La sanidad pública es el pilar más sensible y valorado de nuestro estado del bienestar. En la Región de Murcia, este compromiso se materializa en una estrategia que combina una inversión presupuestaria sin precedentes y el reto de enfrentarse a desafíos que amenazan la sostenibilidad del sistema, como es la falta de médicos en determinadas especialidades, sobre todo en Atención Primaria, que es el primer nivel asistencia.
Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad, la Región de Murcia es la comunidad autónoma que más incrementó en 2023 su gasto sanitario con un 10,1 por ciento en términos de gasto total, 2 puntos por encima de la media nacional, que se fija en un 8,1%, y la tercera comunidad con mayor inversión por habitante, con un gasto de 2.134 euros por habitante, 244 euros/habitante más que la media nacional, que se sitúa en 1.890 euros por habitante, tan solo por detrás de País Vasco (2.228 €) y de Asturias (2.182 €).
La Región también registró el porcentaje del gasto sanitario sobre el PIB más elevado de toda España, con un 8,2%, tan solo por detrás de Extremadura, con un 8,9%.
El presupuesto de Salud de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia de 2025 supone una inyección de más de 7 millones de euros diarios orientados a objetivos claros. Uno primordial es el ataque directo a las listas de espera, con una partida específica de 31,5 millones de euros, para agilizar cirugías, consultas y pruebas diagnósticas y seguir reduciendo las listas de espera. En este sentido, desde el Gobierno regional que preside Fernando López Miras seguiremos poniendo todos los recursos necesarios para seguir reduciendo las demoras en el Servicio Murciano de Salud.
La Región de Murcia continúa por debajo de la media nacional en tiempo medio de espera (TME) tanto para intervenciones quirúrgicas como para ser atendido en Consultas Externas según los últimos datos disponibles referidos a julio de 2025.
La lista de espera de cirugía de la Región está 22 días por debajo de la media nacional y también la de consultas externas, según los últimos datos disponibles publicados por el Ministerio de Sanidad. A día de hoy se espera 22 días menos para ser intervenido y 14 días menos para acudir a una consulta externa en el SMS que en el Sistema Nacional de Salud.
Este esfuerzo se complementa con una decidida apuesta por la Atención Primaria. Más de 563 millones de euros, 14,6 más que el año anterior, de los cuales casi 346 millones se destinan a reforzar plantillas y reducir esperas en centros de salud con lo que se busca aliviar la presión hospitalaria y recuperar la centralidad del primer nivel asistencial. En paralelo, la Salud Mental consolida su estatus de prioridad política a través de la puesta en marcha y ejecución de los compromisos establecidos en la nueva Estrategia de Salud Mental hasta 2026.
«La innovación tecnológica, otro pilar de la estrategia, plantea un reto de implementación eficiente para 2026. El gran desafío será gestionar la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) sin caer en la des- humanización»
Además, vamos a continuar avanzando en la mejora, ampliación y construcción de nuestras instalaciones sanitarias, tanto de Atención Primaria como hospitalaria. Como decía al inicio, también tenemos que enfrentarnos a retos estructurales. El primer y más acuciante sigue siendo, sin paliativos, la demografía médica frente a la «emergencia sanitaria nacional» que supone la falta de especialistas. Dentro de nuestra responsabilidad y en beneficio de los pacientes y los profesionales, la plantilla de personal del Servicio Murciano de Salud ha crecido más de un 22 por ciento en los últimos cinco años y alcanza ya los 29.000 profesionales, 5.000 efectivos más que en 2020 para ampliar y mejorar la cobertura sanitaria pública. En lo que respecta a facultativos, la plantilla actual está compuesta por 7.086 profesionales, lo que supone un incremento en cinco años de 1.257 más trabajando en el Sistema Sanitario Regional, lo que se traduce en un aumento porcentual superior al 21 por cien.
Venimos reclamando desde hace cinco años la puesta en marcha por parte del Ministerio de Sanidad de un Plan Nacional de medidas urgentes que ofrezca soluciones a la falta de médicos especialistas. Le hemos pedido que se flexibilicen los criterios docentes para poder aumentar las plazas MIR, pero el Ministerio en este asunto ni está, ni se le espera, a tenor de su falta de iniciativas y compromiso.
La innovación tecnológica, otro pilar de la estrategia, plantea un reto de implementación eficiente para 2026. El gran desafío será gestionar la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) sin caer en la deshumanización. La promesa de que la IA libere tiempo clínico para la relación médico-paciente debe cumplirse.
El horizonte normativo también marca objetivos críticos para 2026. La Ley de Salud de la Región de Murcia, cuya consulta pública está prevista para ese año, representa una oportunidad única para dotar al sistema de un marco estable y moderno. Esta ley no puede ser una mera compilación de buenas intenciones, debe abordar con valentía los problemas estructurales, desde la gobernanza hasta la carrera profesional sanitaria, y sentar las bases para la sostenibilidad a largo plazo.
Asimismo, la presentación del Primer Plan Oncológico regional, prevista para el primer trimestre de 2026, es un hito crucial. Su objetivo debe ser ambicioso: no solo integrar investigación y asistencia, sino garantizar equidad en el acceso a diagnósticos precoces y tratamientos innovadores en todo el territorio, y potenciar decisivamente los cuidados paliativos.
Finalmente, la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud se tienen que amoldar a los nuevos tiempos que vivimos. La futura Ley de Adicciones, que también verá avances en 2026, busca desarrollar programas educativos y comunitarios robustos que aborden las nuevas adicciones conductuales (tecnología, videojuegos) con la misma contundencia que las tradicionales. El programa de vacunación, ya avanzado, deberá consolidarse y evaluar el impacto de sus novedades, como la vacunación antigripal escolar.
En conclusión, 2026 se configura como un ejercicio repleto de retos ejecutivos y estructurales para la sanidad murciana. Los objetivos son claros: resolver el déficit de especialistas, continuar la reducción de las listas de espera, consolidar que una Atención Primaria fortalecida cambie la experiencia del paciente, apostar por la humanización de la salud, y dotar a la Región de Murcia de leyes y planes que resuelvan las necesidades sanitarias y asistenciales presentes y futuras.
*Juan José Pedreño es consejero de Salud de la Región de Murcia.