Una vez conocidos los galardonados y entregados todos los Premios IA Best in Class (BiC) 2026, la gala llegó a su clausura con la intervención de Juan Fernando Muñoz Montalvo, secretario general de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud (SNS), quien fue el encargado de poner el broche final a esta primera edición de los galardones.
Muñoz Montalvo comenzó agradeciendo a los organizadores la puesta en marcha de estos premios, destacando que «una primera edición tiene un valor especial», ya que marca el momento en el que la inteligencia artificial deja de ser «una excepción o una curiosidad» para pasar a formar parte del ecosistema sanitario y del trabajo habitual dentro del sistema de salud.
El secretario general felicitó especialmente a los galardonados, finalistas y a todos los equipos que han hecho posibles los proyectos reconocidos. «Los que los habéis pensado, defendido dentro de vuestras organizaciones, peleado con presupuestos, validado con profesionales y, sobre todo, puesto en marcha en la vida real… Eso cuesta mucho», subrayó.
En este sentido, quiso remarcar que lo visto durante la gala «no es una colección de demostradores ni de pilotos», sino «un trabajo clínico, organizativo y técnico de primer nivel», en muchos casos ya plenamente integrado en la práctica clínica diaria.
Muñoz Montalvo explicó que, desde la Secretaría General, se realizó una encuesta para crear un marketplace de algoritmos de inteligencia artificial, identificando más de 1.000 algoritmos en desarrollo o uso en el sistema. Aunque advirtió de que no todos llegarán al marcado CE necesario para su implantación clínica, señaló que muchos sí lo harán. «La IA en Salud en España no es solo un proyecto piloto ni está en un solo sitio. Es una capacidad que ya trasciende todo el sistema», afirmó.
El responsable de Salud Digital recordó además que esta edición llega en un momento simbólico, apenas un mes después del 40 aniversario de la Ley General de Sanidad. «Cuarenta años después, el sistema que aquella ley hizo posible sigue siendo una de las grandes conquistas colectivas de nuestra democracia: un sistema sanitario donde rara vez se conjuga en la misma frase ‘enfermar’ y ‘quebrar'», destacó.
Desde su responsabilidad en la gobernanza de la información, del dato y de la innovación del SNS, Muñoz Montalvo defendió que la inteligencia artificial, bien gobernada, «es hoy la herramienta que mejor puede ayudarnos a ganar tiempo clínico, reducir variabilidad injustificada, anticipar riesgos, reforzar la continuidad asistencial y hacer diaria una medicina más precisa y personalizada, sin renunciar, por supuesto, a la equidad».
No obstante, advirtió de que la tecnología «por sí sola no transforma nada sin gobernanza» y que, mal orientada, la innovación puede generar nuevas desigualdades en lugar de corregir las existentes. Por ello, señaló que el Ministerio de Sanidad, junto con las comunidades autónomas y el resto de actores del SNS, trabaja en un marco compartido que permita escalar la innovación «de los pilotos a la práctica real con seguridad y equidad».
En este punto, se refirió a la Estrategia de Salud Digital y a la Estrategia de Inteligencia Artificial del Sistema Nacional de Salud, aprobada por el Consejo Interterritorial a finales del pasado año y dotada con 223 millones de euros. Según explicó, este marco permitirá adoptar la IA de forma conjunta, segura y trazable, con reglas comunes de evaluación y operación, interoperabilidad real y preparación activa para el Espacio Europeo de Datos Sanitarios.
«Esto no son piezas sueltas, son el marco que hace falta para que iniciativas como las que hoy se premian dejen de ser experiencias singulares y se conviertan en capacidad estructural del sistema», afirmó.
Antes de concluir, Muñoz Montalvo resumió en tres ideas los valores que, a su juicio, recorren todos los proyectos reconocidos: «La primera, el valor antes que el producto: pasar de medir lo que hacemos a medir lo que conseguimos en salud para las personas. La segunda, la decisión basada en datos, no en intuición. Y la tercera, quizá la más importante, las personas. Ninguna transformación será sostenible ni ocurrirá sin sus profesionales», añadió.
Por último, el secretario general cerró su intervención recordando que «ninguna generación elige el momento que le toca». Si a la generación que impulsó la Ley General de Sanidad le correspondió «inventar» el Sistema Nacional de Salud, señaló, «a la nuestra nos toca reinventarlo». Un trabajo, dijo, «quizá menos épico, pero no menos decisivo».
«Lo que hemos visto hoy es exactamente eso: gente que desde sus hospitales y organizaciones está haciendo ese trabajo de reinvención. Por eso, más allá del diploma, lo que realmente quiero darles es las gracias y el compromiso de seguir construyendo junto a ellos el marco que permita que vuestro trabajo crezca», concluyó.