. Para trabajar con otras áreas que no son la salud ya se está comenzando a trabajar en dos líneas paralelas: la evaluación del impacto que políticas no sanitarias tienen en la salud, y la creación de mesas inter-ministeriales o inter-sectoriales en salud. Esta es la principal manera en la que conceptos como el de One Health o el de Salud en Todas las Políticas se asientan en lo concreto. Para el trabajo a nivel global, tenemos que situar a España como líder en los organismos internacionales para que nuestra visión de la salud pública y la asistencia universal en salud tengan importancia; este rol será más importante con nuestra nueva presencia en el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud y con una Estrategia Española de Salud Global donde todos los actores e instituciones implicadas en la salud global marcaremos las líneas base de trabajo.
“Redactaremos un nuevo Real Decreto que creará el Plan Estatal de Preparación y Respuesta ante Emergencias en Salud. Necesitamos estructuras y una gobernanza claras y listas para una mejor evaluación»
Pedro Gullón Tosio , Director General de Salud Pública y Equidad en Salud
En la salud pública independiente, un hito marcará el 2025. En 2025 se aprobará la Ley de la Agencia Estatal de Salud Pública, que se encuentra en las últimas fases de su trámite parlamentario. Esta Agencia nos permitirá tener una organización independiente que pueda realizar las evaluaciones de riesgos, las comunicaciones de los riesgos, y las evaluaciones de las acciones en salud pública de forma más técnica e independiente. Algo básico en salud pública, pero que tan difícil puede parecer en ocasiones: evaluar de forma independiente lo que hacemos para saber cómo mejorarlo o qué se debe dejar de hacer.
En el sentido de la salud pública independiente, además, la salud pública tiene que abordar los conflictos de intereses y situar las prioridades sanitarias por encima de industrias, como la del tabaco, cuyos intereses económicos implican la muerte de millones de personas alrededor del mundo. Este año sufriremos ataques continuos según avancemos en legislación sobre tabaco, pero la salud pública será valiente, no nos dejaremos cegar, y, perseguiremos nuestro objetivo, una población con mejor salud y calidad de vida.
Pedro Gullón Tosio es Director General de Salud Pública y Equidad en Salud