El Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla volvió a recibir por segundo año consecutivo el reconocimiento de los Premios Best in Class (BiC) 2025, que avala su compromiso con la excelencia asistencial, la innovación tecnológica y la formación continuada. Recibió el premio José María De la Torre Hernández, jefe de Servicio de Cardiología del hospital, acompañado de Ramón Herrería, director médico, y Félix Rubial, director gerente, de manos de César Pascual, consejero de Salud de Cantabria, e Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

En declaraciones a Gaceta Médica, De la Torre indicó que este premio “supone una satisfacción para todos los que formamos el Servicio, pero para nada nos induce a pensar que somos los mejores, sino que estamos entre los que lo hacen bien”. “El galardón refleja un equilibrio global de calidad”, añadió, insistiendo en que siempre existe margen de mejora. “Estamos trabajando en muchas líneas de mejora; en algunas facetas destacas más y en otras menos, pero lo que se valora es un equilibrio global”, dijo.
El jefe del Servicio subrayó que la clave de este reconocimiento está en “un balance global, o integral, de lo que hacemos”. Según él, la calidad asistencial está bien compensada entre las diferentes unidades que lo integran, y existe un equilibrio entre la actividad clínica y la dimensión formativa e investigadora.
En este sentido, los cursos desarrollados en el Hospital Virtual son “ampliamente reconocidos” y contribuyen a la visibilidad nacional e internacional del servicio. “Eso es clave —destacó—, porque la calidad final es resultado de un equilibrio óptimo entre todas esas dimensiones”. Además, puso en valor el entorno de Valdecilla como impulsor de la excelencia: “Es un hospital que facilita y promueve la excelencia y cuando estás rodeado de gente que lo hace bien, eso es muy contagioso”, matizó. Por encima de todo, resaltó, “el valor fundamental son las personas, todos los profesionales que integran el servicio en sus múltiples niveles”.
Avances tecnológicos y terapéuticos recientes
Entre las innovaciones y mejoras más relevantes, el servicio ha reforzado su cartera tecnológica y terapéutica, con el objetivo de mejorar la atención y reducir las listas de espera. Para ello, han incorporado siete nuevos equipos de ecocardiografía, que se suman a los cuatro equipos radiológicos introducidos hace dos años en cardiología intervencionista y electrofisiología. Además, han puesto en marcha un sistema para el tratamiento intervencionista de la embolia pulmonar y un sistema de control térmico para pacientes con parada cardíaca.
La Unidad de Cardiología Críticos maneja actualmente todo tipo de asistencias circulatorias, algunas utilizadas como puente a programas de trasplante de alta calidad, y es referente nacional para la rotación de residentes externos. En arritmología, «el servicio es líder en la utilización de energías de campo pulsado para la ablación de la fibrilación auricular, y en cardiología intervencionista ya se ofrecen abordajes percutáneos para tratar las válvulas aórtica, mitral y tricúspide». «Estas técnicas se realizan con la colaboración de los equipos de imagen cardíaca, cirugía cardiovascular, anestesiología y radiología, con resultados muy satisfactorios», indicó De la Torre.
El servicio cuenta también con unidades especializadas en el seguimiento de pacientes con insuficiencia cardíaca, cardiopatías familiares, cardio-oncología, patologías congénitas del adulto, intervención estructural y riesgo vascular, y ha incrementado su actividad en rehabilitación cardíaca.
Digitalización, IA y mejora continua
Con la mirada puesta en el futuro, el experto explicó que el Servicio de Cardiología apuesta por la consulta electrónica como una herramienta clave. Este sistema permitirá integrar la información procedente de Atención Primaria, incluyendo el electrocardiograma, de modo que pueda ser evaluada por el cardiólogo en la misma semana de su solicitud. “Esto dará una respuesta inicial inmediata a las consultas y reducirá la necesidad de visitas presenciales”, señaló.
En esta línea de innovación, el servicio participa en el proyecto FAITHFUL, centrado en la evaluación de un sistema de inteligencia artificial aplicado al electrocardiograma para detectar de forma precoz el riesgo de fallo cardíaco desde Atención Primaria. Entre los objetivos a corto y medio plazo destacan también aumentar la actividad en la Unidad de Rehabilitación —con un componente telemático si es posible—, impulsar la investigación, ampliar la oferta de cursos del Hospital Virtual y mejorar los sistemas de información y comunicación con el paciente.
“Seguimos trabajando en la mejora continua”, precisó el jefe de servicio. “Esto, entre otras cosas más, forma parte de nuestro compromiso con la calidad, la innovación y la atención al paciente”, concluyó.