El año 2025 pasará a la historia reciente de la Farmacia valenciana como un ejercicio de consolidación. No tanto por la acumulación de anuncios o titulares, sino porque muchos de los cambios que la profesión venía reclamando desde hace años han empezado, por fin, a materializarse. Desde el MICOF hemos trabajado con una premisa clara: avanzar hacia una Farmacia plenamente integrada en el sistema sanitario, tecnológicamente preparada y socialmente comprometida, capaz de responder a las necesidades reales de la ciudadanía.
Uno de los hitos más relevantes ha sido la aprobación del decreto 192/2025 que modifica el Decreto 187/1997. Se trata de una actualización largamente esperada que aporta seguridad jurídica, moderniza horarios, vacaciones y servicios de urgencia y, especialmente, refuerza la viabilidad de las farmacias rurales y de aquellas ubicadas en zonas en riesgo de despoblamiento. Garantizar la prestación farmacéutica en todo el territorio no es solo una cuestión asistencial, sino una política sanitaria con impacto directo en la cohesión social.
En paralelo, 2025 ha marcado un punto de inflexión en la integración de la Farmacia Comunitaria en el Sistema Valenciano de Salud y en la gestión de la prestación farmacéutica. El nuevo Convenio de Prestación Farmacéutica ha supuesto un cambio estructural, especialmente con la implantación del sistema de verificación digital en la dispensación y el uso del código DATAMATRIX como justificante de facturación. Este modelo pionero en España mejora la trazabilidad del medicamento, refuerza la seguridad del paciente y simplifica procesos administrativos, liberando tiempo para la atención farmacéutica. Un ejemplo claro de su utilidad ha sido la posibilidad de contactar de forma ágil con los pacientes afectados en la última alerta sanitaria.
Otro avance relevante se ha producido en el ámbito asistencial. El nuevo convenio abre la puerta a una comunicación bidireccional con Atención Primaria y a un trabajo más coordinado con otros profesionales sanitarios. La capacidad de consultar, informar y colaborar ante problemas relacionados con la medicación supone un cambio profundo en el modelo de atención y acerca de forma real a la Farmacia Comunitaria al núcleo del sistema sanitario.
“El balance de 2025 es una Farmacia valenciana más integrada, más preparada y más consciente de su papel sanitario y social. El reto ahora es no detener ese impulso”
Al mismo tiempo, el convenio consolida y regula un conjunto de servicios profesionales farmacéuticos, algunos de ellos retribuidos. Entre ellos destacan la dispensación hospitalaria en proximidad, la atención a situaciones de desabastecimiento y falta de suministro, la elaboración de sistemas personalizados de dosificación para pacientes polimedicados y sociosanitarios, así como la atención farmacéutica optimizada en el medio rural.
Este enfoque integrador se ha extendido al resto de modalidades profesionales. La dispensación hospitalaria colaborativa en proximidad ha demostrado que la coordinación entre Farmacia Hospitalaria, Distribución y Farmacia Comunitaria es beneficiosa para los pacientes. Del mismo modo, el trabajo conjunto con Salud Pública en cribados y educación sanitaria refuerza el papel del farmacéutico como agente activo de prevención.
2025 fue también un año exigente desde el punto de vista institucional. La situación de impago de la factura farmacéutica creó un escenario de incertidumbre que puso en riesgo la sostenibilidad de muchas oficinas de farmacia. Ante esta situación, el MICOF actuó con firmeza y responsabilidad ante la Administración, defendiendo los intereses del colectivo sin perder de vista la prioridad asistencial. Esta gestión contribuyó a una resolución ágil del conflicto y a garantizar la continuidad del servicio.
La dimensión social de la Farmacia ha sido otro de los ejes del año, especialmente desde una perspectiva de aprendizaje. Un año después de la DANA que afectó a la Comunitat Valenciana en octubre de 2024, el MICOF presentó, con motivo del Día Mundial del Farmacéutico, un Plan de Actuación ante Emergencias para Farmacias Comunitarias, elaborado junto a la Conselleria de Sanidad y Farmamundi. El documento establece protocolos claros para asegurar la continuidad asistencial ante posibles catástrofes, algunos de los cuales han tenido que activarse este mismo año.
Ese compromiso con la ciudadanía se refleja también en programas estructurales como la lucha contra la despoblación rural, desarrollada junto a la Diputación de Valencia, o en iniciativas frente a la soledad no deseada y la violencia de género. La cercanía y accesibilidad de la farmacia la convierten, en muchos casos, en un espacio clave para la detección precoz de situaciones de vulnerabilidad.
La prevención y el autocuidado han seguido ganando peso gracias al despliegue de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales. Programas como DETECTA SUCRE, SENSE FUM, REVISEM o AL DÍA, integrados en la plataforma ATENFARMA, permiten registrar y evaluar intervenciones que mejoran resultados en salud y alivian la presión sobre Atención Primaria. En este contexto, Xarxa Pacients se ha consolidado como uno de los proyectos más relevantes del MICOF, con más de 2.600 personas formadas en el manejo de enfermedades crónicas mediante aprendizaje entre iguales.
Todo este avance ha sido posible gracias a una estructura colegial reforzada. En 2025 se ha continuado con la modernización del Colegio mediante una reorganización interna, mejoras en las sedes, avances en la transformación digital y una política de cuotas más equitativa que facilita la colegiación y fortalece el sentimiento de pertenencia.
El balance de 2025 es, por tanto, el de una Farmacia valenciana más integrada, más preparada y más consciente de su papel sanitario y social. El reto ahora es no detener este impulso. La Farmacia del futuro se construye con conocimiento, colaboración y responsabilidad, y en ese camino el MICOF seguirá acompañando al colectivo.
*Jaime Giner es presidente del Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (MICOF).