FARMACIA HOSPITALARIA: la integración como herramienta para reforzar el tratamiento

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón se hizo con el Premio Best in Class (BiC) 2025 en esta categoría

FOTOS: A. Pérez Meca y Daniel Vázquez.

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón recibió el Premio Best in Class (BiC) 2025 al Mejor Servicio de Farmacia Hospitalaria. Reconocimiento que recogieron María Sanjurjo, jefa de Servicio; Camino Sarobe, jefa de Sección de Calidad; y Ana Herranz, jefa de Sección de Operaciones e Innovación, de las manos de Laura Gutiérrez, viceconsejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, y Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General de Colegios Farmacéuticos (CGCOF).

Para el equipo del Marañón, este galardón es la reafirmación de una labor constante, y representa «un reconocimiento a nuestro compromiso con la calidad asistencial, y una motivación para todo el equipo para seguir trabajando en la mejora de la efectividad y seguridad de la farmacoterapia de nuestros pacientes», según las responsables del Servicio.

María Sanjurjo, jefa del servicio de Farmacia Hospitalaria.

Este compromiso se materializa en una estructura altamente especializada. El Servicio cuenta con más de 100 profesionales, incluyendo farmacéuticos especialistas, biólogos de apoyo a la investigación, residentes y personal técnico y de enfermería. Una de las claves que diferencia al Marañón es que sus farmacéuticos están especializados en las diferentes áreas clínicas y trabajan «integrados en los equipos asistenciales, lo que refuerza la colaboración multidisciplinaria, mejora la calidad de la atención y el tratamiento al paciente».

Medicina de precisión y la voz del paciente

El Servicio de Farmacia del Gregorio Marañón ha logrado hitos significativos recientemente, especialmente en el campo de la personalización del tratamiento. En 2025, el servicio fue designado nodo de referencia en farmacogenética de la Comunidad de Madrid, un avance que «nos impulsa a seguir avanzando en medicina personalizada y terapias de precisión». Esta apuesta ya es tangible, con la realización de más de 1.900 estudios farmacogenéticos durante 2024.

Ana Herranz, jefa de sección de Farmacia Hospitalaria.

Además, la excelencia técnica, la humanización y la escucha activa han marcado su plan estratégico. El Consejo Asesor de Grupos de Interés del Servicio de Farmacia se ha consolidado en el último año, lo que “supone un paso más en su estrategia de dar voz al paciente, a nuestros gestores, aliados y la sociedad para lograr un mayor acercamiento a sus necesidades e inquietudes; comprenderlas a fondo es fundamental para que nuestro trabajo esté bien orientado y sea útil y eficaz en cuanto a los resultados de nuestro Servicio”.

Esto se comparte a través de comités de expertos que asesoran en áreas esenciales como la seguridad, la humanización, la investigación y la docencia. Esta forma de trabajar «nos ha ayudado, sin duda, a crecer y a fortalecer valores como la creatividad, la comunicación y el desarrollo profesional».

La digitalización como herramienta fundamental

De cara al futuro, para este Servicio, la digitalización no es una opción, sino una necesidad imperante para garantizar la seguridad y la eficiencia. Se han implementado herramientas avanzadas, como un Sistema de Soporte a la toma de Decisiones Clínicas que emite recomendaciones individualizadas para prevenir eventos adversos. Próximamente, se pondrá en marcha un sistema de Inteligencia Artificial (IA) predictiva de respuesta a tratamientos.

Pensando en el paciente fuera del hospital, la digitalización ha facilitado la creación de plataformas móviles diseñadas para el autocuidado y la comunicación bidireccional. Estas aplicaciones, como e-OncoSalud®, e-MidCare® y FarMcuida®, permiten a los pacientes una «comunicación bidireccional y continua con el farmacéutico y les dota de herramientas digitales para minimizar los efectos adversos y fomentar su autocuidado».

Equipo del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital G. U. Gregorio Marañón.

A pesar de estos avances tecnológicos, el mayor desafío al que se enfrentan las profesionales del Gregorio Marañón es de carácter estructural. María Sanjurjo y Ana Herranz señalan que «la reforma integral del hospital, que incluye unas nuevas instalaciones para el Servicio de Farmacia que deberán dar respuesta a las necesidades del futuro para transformar los medicamentos en soluciones de salud personalizadas y sostenibles».

