Mejor acceso a la innovación farmacéutica

“Nos encontramos en un escenario internacional de incertidumbre, donde se requiere fortalecer la autonomía estratégica en materia farmacéutica de nuestro país y del conjunto de la Unión Europea”

La reforma de la política farmacéutica es una prioridad clara de esta legislatura, con una agenda muy intensa por parte del Gobierno. Una hoja de ruta que esperamos poder seguir transitando con diálogo y consenso.

El Ministerio de Sanidad quiere promover un cambio del modelo actual determinado por la oferta, a uno que responda a las necesidades y demandas del propio sistema sanitario; y donde se refuerce el papel de lo público, abarcando todo el ciclo de vida del medicamento.
Desde una perspectiva parlamentaria, 2026 va a tener una importante protagonista, la Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, 20 años después de que se aprobase la anterior ley.

Esta reforma se encuentra en su fase final de elaboración, antes de su aprobación definitiva por el Consejo de Ministros, momento en la que nos la remitirán para su tramitación parlamentaria al Congreso.

Durante el año pasado, desde el Ministerio de Sanidad se ha trabajado, junto con todos los actores implicados y teniendo en cuenta los intereses del sector, para alcanzar un texto final que satisfaga en gran medida a los diferentes agentes involucrados.

Los objetivos que se persiguen tienen que ver con asegurar precios más asequibles, mejorar el abastecimiento de medicamentos estratégicos y permitir un acceso más ágil a las y los pacientes a las innovaciones terapéuticas, entre otras prioridades.

Es importante recordar que nos encontramos en un escenario internacional de incertidumbre, donde se requiere fortalecer la autonomía estrategia en materia farmacéutica de nuestro país y del conjunto de la UE, que permita garantizar nuestro modelo sanitario y un mejor acceso a los medicamentos. En este sentido, se está abordando la reforma normativa a la que me he referido, no sólo a escala estatal, sino también europea.

Respecto al acceso de las y los pacientes a las innovaciones terapéuticas, ha habido ya mejoras importantes en estos años de gobierno. En mayo del año pasado, el Ministerio de Sanidad publicó un informe1, donde se mostraba que la disponibilidad de medicamentos innovadores ha aumentado cerca de un 36% en términos relativos desde el año 2020.

En esa línea se manifiesta también la industria farmacéutica, que en el “Informe WAIT 2024” muestra que se ha pasado de un 62% a un 71% de fármacos financiados tras su aprobación por la EMA, una mejoría que se viene observando en informes anteriores2.

Es necesario recordar que desde el Ministerio trabajan, además, en un nuevo real decreto por el que se regula la evaluación de tecnologías sanitarias. Esta norma va a establecer mecanismos que permitan al sistema incorporar aquellos medicamentos y tecnologías que aportan mayor valor. De esta manera, contaremos con un modelo más transparente e independiente en lo que a la decisión de financiación se refiere, donde las asociaciones de pacientes estén involucradas de una manera más formal. También está entre sus prioridades una nueva norma sobre precio y financiación de productos sanitarios.

En este escenario, es necesario recordar que, en 2025, durante la tramitación de la Ley por la que se crea la Agencia Estatal de Salud Pública, llevamos a cabo una reforma parcial de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. Esta modificación, que acordamos entre muchos grupos parlamentarios, ha permitido el reconocimiento jurídico de la innovación incremental, una cuestión muy demandada por la Industria. Así, podrán quedar exentos del sistema de precios de referencia o aplicarse un coeficiente que eleve el precio, a aquellos medicamentos en los que, por razón de una nueva indicación, una dosificación más baja, una nueva forma farmacéutica, una ventaja farmacocinética etc., produzcan una mejora para los pacientes o una ventaja estratégica para el Sistema Nacional de Salud.

Todo ello, lo que demuestra es que se han abordado ya algunos de los retos que se nos plantearon en el comienzo de esta legislatura, tan importantes para mantener y fortalecer nuestro modelo sanitario universal e igualitario, y como decía, esperamos seguir avanzando desde el Congreso en estas materias con negociación y diálogo.

*Carmen Martínez, portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso de los Diputados