El Servicio de Urgencias del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau ha sido reconocido con el premio Best in Class 2024 como mejor Servicio de Urgencias por su destacada labor en el ámbito sanitario, un logro que, según su directora, Mireia Puig i Campmany, representa un "gran impulso" para todo el equipo de profesionales que integran este servicio. Con 57 años de historia, el hospital barcelonés ha sabido adaptarse a los cambios y desafíos del sector sanitario, convirtiéndose en un referente en la atención urgente de pacientes. Asimismo, este premio BiC lleva aparejado el reconocimiento 'Cinco Estrellas' por haber ganado tres años seguidos.
Este galardón lo entregaron Antònia Elena Esteban, directora general de Salud Pública de Baleares y Tato Vázquez, presidente de la Sociedad Española de Urgencias y emergencias (SEMES). Así, Puig i Campmany recogió el premio junto con Laia Casas, jefa de Enfermería, y Raquel Arranz, coordinadora.
El modelo organizativo del Servicio de Urgencias de Sant Pau, desarrollado en los últimos 20 años, ha sido uno de los principales factores que han permitido a este centro ofrecer una alta resolución en los procesos y mantener una calidad de atención sobresaliente. Puig i Campmany destaca en declaraciones a Gaceta Médica la implicación de los profesionales en cada etapa del proceso asistencial: desde médicos, enfermeras y técnicos, hasta farmacéuticos, trabajadores sociales y personal de limpieza y mantenimiento. Este enfoque transversal y multidisciplinario permite al servicio ofrecer una atención segura, de calidad, y adaptada a las necesidades de los pacientes.

"La flexibilidad operativa, la dedicación al paciente y la evaluación constante de la calidad y seguridad son los pilares que nos han permitido mantener este alto nivel de excelencia", asegura la directora. Además, destaca que la multidisciplinariedad y la mejora continua son fundamentales para garantizar la mejor experiencia posible a los pacientes.
La respuesta a los desafíos de la pandemia
El impacto de la pandemia del COVID-19 representó un reto importante para todos los servicios hospitalarios, incluyendo urgencias. Sin embargo, el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau ha logrado superar con éxito este obstáculo. Puig i Campmany afirma que no solo se han recuperado los niveles asistenciales previos a la pandemia, sino que se ha experimentado un crecimiento en la actividad del servicio. "Desde 2020, hemos aumentado nuestra actividad en un 3,9% respecto al año 2019, lo que ha implicado introducir nuevos cambios organizativos para mantener la calidad y seguridad de la atención", explica la directora.
Un servicio adaptado a los mayores
Además, en cuanto a los avances recientes en la calidad de la atención, el servicio ha trabajado durante años en la protocolización de los procesos urgentes, utilizando métodos de mejora continua como el PDSA (Plan-Do-Study-Act), lo que ha permitido optimizar los tiempos de respuesta, mejorar la supervivencia de los pacientes y maximizar la experiencia de estos al alta.

Uno de los mayores retos que enfrenta el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau es el envejecimiento de la población. Puig i Campmany subraya que más del 30% de los pacientes atendidos en urgencias pertenecen a la población anciana, un grupo que requiere un enfoque específico debido a sus características y necesidades particulares. El servicio ha desarrollado, desde 2011, el Programa de Atención a la Fragilidad, que incluye protocolos adaptados para el diagnóstico y tratamiento de los mayores, así como un proceso de alta coordinado con otras entidades del sistema sanitario para garantizar la continuidad de la atención.
Con el fin de mejorar la atención a este colectivo, el servicio se encuentra inmerso en un proyecto transformador, financiado por el Departament de Salut, que permitirá ampliar y adaptar sus instalaciones. La construcción de 5.000 m² adicionales, que incluirán áreas de triaje y espera adaptadas para los mayores, así como más boxes de atención, está prevista para 2026, con plena operatividad para 2027. "Este proyecto, denominado Q-CARE, no solo mejorará la calidad de la atención, sino que también permitirá evitar ingresos innecesarios, lo que tiene un alto impacto tanto para la seguridad del paciente como para la eficiencia del sistema sanitario", señala Puig i Campmany.
Un equipo comprometido con la mejora continua
El éxito del Servicio de Urgencias de Sant Pau radica en gran medida en la calidad de sus profesionales. Según su directora, "nuestro equipo está compuesto por médicos, enfermeras, técnicos, administrativos y otros profesionales con una gran experiencia". "La clave de nuestro éxito es la formación continua y el aprendizaje de lo que hacemos bien, así como de los aspectos que podemos mejorar", explica. Además, el hospital ha logrado crear una cultura organizativa que valora la excelencia, la seguridad y la mejora constante. La integración de las diversas especialidades del hospital en el proceso de atención urgente también ha permitido la innovación y la incorporación ágil de nuevos protocolos y cambios diagnósticos o terapéuticos.
A medida que el servicio se adapta a las nuevas demandas de la población, el equipo de urgencias sigue innovando para mejorar los estándares de atención. El proyecto Q-CARE es solo uno de los muchos pasos que el hospital está tomando para asegurar que sus profesionales sigan ofreciendo una atención urgente de la más alta calidad. De acuerdo con Puig i Campmany, el futuro del servicio pasa por seguir adaptándose a las nuevas necesidades y manteniendo su compromiso con la excelencia y la innovación.