El Servicio de Farmacia del Gregorio Marañón se perfila, así, como un motor de innovación y calidad, demostrando que la atención farmacéutica va más allá de la dispensación, integrándose como un pilar fundamental de la atención sanitaria personalizada.

Mención de Honor – Hospital Universitario Vall d’Hebron

El Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario Vall d’Hebron ha recibido una Mención de Honor en los Premios Best in Class (BiC) 2025. María Queralt, directora de Servicio, recogió el premio en nombre de un equipo formado por 212 profesionales, recordando que «es un reconocimiento a nuestro trabajo diario y sobre todo a nuestro compromiso con el paciente», con el objetivo de ofrecerles «una mejor asistencia farmacéutica teniendo en cuenta sus necesidades y sus expectativas». Queralt admitió que es «una motivación para que todo el equipo pueda seguir avanzando y mejorando la calidad de la asistencia».

La evolución del servicio de farmacia del Vall d’Hebron se ha centrado en una profunda transformación organizativa. Uno de los logros más destacados es la consolidación de la integración total de los farmacéuticos en los servicios clínicos, organizados por áreas de conocimiento. Estos profesionales trabajan en equipos multidisciplinares con médicos y personal de enfermería, centrados en aspectos asistenciales, buscando «potenciar y maximizar la intervención farmacéutica en relación con el tratamiento y seguimiento del paciente» para lograr «la mejora de resultados en salud y de calidad de vida de los pacientes».

María Queralt, directora de Servicio de Farmacia Hospitalaria en Oncología.

Además de esta integración, se ha incrementado notablemente la actividad en áreas críticas como urgencias, cuidados intensivos y hospital de día, buscando una «atención farmacéutica integral al paciente a lo largo de su proceso asistencial». Otro punto fuerte es «la individualización de los tratamientos a los pacientes».

También han incorporado un «sistema de trazabilidad total» en todo el proceso de elaboración de medicamentos, «desde la prescripción hasta la administración del paciente», para garantizar la calidad y seguridad. En paralelo, trabajan intensamente en la humanización de la atención, especialmente para el paciente externo, que suma más de 36.000 atendidos, apostando por «las visitas telemáticas, de forma que la atención farmacéutica no sea puntual, sino longitudinal».

Para mejorar la experiencia, se ha incorporado el seguimiento a través de la plataforma El Meu Vall d’Hebron, que «recoge los resultados y experiencias del paciente para poder valorarlos y poder adecuar la atención». La jefa del servicio destaca también una labor fundamental con las asociaciones: «Hemos creado una comisión estable de trabajo. Esto es algo novedoso porque trabajamos con las asociaciones de pacientes para poder informar y formar al paciente para su empoderamiento en el tratamiento de su enfermedad».

Es uno de los servicios con «más ensayos clínicos activos a nivel nacional», más de 100, la mayoría en fase I. La Unidad de Radiofarmacia está integrada en el servicio de farmacia, una característica inusual en España que añade complejidad. Además, el servicio está «altamente automatizado» con robots de preparación y sistemas de dispensación que permiten a los farmacéuticos tener «mayor dedicación a la optimización del tratamiento del paciente y no tanta dedicación a la logística del medicamento».

Mirando hacia el futuro, uno de los desafíos más críticos es la sostenibilidad, dado que el presupuesto en medicamentos es «una cuarta parte del presupuesto del hospital». La jefa del servicio insiste en que los farmacéuticos deben hacer «gestión clínica junto al equipo asistencial para poder garantizar esta sostenibilidad». En el ámbito de la personalización, queda por «seguir desplegando el catálogo de pruebas genéticas del Ministerio de Sanidad».

Equipo del Servicio de Farmacia Hospitalaria en Oncología del Hospital Universitario Vall d’Hebron.

Queralt también reveló grandes planes de innovación tecnológica, incluyendo la creación de un grupo interno centrado en la Inteligencia Artificial para dos áreas clave: «la priorización de pacientes y la gestión de datos» y la necesidad de priorizar es evidente al manejar «muchos datos y muchos pacientes».

Para terminar, Queralt resaltó que el activo más valioso sigue siendo el factor humano, obligando a «la mejora del cuidado del equipo de profesionales, que se enfrenta a una gran presión asistencial. Nuestros profesionales son el principal activo de nuestro servicio. Sin ellos todo esto no sería posible».

Laura Gutiérrez, María Queralt y Rita de la Plaza, durante la gala.

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